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domingo, 11 de agosto de 2013

DE LA IGNORANCIA A LA SABIDURÍA


Tu evolución comienza sintiéndote separado de los demás y del universo, creyendo que estas solo, que debes luchar y competir  para sobrevivir. Tu evolución termina cuando sabes con certeza que desde tu esencia individual, única y original, eres parte integral de una infinita uní-diversidad, de una realidad enorme y maravillosamente compleja, que conforma una sola entidad: El Todo. Una sola consciencia estructurada con un entramado perfecto para permitirle a la infinidad de entidades que la componen,  interactuar armónicamente para impulsar la evolución, el perfeccionamiento y la acumulación de sabiduría de cada una y de todo el conjunto.  Termina cuando sientes que tanto tu como todas las otras entidades con las que coexistes, a pesar de tener temporalmente distintas capacidades, características y niveles de consciencia, de formar parte de distintos reinos y dimensiones, son iguales potencialmente, porque todas llegarán a la iluminación, al momento en que asumirán la consciencia total como la suya propia...


Al comienzo de este extraordinario proceso de divinización, tu consciencia es extremadamente limitada, la visión distorsionada que tienes de ti mismo es la de una criatura sin poder, inmersa en un entorno hostil, rodeada de seres agresivos e insensibles con los que no estás unido de ninguna manera.  Crees que estas a merced de los eventos y situaciones que suceden a tu alrededor, generados tal vez por la casualidad, por castigo de un Dios implacable y vengativo o sencillamente por tu buena o mala suerte. En tu afán por sobrevivir te cubres con una armadura emocional y luchas por encontrar tu propia satisfacción, sin importarte lo que le suceda a los demás, a quienes tratas de vencer para triunfar y de controlar para que actúen de manera que te permita ser feliz. No sabes que eres parte de una realidad mágica que cambia dependiendo de lo que sucede en tu interior y luchas por cambiarla actuando afuera, no en ti mismo...



En ese limitado estado mental, tus falsas creencias, tu ignorancia, tus decisiones y conductas equivocadas, te producen un creciente sufrimiento. Lo acumulas en cómodas cuotas mensuales hasta que tarde que temprano tu alma se satura y experimenta una negra y larga noche. En ella descubres que no sabes nada, que tienes un modelo totalmente desajustado e inexacto de lo que es la vida, que la percepción que tienes de ti mismo y de Dios es totalmente incongruente. Lloras, rindes tu mente y por fin diriges tu mente hacia el arriba para pedir ayuda, guía e información que te permita salir de la horrible situación que experimentas. Cuando como alumno estas listo, comprometido con tu propia transformación, valorando  la información que  puedas recibir, siempre por arte de magia aparece y se manifiesta tu Maestro Ascendido, el que guia tu proceso evolutivo desde las dimensiones mas sutiles. Lo hace causando las sincronicidades necesarias para que llegue a tu vida la persona con sabiduría, el libro, la película, el taller o el viaje que te entrega la información que necesitas.  La información ilumina la oscuridad de tu mente y te induce a hacer una evaluación imparcial de tu vida, a arrepentirte de tu extremo egoísmo, de la pasión animal que domina tu vida o de la reactividad agresiva que tanto daño hace. Te permite además filtrar lo que sirve de tu antigua personalidad, para que con ella puedas crear una nueva identidad, más trascendente, más espiritual y un modelo de la realidad un poco más ajustado, menos distorsionado, pero lejos aún de ser perfecto...


Así te mueves hasta el otro extremo del péndulo y de ser un "malo egoísta" al que sólo le importaba su propia satisfacción te conviertes en un "bueno altruista" al que sólo le importa la satisfacción y la felicidad de los demás, pero nada la suya propia. Te identificas con ellos y experimentas su mismo sufrimiento, ignoras que es el que necesitan para localizar y trascender las falsas creencias y las conductas ácidas que lo generan, para acumular certezas sobre como no deben actuar si quieren ser felices, abundantes y sanos. Interfieres entonces en sus procesos evolutivos tratando de evitarles el sufrimiento que su propia ignorancia ha creado, asumes las consecuencias de sus errores y te responsabilizas por sus vidas, convirtiéndolos en unos seres dependientes, inseguros e incapaces de encontrar su felicidad. Pretendes cambiarlos, quieres que vivan sus vidas como tu crees que deben vivirlas y no de acuerdo a sus propios sistemas de creencias, irrespetas su libre albedrío y por supuesto obtienes resultados contrarios a los que esperas, tensión, estrés y gran sufrimiento. Además te llenas de rabia y rencor contra ellos porque no aprecian tu sacrificio, te deprimes y no entiendes porque la vida es tan "injusta" y las personas tan desagradecidas. Como sí fuera poco al sacrificar tu felicidad por ayudar a los demás, actúas en contra de tu propia esencia que busca ser feliz, te llenas de estrés y culpa cuando usas tu tiempo para ti y no se lo dedicas a ellos, cuando no los pones por encima de tus propios deseos e ilusiones. Por supuesto acumulas un creciente sufrimiento que conduce tu alma irremediablemente a una nueva y larga noche...


En ella encuentras que estabas desequilibrado, que lo justo es que te interese la felicidad de los demás pero con la clara consciencia que primero está la tuya, que tu primera responsabilidad es ser feliz, que una vez que lo seas podrás indicar con certeza el camino para obtenerla a los que te rodean en sufrimiento. Es así como te conviertes en "discípulo", en un ser disciplinado que verifica los resultados que produce en tu vida la información de sabiduría -certezas sobre como obtener siempre armonía- que el universo por diversos medios te entrega. Poco a poco, por prueba y error,  dándole poder a tu Ser y no a tu Ego, evitando juzgar las decisiones de los demás, permaneciendo en el tiempo presente y logrando el consenso y el acuerdo en todas tus interacciones con los demás, te conviertes en ¨justo¨…



El "justo" se encuentra en el centro exacto del péndulo entre el "malo" y el "bueno", allí en ese punto de neutralidad, de respeto por las experiencias que los demás necesitan para crecer y perfeccionarse, tu consciencia puede continuar elevandose, ampliando tu comprensión y tu discernimiento de lo que produce orden o caos, miedo o amor, pobreza o abundancia, soledad o compañía, salud o enfermedad.  Son los opuestos y el universo de contrastes los que se encargan de inducir un cambio en la percepción distorsionada que tienes de ti mismo, en las acciones que realizas -por ignorancia- en contra de tus propios intereses. Esta es la manera suave, gentil y respetuosa en que el universo te guía para que vayas adquiriendo la responsabilidad sobre tus creaciones, acumulando los dones, las virtudes, las habilidades y la sabiduría que te conducirán irremediablemente a la iluminación y a la divinidad…

Más información sobre como funciona la realidad...

martes, 7 de mayo de 2013

1-CONCLUSIONES, Primer Taller en Oscuridad, Arcobaque, Colombia



Por fin dispongo del tiempo para escribir las conclusiones, resultados y verificaciones de la experiencia vivida por un grupo de 9 personas durante 12 días en oscuridad absoluta. El objetivo era romper el ritmo circadiano, la ininterrumpida secuencia de día y noche de la vida normal. Buscábamos así alterar el funcionamiento de la glándula pineal, la encargada de percibir el flujo de frecuencias electromagnéticas en el medio ambiente alrededor del cuerpo, para ajustar los procesos metabólicos del organismo a tiempos de actividad y descanso esencialmente determinados por la luz del sol. Lo que nos interesaba era detener la secreción de Monoamina Oxidasa-MAO, que ocurre tan pronto sus sensores detectan la presencia de luz visible. La  oscuridad permanente inhibe su producción, lo que permite que la Serotonina y la Melatonina en el cerebro puedan transformarse en Dimetiltriptamina-DMT, una sustancia psicoactiva muy poderosa que produce un incremento en el rango de percepción de los sentidos, induce sueños lúcidos, activa la realización de viajes astrales y de profundas meditaciones trascendentales. El DMT es producido naturalmente por el organismo en el momento del nacimiento y de la muerte, para facilitar con su poderosa energía que la mente -un componente esencial del alma-, pueda entrar o salir de su vehículo físico para dirigirse a otras realidades paralelas más sutiles y no limitadas por la materia o el tiempo.  

El retiro en oscuridad requiere tener la mente abierta, dispuesta a trascender viejos paradigmas, ser curioso y escéptico, porque solo esta actitud permite verificar creencias y conocimientos, convertirlos en comprensiones a través de la experiencia. El estudio de la consciencia además es totalmente personal, es una exploración del espacio interior y esto solo puede darse por experiencia propia directa y en mi manera de verlo, desde una perspectiva científica.

La idea era vivir experiencias que se salen de lo normal, lo físico, objetivo y material para entrar en el campo de lo paranormal, metafísico, subjetivo, mental, significativo, cosmológico y espiritual. Me interesa la información, las experiencias y las comprensiones que permitan develar que soy, como es la realidad en la que existo, como puedo alterarla desde lo subjetivo y lo espiritual, cual es el propósito de mi consciencia, para que y porqué encarné utilizando esta personalidad en este lugar del universo.

Sobretodo me interesaba comprobar como las intenciones se realizan, una de ellas es experimentar un viaje astral consciente, que mi mente aprendiera a salir de mi cuerpo permitiéndome visitar y conocer lugares remotos donde existen seres más evolucionados, maestros ascendidos y seres de luz de los que podría derivar información como la que encontró -en esos sitios- mi Maestro Gerardo Schmedling. Experiencias y nueva información que permitirían a mi consciencia evolucionar, perfeccionarse. Bajo esas premisas comencé ese viaje al interior de mi mismo. El universo dispuso por sincronicidad que aparecieran los guías para esta experiencia provenientes de Alemania e India, así como los compañeros dispuestos a enfrentar y trascender sus miedos, que me ayudarían a realizarla.

Todos estábamos dispuestos a vencer las resistencias establecidas por el ego, las creencias que impulsaron a reprimir y a sepultar en un lugar donde no pudieran ser percibidas, todo lo que no se ajustara al propio modelo de como es la realidad y de como debe ser la vida en ella. Nos comprometimos a no interrumpir por 12 días la oscuridad absoluta, sin importar si percibíamos ruidos raros, movimientos extraños o sombras desconocidas más oscuras que la oscuridad misma. Era un reto que deseábamos superar a pesar que varios llegaron preguntándose si lo lograrían.  

Los dos primeros días en la oscuridad lo que causaron fue mucha risa, una risa nerviosa que explotaba en carcajadas por cualquier tontería para liberar la tensión que la oscuridad había creado en todos nosotros. La primera comida sin ver lo que ingeríamos fue toda una experiencia: a tientas localizamos todo lo que estaba frente a nosotros sobre la mesa. Los cubiertos, el vaso con un jugo, el plato con la comida a la que le metíamos un dedo para probar de que se trataba, el tazón pequeño con el delicioso postre. Hacíamos un mapa mental de su disposición en la nada, para luego probar lo que había, siempre teniendo cuidado de empujar la comida hacia el centro del plato, para que no se derramara sobre la mesa. En la oscuridad el sentido del gusto adquiere una dimensión y una importancia distinta, le permite a la mente determinar que ingiere, algo que por costumbre realiza el sentido de la vista, cuya ausencia le permitió a algunos disfrutar sin los impedimentos de sus falsas creencias, de alimentos que antes nunca hubieran probado. Los comentarios jocosos sobre como sabían las distintas cosas que probábamos y la sensación totalmente nueva de hacerlo sin un sentido fundamental totalmente focalizados en lo que experimentábamos. 

El primer baño en total oscuridad también fue una experiencia inolvidable, una extraña intimidad en la que no se ve el cuerpo en una actividad orientada precisamente en el, pero solo se define en la mente gracias a la sensación del agua caliente como una segunda piel que produce una gran caricia. La atención que se le da al presente se intensificó extraordinariamente porque de ello dependía la propia seguridad. Tenías que poner atención al lugar en que colocas las diferentes prendas de ropa que te quitas y las que traes para ponerte nuevamente después del baño. El cepillo de dientes, la pasta dentífrica, el desodorante, la toalla, sus posiciones espaciales son fijadas por el tacto, el mismo baño se construye en la mente tocando sus paredes, sientes que no hay nada a tu alrededor pero cuando extiendes la manos tus dedos tocan los limites del espacio en el que te encuentras. No se puede ser desordenado en la oscuridad, como ejercicio para tomar consciencia fue maravilloso para varios de mis compañeros. Descubres que todo está en la mente, que todo cambia cuando cambia la manera como lo percibes, que todo es relativo y subjetivo. Creemos que todos vivimos en la misma realidad, pero cada uno la percibe de manera distinta y la experimenta de manera distinta, es verdaderamente la torre de Babel, lo que tenemos en común es la torre que compartimos, que también cambia por la acción colectiva con el tiempo.

Al tercer día algunos comienzan a ver luces y destellos azules que sorprenden por su intensidad. Al cruzar los vanos de las puertas saliendo de los cuartos hacia el corredor este parecía iluminado por una luz de luna que permitía intuir las formas del espacio y la silueta de alguno de nuestros compañeros que por allí pasaba. De hecho para varios la presencia permanente de una luz azulada como de luna, permaneció arriba a la derecha en el borde del ángulo de percepción del sentido de la vista, en el lugar donde sucede la percepción periférica. Era como si hubiera una ventana inexistente y mágica que uno percibía por el rabillo del ojo aún con los ojos cerrados.

La oscuridad permite entrar al inconsciente, un lugar misterioso, desconocido y normalmente inaccesible para la consciencia, donde permanece oculto lo inaceptable. Es el lugar de los sueños, los deseos, las vivencias traumáticas, las ideas, pensamientos, motivaciones y conceptos perturbadores reprimidos por ser incompatibles con el modelo de la realidad personal y de sus creencias. Allí se encuentra lo que reprimimos, lo que el sistema de creencias rechaza o considera moralmente inaceptable. Rasgos y actitudes que el Yo no quiere reconocer como propios por ser incompatibles con su sistema de creencias, dogmas y prejuicios. Contenidos rechazados que no desaparecen, sino que al contrario van adquiriendo poder y se convierten en poderosas fuerzas ocultas opuestas al Yo, que se manifiestan explosivamente cuando la debilidad de este les da la oportunidad de desbordarse. El consciente y el inconsciente no tienen límites fijos definidos y polares, tan fundamentalistas como lo blanco y lo negro. En la oscuridad encontré que sus limites son dinámicos que se mueven transformandose uno en el otro con tremenda facilidad. Encontré luego un texto de Osho que reafirma mi impresión, en el que compara la consciencia a la pupila de un ojo, en este caso el ojo interior del alma, que se abre y se expande cuando no hay luz y se encoge cerrándose cuando esta aparece.

Rodearse del arquetipo femenino, rodearse de oscuridad, hace que surjan recuerdos de la infancia, es como si el inconsciente fuera una cajita mágica donde guardamos tesoros olvidados, sensaciones e imagenes de otras épocas que la oscuridad recaba a la mente. Surgen claros recuerdos del comienzo de nuestra vida, sensaciones en el vientre de nuestra madre, de eventos y situaciones de nuestra tierna infancia. Se facilita recordar y evaluar la cadena de relaciones importantes que se han sucedido en la vida, surgen momentos olvidados con distintas personas. En algunos surgen incluso recuerdos de otras vidas, uno de nuestros compañeros sintió que sus ojos bizcaban y que su rostro era el de un sacerdote Maya de otros tiempos. Ya no dudábamos de nada, cualquier cosa era aceptada por nuestra mente como posible. La oscuridad forza un proceso de interiorización, no hay nada afuera que llame la atención que distraiga, no hay ruidos solo el ritmo cardíaco del Om permanente producido por una caja que trajo Bharati de India, que desde la sala de estar tranquilizaba la mente.

Los sueños lúcidos se volvieron habituales, todos tomábamos nuestro turno para contarlos durante el desayuno, eran tremendamente simbólicos y disfrutábamos ayudando a decodificarlos entre todos. Algunos nos indujeron a realizar un circulo de amor alrededor de quienes necesitaban ayuda para sanar, nos impulsaban a ver las inseguridades y los deseos truncados que revelaban. Aprendimos a verlos como oportunidades para corregir desaciertos en nuestras vidas. Los procesos que originaron fueron muy sanadores. Sueños lúcidos en los que se presenciaba la muerte de un ser querido, otros en los que una abuela ya muerta dirigía la preparación de una comida para una fiesta, además lavaba el piso  y los zapatos de los invitados que llegaban con una capa de lodo bajo la suela con una manguera, para que entrarán a la casa sin ensuciar la comida servida.

Yo tuve un sueño que me pareció muy significativo. Soñé que todos los 9 miembros del grupo estábamos encadenados los unos a los otros conformando un circulo cerrado. Las cadenas que salían de cada brazo nos forzaban a estar juntos y dependientes a los unos de los otros, nos forzaban a permanecer unidos. Nos encontrábamos dentro del agua en un mar cristalino que nos llegaba más arriba de la cintura, cercanos a la playa de arena blanca que se veía en una dirección. En la dirección opuesta se veía el inmenso mar y las aguas que se oscurecían tornándose de un azul intenso, las oscuras aguas del inconsciente. Todos nos sumergíamos por turnos explorando el fondo de arena blanca que se veía clarísimo donde estábamos, yo hice lo mismo y encontré una cadenita de oro como para ponerse en la muñeca, la tomé entre mis dedos y de pronto frente a mis ojos apareció uno de esos peces de acuario, planos y grandes que tienen rayas verticales blancas y negras. El pez muere súbitamente y su cuerpo queda horizontal en el fondo del mar. Interpreté que comenzábamos a sumergirnos en el inconsciente, que por encontrarnos cerca a su orilla con el consciente, podíamos ver con claridad el fondo y encontrar tesoros sumergidos, que allí la polaridad -que llevaba el pez sobre su cuerpo- deja de existir, porque realmente todo es neutro. 

Continuará...


sábado, 16 de marzo de 2013

LA NEUTRALIDAD DEL AMOR



La característica esencial y central del amor es la neutralidad. Gracias a esa cualidad en el amor de Dios, existen la diversidad, la total libertad para manifestar la propia esencia sin temor a juicios ni castigos y la responsabilidad que esa libertad entrega…

Alcanzas la neutralidad cuando aprendes a vivir sin libreto, cuando entiendes que cualquier resultado que produzcan tus acciones siempre estará bien. Te indicará en que dirección te corresponde avanzar o cual camino no es para ti porque si persistes en utilizarlo solo encontrarás un sufrimiento innecesario y ninguna de las comprensiones que viniste a buscar en esta vida…

Alcanzas la neutralidad cuando te gozas todo lo que sucede, todo lo que la vida te trae, porque comprendes que lo que te produce sufrimiento y contrariedad es una oportunidad para trascender una falsa creencia, una conducta auto-destructiva o un prejuicio…

Eres neutro cuando aprendes a  no interferir en las vidas de los demás, cuando no enjuicias ni castigas el camino de errores que escogieron. Lo respetas porque sabes que lo diseñaron para poder encontrar los resultados de sufrimiento que les permitirán localizar sus falsas creencias, iluminar su ignorancia, fortalecer su voluntad y su capacidad de discernimiento entre lo que es falso y lo que es verdadero…

Alcanzas la neutralidad cuando no limitas tu ser, cuando sigues tu corazón porque comprendes que toda vivencia es ganancia, que toda reflexión sobre lo vivido induce comprensión y sabiduría…

Eres neutro cuando escuchas con atención y valoras el punto de vista contrario al tuyo, permitiéndote incluso cambiar tu posición respecto a lo que creías. Eres neutro cuando tienes una mente abierta y flexible para revisar lo que crees saber, porque sabes que no sabes nada…

Eres neutro cuando valoras la diversidad, cuando entiendes que su existencia enriquece tu experiencia, cuando sabes que la intención creadora no fue producir homogeneidad. La diversidad es la que permite generar una infinidad de comprensiones únicas y originales sobre la potencia de ser, sobre lo que puede ser bello o caótico, armónico o desesperanzador. La Neutralidad sustenta la infinita diversidad y el libre albedrío que impulsa su eterno desarrollo….

Ser neutro y amoroso es gozarse la infinita variedad y la abundancia de Ser anidado dentro de El Todo, es gozo por la Uni-Diversidad…


martes, 16 de agosto de 2011

1992-2012-2032 ELTIEMPO DEL NO TIEMPO

El Sistema Solar se encuentra en el punto intermedio del Gran Ciclo Cósmico de 26.000 años. El corto período de intensa transformación -de 1992 al 2012 y del 2012 al 2032, 40 años o 2 Katún Oob- que los mayas llamaron “El Tiempo del No-Tiempo”. Un ”Momento Evolutivo” que tiene unas características especiales para generar estados de neutralidad en los seres humanos. Sólo la neutralidad nos permite evaluar con imparcialidad lo que hemos construido en nuestras vidas y en la manera como hemos organizado nuestra sociedad. Es así como podemos corregir los errores cometidos a nivel individual y colectivo, encontrar falsas creencias que fundamentan las decisiones equivocadas que nos producen los estados mentales negativos, el conflicto y el sufrimiento que nos impiden alcanzar la paz interior y la felicidad. Este proceso, que de acuerdo con los mayas forma parte de un Plan Superior que ordena la realidad, busca generar cambios de estado en el interior de los hombres. Cuando muchos individuos cambian, se produce una transformación de la mente colectiva que genera profundas modificaciones en la sociedad. Esto permite que surja un orden más armónico, equilibrado y solidario.


“El Tiempo del No-Tiempo” es el punto de transición del Gran Ciclo Cósmico. Sucede para que definamos deliberadamente el rumbo de la humanidad en los siguientes 13.000 años. Sin embargo, no es fácil que el hombre haga una evaluación de su vida. El ritmo de los tiempos, las preocupaciones habituales de la ”lucha por sobrevivir” y el materialismo reinante hacen que el ojo de nuestra mente permanezca enfocado hacia el exterior. Más difícil aún es lograr que dejemos de engañarnos a nosotros mismos o que tengamos la claridad suficiente para hacer una evaluación imparcial de lo que hemos vivido. Por eso son necesarios los Eventos de Destino, situaciones difíciles que cambian súbitamente la vida de las personas, incineran el Ego y la falsa identidad que -como un castillo de naipes- se ha construido durante años. Normalmente los ocasiona la perdida de un apego, de una persona que se considera indispensable para ser feliz o del trabajo que daba seguridad económica. Suceden inesperadamente por sincronicidad, caen como un ¨Rayo Despendejador¨.



sábado, 6 de marzo de 2010

5-LA CONFIRMACION MAYA


CADA 26.000 AÑOS EL SOL AUMENTA SU IRRADIACIÓN Y PROVOCA UN CATACLISMO PLANETARIO
Los Sacerdotes Mayas del Sol –quienes fueron los científicos, astrónomos y líderes de su comunidad– registraron y estudiaron los movimientos de los astros para verificar una historia, heredada por sus antepasados olmecas, de los fundadores de su cultura. El relato afirmaba que el centro de la galaxia emitía cíclicamente pulsos de energía: al comienzo, en el punto intermedio y al final de un Gran Ciclo de 26.000 años. La energía excitaba al Sol induciéndolo a irradiar más energía hacia la Tierra. Cuando esto sucedía en el punto intermedio del ciclo, la energía, a pesar de ser elevada, no era destructiva, aunque producía vastas transformaciones en la naturaleza que afectaban a la sociedad desarrollada por el hombre Pero cada 26.000 años –al comienzo y al final del ciclo– la intensidad de la energía recibida era muy alta, lo que provocaba un cataclismo que destruía la civilización sobre la Tierra.

La historia tenía sentido para olmecas y mayas, ya que ellos creían que todos formamos parte de un organismo superior al que llamaron Hun'ab K'uh. Hun que significa primero, 'ab que significa estado o manifestación, K’uh que significa Dios. La primera manifestación física de Dios. Su mente organiza una serie de ciclos para impulsar la transformación de las entidades que –a distintas escalas– anidan en su interior. Así garantiza que su consciencia evolucione y pueda llegar a comprender que todo lo que sucede es perfecto, porque está sustentado por la neutralidad del amor. Ellos creían que en el centro de la galaxia, palpitaba regularmente el corazón del Universo –al que llamaban Hun'ab K'uh– emanando la energía que mueve a todo lo que existe. Cada 13.000 años Hun'ab K'uh emite pulsos más intensos de energía, a la cual llamaban K’uh Lel, que irradiaba hacia los sistemas solares donde existen la vida y la consciencia para inducir transformaciones y evitar que el sistema, al tornarse rígido, impidiera la manifestación de nuevas experiencias y de nueva sabiduría. Como el cataclismo era causado por el aumento de la energía irradiada por el Sol, llamaron una Era del Sol al intervalo en que una civilización podía expandirse sobre la Tierra antes que el astro rey la destruyera. La historia también contaba los eventos que experimentó la civilización anterior a la nuestra, la que nosotros llamamos la Atlántida y que ellos llamaron Kak Uleu o Tierra Roja.

ELDESARROLLODELA ATLÁNTIDA YSUDESTRUCCIÓN SE AJUSTARON AL CICLO CÓSMICO DE26.000 AÑOS

Su desarrollo se ajustó exactamente a una Era del Sol. Comenzó al iniciarse el Gran Ciclo pasado, cuando los sobrevivientes del cataclismo volcánico que destruyó a Lemuria –así se llamaba la civilización anterior a la Atlántida– llegaron a la cadena de islas Atlantes a sembrar un nuevo ciclo con la información que salvaron. A la muerte de los sobrevivientes, la ignorancia comienza a degradar la información inicial. Simultáneamente las nuevas experiencias permitieron que la nueva sociedad Atlante comenzara a acumular su propia sabiduría. 13.000 años después llegó al Sistema Solar la onda intermedia del gran ciclo, que catalizó un cambio rápido e intenso y muchos eventos difíciles que transformaron fundamentalmente su sociedad. En ese momento, la parte negativa de su cultura hizo que todo lo que no funcionaba de su sistema entrara en crisis. La colectividad tocó fondo y esto indujo una modificación del rumbo que llevaba. Surgió un nuevo orden y un progreso que consolidó un proceso de expansión que los llevó al clímax 13.000 años después. Justo en el momento en que el Sol, activado desde el centro de la galaxia, generó un rápido aumento en la temperatura del planeta. Se derritió el manto de hielo que lo cubría hace millones de años, lo que elevó en 120 metros el nivel del mar, generando el cataclismo global que destruyó a la Atlántida.

Olmecas y mayas consideraron de vital importancia transmitir esta historia a la humanidad futura. Ellos, que habían verificado que la realidad es cíclica, sabían que lo ocurrido a la Atlántida se repetiría de manera similar en esta Era del Sol. Su información nos permitiría prepararnos para la llegada de un momento de transformación, al cual llamaron “El Tiempo del No-Tiempo”, cuando la energía del nodo intermedio del Gran Ciclo llega nuevamente al Sistema Solar.

VIVIMOS“ELTIEMPODEL NO-TIEMPO”, CUANDO SECATALIZA LO NEGATIVO PARA QUE PODAMOS CORREGIRLO

Esa energía genera un Momento Evolutivo que cataliza lo negativo de nuestra sociedad: la codicia, el materialismo, los deseos de poder y control sobre los demás, la imposición de puntos de vista utilizando la ley del más fuerte. Esto puede producir conflicto y muy seguramente guerra si además se aplica una doctrina de ojo por ojo y diente por diente. Se generaría un enorme sufrimiento que nos llevaría a tocar fondo, a experimentar un acelerado proceso de cambio. Todo puede complicarse si no tomamos las decisiones correctas. Si adoptamos posiciones rígidas y no buscamos el consenso para solucionar los conflictos –única manera en que puede surgir un orden más armónico–, perderíamos el control de nuestras emociones. Reaccionaríamos violentamente y tomaríamos decisiones equivocadas–basadas en el miedo y en el odio– ante los eventos de crisis que pueden suceder. En ese caso podemos llegar a experimentar un proceso apocalíptico y destructivo que manifestaría el caos del Armagedón, la guerra final anunciada en el Apocalipsis. Tristemente, el nuevo orden sería creado por una humanidad diezmada y arrepentida por el terrible holocausto que generó la ignorancia. Sin embargo, de todas maneras el error serviría para impulsar un cambio de consciencia. Cambio que afianzarían nuestros descendientes, estremecidos de pensar que ese horror pudiera volver a repetirse. Los mayas profetizaron que experimentaremos un Momento Evolutivo que facilitará la amplificación de lo negativo para que -al enfocarnos en lo que no funciona- podamos corregirlo. La oportunidad es extraordinaria, porque amanece en la galaxia y nos ayuda la energía renovadora de la constelación de Acuario. Si tomamos las decisiones correctas aprovecharemos un momento único en 13.000 años para mejorar fundamentalmente nuestra vida y las condiciones de nuestra sociedad. Como veremos, los mayas verificaron que el ciclo existe, lo estudiaron y con las comprensiones adquiridas diseñaron los más precisos calendarios de todas las civilizaciones sobre la Tierra.

LOS MAYAS VERIFICARON LA EXISTENCIA DEL GRAN CICLO Y DISEÑARON LASUNIDADES DE MEDIDA Y LOS CALENDARIOS PARA ENTENDERLO Y DIVULGARLO

Registraron y relacionaron sus hallazgos en distintas escalas: los movimientos de los astros, las transformaciones de la naturaleza y los eventos cíclicos en la vida del hombre. Lo que nosotros llamamos el paso del tiempo. Para ello, utilizaron unidades progresivamente mayores, todas múltiplos del número 20. Los ciclos en la escala de su vida cotidiana los midieron en días, los ciclos en la escala de comunidad que dependía de las estaciones los cuantificaron en meses, las etapas en la vida del hombre las registraron en años. Midieron las Eras del Sol –las cuales determinan la duración de las civilizaciones– en miles de años y los procesos divinos que ordena Hun’ab K’uh, en millones de años.

ELDÍAMAYA, AL QUE LLAMARON“KIN”, FUELAUNIDADBASE DE SUSMEDICIONES


Relacionaron sus investigaciones con el movimiento fundamental de la vida cotidiana, el giro de la Tierra sobre su eje, que produce un período de luz y actividad, seguido de otro de oscuridad y descanso. La unidad que usaron para representarlo es la base de todas las demás. La llamaron “KIN”, que significa día. En su visión, cada “KIN” es único y distinto a los demás. A pesar de ajustarse al mismo ciclo, la cantidad, la intensidad y el tipo de energía que recibe es distinta, lo que lo individualiza y le da características propias. La Tierra y –por lo tanto– el hombre reciben una combinación de energías que cambian dinámicamente, dependiendo de la posición que ocupa el planeta en relación con las fuentes que la irradian. Como el Sol, las constelaciones zodiacales, las estrellas que se ubican sobre el polo Norte y el corazón de Hun’Ab-Kú en el centro de la galaxia. Esa combinación también es afectada por la energía que reflejan la L
una y los planetas hacia la Tierra.



LA SEGUNDA UNIDAD ES EL “WIN’AL”, EL MES MAYA, QUE ES UN CONJUNTO DE 20 DÍAS

Lo asociaron al segundo movimiento fundamental de nuestra realidad, al desplazamiento diario de la Tierra en su órbita alrededor del Sol. El que determina las estaciones, las lluvias y por ende los procesos comunitarios más importantes, como la preparación de la tierra, la siembra y la cosecha. Un conjunto de 20 días que se ajusta a su sistema matemático vigésimal. Con él midieron los avances parciales de la Tierra por su órbita alrededor del Sol, la cual dividieron en 18 “WIN’AL Oob” (Oob es el indicativo de plural). Son 18 meses exactamente iguales (18 x 20 = 360 días) que completan un año maya o “TUN”, como lo llamaban ellos. Le adicionaron cinco días de transición entre el año que termina y el que comienza, para completar los 365 días.



EL “TUN”ESELAÑOMAYADE360 DÍAS QUE LESFACILITABA LAS CUENTAS CON SU SISTEMA MATEMÁTICO VIGÉSIMAL

El “TUN” relacionaba los eventos y las etapas de la vida del hombre con órbitas de 360º alrededor del Sol. Le dieron una medida de 360 días para tener una equivalencia exacta entre cada día y cada grado que la Tierra se desplaza orbitando al Sol. Esto les simplificaba las cuentas y los cálculos astronómicos. Los cinco días de transición que llamaron los “WAY’EB” no formaban parte de la cuenta del ”TUN”. Los agregaban posteriormente –si los necesitaban– para un cómputo mayor de tiempo relacionado con el año solar, que obviamente sabían duraba 365,2422 días; cifra que dejaron tallada en Palenque. Un “TUN” equivale entonces a 0,9856 años solares. Los mayas desarrollaron sus unidades de medición para relacionar el rigor de su observación científica –la luz de su razón– con su intuición y su visión espiritual sobre un orden inherente a la realidad; un modelo supremo que crea las sincronicidades necesarias para permitir la evolución de la consciencia.

UN“KA’TUN”EQUIVALE A 20 AÑOS Y UN “BAK’TUN” A 400 AÑOS MAYAS. LOS USARON PARA MEDIR EL SISTEMA SOLAR

Las siguientes unidades eran siempre un conjunto de 20, de la unidad inmediatamente anterior multiplicada por 20. Dos de ellas fueron utilizadas para relacionar la órbita de la Tierra con las órbitas de los demás planetas. Un registro muy importante para determinar la energía que llega cada día, proveniente del Sistema Solar. Las llamaron “KA’TUN” y “BAK’TUN”. Un “KA’TUN” es un conjunto de 20 “TUN Oob” (20 años mayas de 360 días o 7.200 rotaciones diarias de la Tierra sobre su eje). Cifras cerradas y elegantes que también les facilitaban las cuentas. Si hubieran utilizado como unidad de medida el año solar, en 20 años solares la Tierra habría dado 7.248 revoluciones sobre su eje. Una cifra no tan fácil para hacer cálculos rápidos sin ayuda de computadores. Sin embargo, sabían que un “KA’TUN” equivale a 19,73 años solares. Fue una unidad muy utilizada por los “Chilam B’alam” (Sacerdotes Jaguar) en sus profecías. El “ventenio” permite recordar fácilmente los eventos significativos sucedidos en su comunidad; para tenerlos en cuenta, porque se repetirían en el futuro. Con estas unidades era más fácil encontrar e iluminar los diversos fenómenos y eventos que crean patrones de orden en la realidad.

El “BAK’TUN” es un conjunto de 20 “KA’TUN Oob”, o sea 400 años mayas de 360 días (20 x 20 = 400 ”TUN Oob¨” que equivalen a 144.000 días). Una cifra importante, como veremos más adelante, cuando estudiemos su Zodiaco. Trece de estas unidades mayores, 13 “BAK’TUN Oob” son la medida exacta del intervalo fijo que mide la Cuenta Largaregresiva, porque equivalen a 1’872.000 días o revoluciones del planeta (144.000 x 13 = 1’872.000 días ó 13 x 400 = 5.200 “TUN Oob”). Tenían que transcurrir 5.200 años mayas, desde la fundación olmeca en el año 3113 a.C., hasta la llegada del punto intermedio de transición del actual Gran Ciclo. Fecha que, en nuestro calendario gregoriano, tiene lugar el viernes 21 de diciembre del año 2012.

Diego de Landa –el sacerdote español que quemó todos los códices mayas en Yucatán– relata que cada templo del Mayab tenía un calendario circular llamado la ¨Rueda de los 13 BAK’TUN Oob¨. Ésta era utilizada por su sacerdote para actualizar la Cuenta Larga gráficamente, lo cual facilitaba que todo el pueblo la entendiera. El círculo estaba dividido en 13 sectores, cada uno de los cuales representaba un “BAK’TUN”. Cada sector estaba dividido a su vez en 20 segmentos menores de un “KA’TUN” de 20 años. Esta “Rueda” medía 1’872.000 días y cinco de ellas conformaban el Gran Ciclo de 26.000 años mayas (1’872.000 x 5 = 9.360’000.000, que es la duración total del ciclo en días que, dividido por 360, nos da 26.000 “TUN Oob”. La duración del Gran Ciclo en años mayas).

LA CORRELACIÓN DE SU CALENDARIO CON EL NUESTRO ES MUY PRECISA Y LA CONFIRMAN LOS TRÁNSITOS DE VENUS FRENTEALSOL

La correlación entre el calendario maya y el calendario occidental fue establecida al encontrarse un eclipse, registrado simultáneamente por los dos calendarios. A partir de ahí, se utilizó como punto de referencia esa fecha, para transferir cualquier otra de un calendario al otro. Es por eso que sabemos que la Cuenta Larga termina el viernes 21 de diciembre del año 2012. Fecha final que también dejaron relacionada con la cuenta que registra los tránsitos de Venus frente al Sol. Los mayas encontraron que, visto desde la Tierra, Venus pasa frente al disco del Sol dos veces cada 100 años. Lo curioso es que esas dos veces van emparejadas. Las separa un intervalo de 8 años, antes de reiniciar la cuenta de 100 años para que vuelvan a repetirse. En cada ocasión, Venus tarda unas seis horas en cruzar la circunferencia del Sol. El tránsito más reciente ocurrió el martes 8 de junio de 2004. El próximo tendrá lugar el miércoles 6 de junio de 2012. De existir algún error en la conversión de la cronología maya a nuestro sistema gregoriano, y el punto intermedio del Gran Ciclo no resultara ser en 2012, tendríamos que esperar otros cien años, que es cuando tiene lugar el siguiente transito de Venus, lo cual es poco probable.

UNA SERIE DE CINCO NÚMEROS, EN CINCO UNIDADES DISTINTAS, DESIGNAN CUALQUIER FECHA DEL GRAN CICLO

Utilizaron esas cinco unidades, el KIN, el WIN’AL, el TUN, el KA’TUN y el BAK’TUN; en series de cinco números separados por puntos, para designar una fecha dentro de la Cuenta Larga, a partir del Día Cero de su civilización (el día 0.0.0.0.0. en todas sus cinco unidades). Cero BAK’TUN, cero KA’TUN, cero TUN, cero WIN’AL y cero KIN. A partir de ahí, el número que aparecía en la primera posición, contando de arriba hacia abajo, indicaba cuántos BAK’TUN Oob habían transcurrido desde el Día Cero. La cuenta comienza con la unidad más grande, el BAK’TUN. Como el intervalo que medían solo duraba 13 Oob, este primer número sólo podía ser del 1 al 13. El segundo número utilizaba la unidad KA’TUN, lo que le agregaba a la cuenta el numero de KA’TUN Oob (de períodos de 20 años) que podían haber transcurrido adicionalmente a los BAK’TUN OOb –descritos por la primera cifra– desde el día Cero. Como el sistema era vigésimal, sólo podía ser una cifra del 1 al 20. El número en la tercera posición le agregaba cuantos TUN Oob, cuantos años habían transcurrido adicionalmente, a la cifra de BAK’TUN Oob y de KA’TUN Oob. También esta cifra sólo podía ser del 1 al 20. El número en la cuarta posición le agregaba a la cuenta los WIN’AL Oob (el número de meses transcurridos adicionalmente a lo medido en BAK’TUN Oob, KA’TUN Oob y TUN Oob, desde el Día Cero). En este caso, puesto que el año maya sólo tenía 18 meses, la cifra sólo podía ser del 1 al 18. El número en la quinta posición indica cuantos días ó KIN Oob había que agregar a la cuenta establecida por las otras unidades. También esta cifra sólo podía ser un número del 1 al 20. A esta fecha le adicionaban otras más que describían cuántas órbitas habían dado –desde el Día Cero– la Luna, Venus, Marte y Júpiter. Esto nos muestra la estrecha relación que guardaban con el cosmos, algo que nosotros perdimos totalmente. Esa notación que relaciona los planetas y los eventos astronómicos especiales, como los eclipses, es la que nos permitió decodificar su historia, sus descubrimientos y las profecías que dejaron para estos tiempos.


La mayoría de las fechas inscritas en piedra en el sistema de la Cuenta Larga pertenecen al noveno BAK’TUN –un intervalo de 400 años que ocurrió entre los años 430 d.C. y 830 d.C.–, cuando sucedió la llamada época Clásica Maya. Sin embargo, se han encontrado muchas fechas en piedra que se salen de ese período; algunas por miles de años, otras por cientos de miles de años y aun otras por millones de años. En Quirigua se encontraron dos fechas, de hace 411’683.935 años y de hace 90 millones de años. Sólo que esas medidas pertenecían a la escala divina de Hun’ab K’uh, para la que utilizaron otras unidades: el PIK’TUN, que equivalía a 20 BAK’TUN Oob, o sea 8.000 años mayas. El KALAB’TUN, una unidad que reunía 20 PIK’TUN Oob y que equivalía a 160.000 años mayas. El KIN’CHIL’TUN, que reunía 20 KALAB’TUN Oob y medía 3’200.000 años mayas. Y una última unidad, el ALAW’TUN, que agrupaba 20 KIN’CHIL’TUN Oob (equivalentes a 64 millones de años). Medida correspondiente al momento en que cayó –en Chik’Xulub, México– el cometa que generó la extinción de los dinosaurios.

Con esas unidades, investigaron y registraron los cielos y se guiaron –como los egipcios– por las estrellas. Como veremos más adelante, sus estudios del dominio de las divinidades generaron las certezas y las comprensiones para liderar su sociedad con seguridad por un camino espiritual extraordinario. Sin embargo, los mayas nunca midieron el paso de “El Tiempo”, puesto que éste es un concepto que no se puede medir. Ni siquiera tenían una palabra que significara tiempo. Lo importante para ellos eran las relaciones dinámicas. Los eventos sincrónicos entre múltiples variables que revelan puntos decisivos en el desarrollo espiritual del ser humano. Los patrones que surgen entre los movimientos de los astros, los eventos que se suceden en la naturaleza y en la vida de las personas, los movimientos y transformaciones de lo que percibían y las consecuencias que generaban. Al revelarse esos patrones de orden, los representaban como un arquetipo, una forma simbólica como los glifos que utilizaron. Así transmitían información sobre lo que podía suceder en la realidad individual y colectiva, directamente al inconsciente de su pueblo. Con los glifos también afirmaban la existencia de un Orden Supremo que impulsa la diversidad y la individualidad en el Universo.

ESTUDIARONLOSASTROSYLAS  FUENTESDELAENERGÍA QUE RECIBE LA TIERRA, PARA ENTENDER LA REALIDAD

Ellos sabían que el movimiento, que origina todos los procesos transformadores y los cambios en la realidad, es producido por la energía. Ningún proceso se puede impulsar ni se puede obtener resultado alguno sin ésta. Por eso, se dedicaron a encontrar, registrar y conocer las distintas fuentes de energía en el Universo que más inciden sobre la Tierra. A lo que más atención prestaron fue al Sol, por ser la fuente que más energía irradia hacia la Tierra. Es el Sol lo que crea la vida y la mantiene; es lo que más procesos inhibe o impulsa. También determina la mayoría de los ciclos y es causante directo del Gran Ciclo Cósmico, pues el flujo de energía procedente de Hun’Ab K’uh –al incrementar su actividad– produce todo tipo de cambios en el planeta. Por eso se dedicaron a estudiarlo, a registrar sus movimientos, a encontrar en qué períodos aumentaba su actividad y por qué. Así se volvieron expertos en el Sol, al que llamaban ”Kin’Ich Ahaw” (que significa Gran Señor que Ilumina los Días), cuya luz permite las actividades de los hombres. También lo llamaron “Yax B'alam” o Gran Jaguar –cuando se oculta por el horizonte, en el inframundo, para permitir que los hombres descansen–. El pueblo al ver a sus sacerdotes observando y registrando sus movimientos, desde al amanecer hasta el atardecer, día tras día, les llamó “Ahaw Kin Oob” o Señores del Sol. Puesto que –visto desde la Tierra– el que se mueve es el Sol. Veamos cómo estudiaron sus movimientos hasta encontrar el Gran Ciclo.
EL PUNTO PORDONDE SALE ELSOLEN EL HORIZONTE SE DESPLAZA ENTRELOSSOLSTICIOS DE VERANO E INVIERNO
Orientados hacia el Este, generaciones de sacerdotes se dedicaron a estudiar el Sol. Lo primero que encontraron fue que éste no sale todos los días al amanecer por el mismo lugar. El sitio por el que se asoma en el horizonte se desplaza, yendo y viniendo entre dos esquinas o puntos extremos invariables: el primero se localiza a la izquierda –punto que hoy llamamos Solsticio de Verano–, desde donde se desplaza hacia la derecha, día a día, de manera regular durante 183 días, hasta llegar al segundo punto extremo, que hoy llamamos Solsticio de Invierno. Desde allí se devuelve hacia la izquierda –desplazando nuevamente su salida día a día durante 182 días– hasta regresar al Solsticio de Verano, en un ciclo de 365 días que se repite indefinidamente. Seguramente, después de varios años de observación, encontraron que cada Solsticio tiene características únicas. El día del Solsticio de Verano tiene el intervalo de luz más largo y la noche más corta del año. Hoy sabemos que ese día corresponde al 21 de junio en nuestro calendario. Los mayas llamaron “Sak Xib Chaak” a la divinidad responsable de ese día y la asociaron al color blanco de la intensa energía que recibía la naturaleza para dar comienzo al verano, que es cuando las flores se convierten en frutos. Luego, la cosecha se recoge y las hojas se caen de los árboles, mientras el sol se va desplazando día a día hasta la esquina derecha del horizonte. En ese momento tiene lugar el Solsticio de Invierno –el día con el intervalo de luz más corto y la noche más larga del año–, que en nuestro calendario, sucede el 21 de diciembre. Los mayas llamaron “Kan Xib Chaak” a la divinidad responsable de ese día y la asociaron al color amarillo. El día siguiente, el Sol regresa nuevamente, día a día, hacia la esquina izquierda del horizonte.


El punto por donde sale el sol se desplaza cada día


Una pirámide para observar y otras tres de referencia


Los Solsticios y los Equinoccios estructuran las cuatro esquinas del espacio Maya, los puntos donde comienzan y terminan las cuatro estaciones. Los solsticios marcan los dos puntos extremos (2 y 4) del desplazamiento diario del Sol por el horizonte. La gráfica muestra la correspondencia entre la órbita de la Tierra alrededor del Sol y el horizonte por donde el astro se desplaza diariamente. Así podemos entender fácilmente por qué las dos esquinas (1 y 3) de los equinoccios se localizan sobre el mismo punto.


LOS EQUINOCCIOS SONDÍAS DE NEUTRALIDAD, EN LOS QUE LOS INTERVALOS DE LUZ Y OSCURIDAD SON IGUALES

Los Sacerdotes del Sol llevaban al cinto un marco cuadrado con una cruz en su centro. Al orientarlo debidamente, se valían de la sombra que proyectaba, para saber la hora del día y la estación del año por la posición del sol en ese momento. Dicho instrumento proyectaba una sombra más corta en verano que en invierno, puesto que el arco formado en el cielo por el astro, desde cuando sale al amanecer hasta cuando se oculta al anochecer, no es constante. Estudiando las sombras proyectadas por ese instrumento y una vara enterrada en el piso, encontraron otros dos días que tienen varias características armónicas extraordinarias. El primero, en el centro exacto del desplazamiento de izquierda a derecha, entre el Solsticio de Verano y el Solsticio de Invierno. El segundo, en la mitad exacta del desplazamiento de derecha a izquierda, cuando el Sol regresa al punto del Solsticio de Verano. La primera característica que los distingue es que, al mediodía, ni la vara ni las personas proyectan sombras, por encontrarse éstas exactamente bajo sus pies. La segunda característica es que estos días son los que marcan la transición entre verano y otoño, e invierno y primavera. La tercera característica es extraordinaria, porque los intervalos de luz y oscuridad de esos dos días, son exactamente iguales. Nosotros los llamamos Equinoccios, del latin aequinoctĭum, que significa "noche igual". Los mayas –como los egipcios– interpretaron que en esos días la luz y la oscuridad –el bien y el mal– se encuentran en equilibrio. Eran por lo tanto días de neutralidad que favorecen los procesos que conducen a la armonía y al consenso. Por eso, durante el período clásico, a partir del día del Equinoccio de Primavera (llamado así porque ese día en el Hemisferio Norte termina el invierno), celebraban los “WAY’EB”: los cinco días intermedios entre el año que termina y el que comienza. Durante esos días se dedicaban a examinar su consciencia, a hacer las paces con quienes hubieran tenido problemas y a decidir por consenso qué obras públicas construirían el siguiente año. La cuarta característica es que, de todo el año, sólo en esos dos días el Sol sale exactamente por el Este cardinal y se oculta exactamente por el Oeste cardinal. En los días restantes el punto se desplaza hacia el noreste o hacia el sureste. En el calendario gregoriano el Equinoccio de Primavera tiene lugar el 21 de marzo. Los mayas llamaron ”Chak Xib Chaak” a la divinidad encargada de ese día de neutralidad y la asociaron al color rojo del Sol al amanecer y del comienzo de Primavera.

El segundo día tiene lugar seis meses después y se llama el Equinoccio de Otoño, porque ese día termina el verano y comienza el otoño. En nuestro calendario esto sucede el 21 de septiembre. Los mayas llamaron ”Ek Xib Chaak” a la divinidad responsable de ese día y la asociaron al color negro. A partir de ese día, la energía disminuye su intensidad, sumergiendo lentamente en el frío al hemisferio norte del planeta. Los intervalos de luz se hacen cada vez más cortos, a medida que el sol se desplaza día a día hacia el Solsticio de Invierno en la esquina derecha del horizonte. Con esta información, los sacerdotes mayas podían localizar perfectamente las cuatro esquinas que definen el movimiento del Sol visto desde la Tierra: los dos Solsticios y los dos Equinoccios.

LOS MAYAS CONSTRUYERON SUS CIUDADES COMO “INSTRUMENTOS” PARA OBSERVAR ELCOSMOS EINVESTIGARCÓMOFUNCIONABA

En sus principales ciudades construyeron una pirámide muy alta, un Templo Máximo frente a la plaza principal, para usarlo como observatorio astronómico. Les servía para registrar durante el día los movimientos del Gran Señor Sol y por las noches los desplazamientos de los planetas y estrellas, por encima de la copa de los árboles de la selva circundante. En lo alto de la pirámide se encontraba el altar donde el sumo sacerdote realizaba sus ofrendas –para luego dirigirse al pueblo que estaba abajo en la plaza– durante las ceremonias en que festejaban su relación con el Sol y con el cosmos. Muchos de esos Templos Máximos –como en “Waxak’Tun” y “Tikal”– eran observatorios mucho más precisos por haberles construido al frente, a unos 200 metros hacia el Este contra el horizonte, otras tres pirámides más pequeñas. Una a la izquierda, para servir de referencia al Solsticio de Verano, otra en el centro para registrar el punto de salida del Sol en los dos Equinoccios y la tercera a la derecha para determinar precisamente el Solsticio de Invierno. Les colocaban largos postes sobre una especie de cresta que se elevaba encima de la cubierta del altar, los cuales les servían de referencia para registrar, año tras año, los movimientos del Sol. Siempre estudiaban cuidadosamente la ubicación de las pirámides que construían alrededor del Templo Máximo –en cualquier dirección cardinal– para usarlas como otra referencia. Esta vez para observar y registrar los movimientos de alguna brillante estrella que fuera importante para sus investigaciones. Así construyeron sus ciudades como verdaderos instrumentos para investigar el cosmos.

ELSACERDOTE DE CADA PUEBLO SINCRONIZABA LOS CALENDARIOS CON LA REALIDAD

El “Ahaw Kan” o “Señor Serpiente”, quien era el máximo guía espiritual de los mayas –el sacerdote con mayor sabiduría y por lo tanto mayor jerarquía– nombraba un sacerdote en cada comunidad a quien llamaban el Nacón del pueblo. Éste era el guía espiritual del lugar y quien dirigía las ceremonias sagradas, los bautizos, la llegada de la pubertad, los matrimonios y los ritos mortuorios. Tenía además la responsabilidad de mantener sincronizados los calendarios del pueblo con la realidad. Para ello recibía del “Ahaw Kin” –el Señor de los Días, quien llevaba la Cuenta Larga– las fechas exactas en que se celebrarían los Solsticios y los Equinoccios y –cada cuatro años– la orden de extender los “WAY’EB” por un día adicional –para compensar el 0,25 de día del año solar que mide 365,25 días–, como hacemos nosotros en los años bisiestos. Se ha afirmado que los mayas no adicionaban ese día cada 4 años, lo que implica decir que sus calendarios no permanecían sincronizados con la realidad. Lo cierto es que esto era tan importante, que cada comunidad escogía entre sus más sabios ancianos cuatro asistentes para su Nacón. Estos eran llamados ¨Chaak Oob¨ y se encargaban de relacionar la posición del Sol, en cada una de las 4 esquinas de la realidad, con sus fechas en el calendario. Cada pueblo tenía sus marcadores de referencia de la posición del Sol en las cuatro esquinas sobre el horizonte, tal y como lo hacían en lo alto de sus pirámides. De no agregar un día cada cuatro años a los festejos de los “WAY’EB”, en sólo 20 años habrían tenido un desfase de cinco días entre la realidad y sus calendarios. Los cuatro “Chaak Oob”, quienes asistían al Nacón durante las ceremonias, conformaban con él un consejo para dirimir los asuntos comunitarios durante un año. Cada uno se encargaba simbólicamente de una de las cuatro esquinas de la plaza principal de su pueblo, que representaba en el microcosmos comunitario al Espacio Sagrado maya en el Universo. Desde esas cuatro esquinas expulsaban las malas energías con sahumerios y cánticos, convirtiendo la plaza en un espacio sagrado para las ceremonias, a donde sólo se permitía la entrada a los hombres purificados por el ayuno y a las ancianas del pueblo. En ese espacio sagrado realizaban ceremonias en los días de alta energía, cuando la Tierra –por su posición en el espacio– recibía estas energías del Sol, de las constelaciones y de los reflejos de la Luna y los Planetas. También hacían ceremonias –gracias a la exactitud de sus cálculos astronómicos– los días de eclipses de Sol o de Luna. Así equilibraban las energías de eventos que, al alterar el orden y la regularidad, eran considerados de mal augurio.

LOS “WAY’EB”ERANLOS FESTEJOSMÁSIMPORTANTES DELAÑO Y COMENZABAN CON EL EQUINOCCIO DE PRIMAVERA

Las más importantes festividades –de las muchas que celebraban cada año– eran los “WAY’EB”, en los cuales festejaban los cinco días de neutralidad e introspección. Para comenzar, extinguían todos los fuegos y se tiznaban con sus cenizas, como símbolo de ayuno y purificación. Sólo comían fruta y agua. Hacían ofrendas a las divinidades, examinaban su consciencia para ponerse en paz con todo el mundo y se conectaban con sus “Way Oob”. Los mayas creían que, al nacer, todo ser humano recibía su “Kanul”, “Way” o “Nagual”. Un compañero sobrenatural con esencia animal que lo cuidaba como un ángel de la guarda desde una dimensión no física. Algo así como una prolongación energética del alma del hombre en el inframundo. Las características y la forma de ese protector eran suministradas por la divinidad del día en que nacía la persona. Cada maya hacía ofrendas a su “Way”, durante los “WAY’EB”, en agradecimiento por sus cuidados durante el año transcurrido.

Sol el día del equinoccio en el mismo meridiano por el que en la noche aparecerá la estrella heliacal.


Estrella heliacal (que se mueve en el mismo meridiano del sol) registrada en el Equinoccio del año 1, sobre la vara de referencia ubicada sobre la pirámide roja.


Estrella heliacal en el equinoccio del año 2, que se desplaza más a la izquierda de la vara de referencia.


Estrella heliacal en el equinoccio del año 3, que registra un nuevo desplazamiento hacia a la izquierda.


Tres posiciones superpuestas de la estrella. La bóveda celeste precede 1º cada 72 años. Da un giro de 360º x 72 años= en 25.920 años. Esta precesión es el origen del Gran Ciclo Cósmico de 26.000 años y está relacionada con el movimiento de las constelaciones zodiacales frente a la Tierra.


LOSMAYASCONFIRMARONLA EXISTENCIA DEL GRAN CICLO Y SU RELACIÓN CON LA PRECESION DE LAS CONSTELACIONES
El día del Equinoccio, al amanecer, comenzaban las festividades. Los “Ahaw Kin Oob” (astrónomos que registraban el cielo desde lo alto del Templo Máximo) verificaban que el Sol se asomara al Este por el horizonte –en el punto referenciado con la alta vara– exactamente sobre la pirámide roja. Una marca que les servía de referencia visual, año tras año, para confirmar que efectivamente comenzaba el día en que el intervalo de luz y el de oscuridad eran iguales. Los festejos duraban todo el día y toda la noche, mientras desde lo alto, los astrónomos continuaban su trabajo. Su estudio del ascenso por el horizonte de las estrellas principales en la bóveda celeste. Las que utilizaban, año tras año, como referencia para verificar el Gran Ciclo Cósmico. En algunos casos, en ese día del Equinoccio, la oscuridad de la noche dejaba ver, exactamente al Este, una brillante estrella heliacal. Se la llama así porque se desplaza sobre el mismo meridiano por donde más tarde sale y se eleva el Sol, ocultándola con su brillo. Lo cual quiere decir que el astro y la estrella están en conjunción. En este caso los astrónomos mayas referenciaban, tanto el Sol en el día como la estrella en la noche, con la misma vara sobre la pirámide roja. Al año siguiente –al repetir la misma ceremonia– observaban cómo el Sol conservaba su posición, mientras la estrella se desplazaba un poco más hacia la izquierda de la vara de referencia. Cuando comprobaron que –año tras año– la estrella se desplazaba cada vez más hacia la izquierda de la vara, decidieron medir ese desplazamiento construyendo otras pirámides que sirvieran de referencia visual, desde el mismo Templo Máximo hacia otras estrellas. Gracias a esto pudieron verificar que ese movimiento retrógrado les sucede a todas las estrellas. Es decir, que lo que se desplaza hacia la izquierda, de equinoccio en equinoccio, es la bóveda celeste entera. Este desplazamiento es lo que la ciencia actual llama la “Precesión de los Equinoccios”.

LA BÓVEDA CELESTE PRECEDE 1º CADA 72 AÑOS Y DA UN GIRO DE 360º FRENTE A LA TIERRA EN 26.000 AÑOS: LA MEDIDA DEL GRAN CICLO QUE GENERA LOS CATACLISMOS

Los mayas encontraron que la bóveda celeste se desplazaba de manera regular 1º cada 72 años (la Luna llena ocupa medio grado en el cielo). Lo que quiere decir que 1º (dos lunas llenas) es una distancia considerable y perceptible a simple vista, más aún si se tiene un punto de referencia fijo, como los postes de madera que colocaban los mayas sobre las pirámides. Calcularon entonces que la bóveda celeste daba un giro completo de 360º frente a la Tierra en 26.000 años. Habían localizado el origen del Gran Ciclo Cósmico en la precesión que las constelaciones realizan, al medir su desplazamiento, año tras año, en el día del Equinoccio. Hoy sabemos que la posición del Equinoccio de Primavera en relación con las estrellas retrocede 50,3 segundos de arco (0,01396º por año), lo que equivale a decir que preceden 1º cada 72 años. En 25.920 años (72 x 360º = 25.920) la posición de una estrella el día del Equinoccio da un giro completo hasta regresar al mismo punto. El movimiento precesional se hace evidente, al registrar durante varios años un punto en el horizonte por donde asciende una estrella. Los mayas encontraron un patrón repetitivo, un ciclo fundamental de la energía y de la inteligencia en el cosmos, que estaba relacionado con las estrellas.

El Universo es un todo interconectado, tiene patrones de orden que relacionan los eventos astronómicos con los sucesos humanos. Como veremos, los arquetipos astrológicos y las combinaciones de energía que llegan a la Tierra por las posiciones de los astros, determinan las sincronicidades y la secuencia de experiencias que los seres humanos debemos experimentar para garantizar la evolución de nuestra consciencia.