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lunes, 16 de marzo de 2020

¨EL TIEMPO DEL NO-TIEMPO¨ Y EL CORONA VIRUS

EL CONTEXTO
En 1999 cuando dirigí la serie de TV ¨ Las Siete Profecías Mayas ¨ encontré el Calendario que los Mayas llamaron ¨ La Cuenta Larga ¨. Me pareció curioso que una civilización -experta en la medición del tiempo- se tomara el trabajo de mantener actualizada durante cientos de años, en decenas de pueblos y ciudades, un calendario regresivo que terminaba en ceros, miles de años en su futuro. Estaba asociado a profecías y advertencias sobre lo que sus sacerdotes llamaban ¨ El Tiempo del No-Tiempo ¨ un intervalo de 40 años -de dos Katun de 20 años cada uno-  de intenso y acelerado cambio que sucedería cuando su Cuenta Larga llegará a Ceros. Medía un enorme Ciclo Cósmico que la ciencia moderna llama ¨La Precesión de los Equinoccios ¨. Los antiguos Egipcios determinaron que tiene 25.920 años mientras los mayas lo redondearon por sus matemáticas vigésimales a 26.000 años. 

Egipcios y Mayas encontraron que el Diseño Divino del Universo en el que existimos, enlaza y sincroniza el latido de los Soles de los Sistemas Planetarios cada 13.000 años, marcando el comienzo, el centro y el final de la sucesión de Grandes Ciclos Cósmicos. Al comienzo y al final el aumento de la actividad y la irradiación de esos soles es tan grande que siempre provoca cataclismos con los cuatro elementos:  Fuego-Volcánes, Aire-Tornados/Hurácanes, Agua-Diluvios/inundaciones y Tierra-Terremotos. El actual Gran Ciclo comenzó hace 13.000 años cuando el Sol derritió la capa de hielo que cubría casi toda la tierra, lo que elevó el nivel del mar en 120 metros, generó una gigantesca evaporación y un diluvio que destruyó la civilización Atlante.  En el centro del ciclo el latido de los soles no es tan intenso -El mismo Sístole y Diástole del sistema circulatorio humano- como para ocasionar un cataclismo pero que sí genera un fuerte cambio climático como el que experimentamos en estos tiempos.  

Durante ese Gran Ciclo nuestro Sistema Solar realiza una órbita alrededor de las Pléyades que dura esos 26.000 años y en ese recorrido es iluminado por la radiación de miles de estrellas. Egipcios y Mayas las agruparon en constelaciones uniéndolas con rayitas imaginarias y a cada una la simbolizaron con un animal -el círculo de animales o Zodíaco Egipcio y Maya- que representaba para ellos un Estado de Ser o de Consciencia. La energía de esas constelaciones induce cierto carácter en quienes están en gestación en el vientre materno mientras la Tierra pasa por ellas. Para ellos las estrellas y los planetas influyen con sus energías sobre los hombres. Esa información que ellos heredaron de la civilización Atlante y que sus sacerdotes ampliaron, revela la Divina Intención que ellos veían detrás de ese Gran Ciclo. 

Las dos civilizaciones creían que la consciencia del hombre evoluciona con las comprensiones que producen las experiencias y los aprendizajes de muchas vidas. Los errores siempre generan sufrimiento -lo que es falso siempre lo genera- y el hombre queriendo evitar que ese sufrimiento se repita para ser feliz, se ve forzado a mirar hacia su interior para examinar las causas que lo generaron. Encuentra que esas causas siempre están en su mente, en ignorancia, falsas creencias, limitaciones mentales, prejuicios, desinformación, propaganda dogmática o estados de No-Ser. Así logra ver la información falsa que creía verdadera, la erradica de su mente reemplazándola por su opuesto Verdades que lo falso impedía ver. Eso impulsa la evolución de su consciencia, el aumento de su energía vital y de su frecuencia vibratoria.

La consciencia evoluciona con la información de sabiduría sobre cómo funciona la realidad y las leyes que la ordenan, con el discernimiento entre lo que produce sufrimiento y lo que produce armonía, acumulado a través de las experiencias en muchas vidas. Cada una totalmente distinta que la anterior, con un carácter distinto, una personalidad distinta, sus correspondencias de Destino son únicas, cambia de raza, de sexo y de lugar de nacimiento. En una sola vida es imposible aprender todo sobre el universo, el orden y el amor. Esa sucesión de vidas siempre conduce al momento en que ya no se tiene nada que aprender cómo Ser Humano y en ese momento se transforma en Ser de Luz para continuar evolucionando en un contexto totalmente distinto. En el nivel ya no individual sino colectivo, la humanidad puede desarrollar una organización social, económica, política y religiosa máximo por un Gran Ciclo Cósmico de 26.000 años al cabo del cual un cataclismo permite el nacimiento de una nueva humanidad que va a crear experiencias totalmente nuevas, únicas y originales. La humanidad también ¨ reencarna ¨ para permitir nuevas experiencias que enriquezcan y produzcan la evolución de los individuos que la conforman.  Esa visión permite entender la muerte como una transición a una nueva vida, no como el final de una corta existencia temporal que conduce al juicio de una Divinidad implacable y para nada misericordiosa, que dictamina recompensas o castigos eternos. Permite también qué desaparezca el miedo a la muerte -la madre de todos los miedos- y que se pueda ver todo lo que sucede como algo perfecto para generar aprendizaje.

El CORONA VIRUS
Examinemos en Alta Consciencia la crisis desatada por el Corona Virus que experimenta la humanidad y tu como individuo. Partiremos aceptando que vivimos el momento de cambio y oportunidad que los mayas llamaron ¨ El Tiempo del No-Tiempo ¨. El virus forzó la detención  de tu HACER cotidiano y casi inconsciente para que tengas la oportunidad de dedicarte al menos unos días a SER. 

Tu primer trabajo es tomar consciencia de la oportunidad que tienes para corregir lo que no funciona en tu vida, aprovechar este paréntesis en las actividades cotidianas para realizar un trabajo interior de Auto-Observación que permita varias cosas:

La limpieza exterior que tanto se propone debe partir de un proceso de limpieza interior, que permita sanar las vergüenzas, las culpas, los rencores, las heridas y las rabias del pasado al comprender que todos los conflictos y los errores cometidos te permitieron aprender y convertirte en quien hoy eres. Es importante agradecer todo lo que has vivido, sobretodo las dificultades porque esas fueron las oportunidades que te dio la vida para trascender las falsas creencias que creías verdaderas, para permitir que surgiera tu poder creador, el amor por ti mismo, por los demás y por la vida. 

En ese proceso de Auto-Observación imparcial dedicate también a Valorar tu presente, lo que la vida dispuso para que tu puedas ser feliz siempre y cuando manejes tu mente de la manera correcta. Y no debes pasar por alto tampoco el crear intenciones y propósitos que te mejoren como ser humano. Proponerte dejar de enjuiciar los errores que los demás cometen usando su libre albedrío para poder equivocarse y aprender con el error. No olvides que el error y el sufrimiento son las herramientas que utiliza el universo para impulsar la evolución de la consciencia en libre albedrío. 

Proponte no volver a creerte víctima inocente, un error en el que le entregas tu poder creador a tu victimario. No volver a utilizar tu poder para convencerte a ti mismo que no tienes ningún poder. Las víctimas se llenan de rabia, rencor y deseos de venganza, debilitan su sistema inmune, bajan su frecuencia vibratoria, destruyen su energía vital, se deprimen y se enferman. Y hay tantas en el planeta listas para infectarse del Corona Virus. Todo lo que sucede en tu vida no sucede por casualidad, sucede porque lo necesitas para aprender y por eso lo atraes de manera inconsciente o consciente. Proponte impedir que tu mente acepte y anide estados de No-Ser, vergüenza, culpa. apatía, rabia, miedo, pesimismo, preocupación, negatividad, reactividad, animalidad, orgullo… 

No caigas en el miedo masivo que han inspirado las alarmantes noticias que comienzan a generar un pánico colectivo al multiplicar exponencialmente la situación que vivimos. De 8.500.000.000 de seres humanos solo 200.000 se han infectado y de esos han muerto hasta ahora 6.500, un porcentaje ínfimo. No quiere esto decir que no haya que tomar las medidas adecuadas de limpieza y auto protección. Sin caer en el miedo que refuerza la negatividad y el pesimismo colectivo que obviamente ayuda a que el virus se expanda exponencialmente al contribuir a crear una masa critica negativa.

Los Eventos de Destino como el que estamos experimentando realmente son un Catalizador de cambios interiores, yo los llamo ¨El Rayo Despendejador¨ porque siempre te sacan de la comodidad y el materialismo en que te encuentras, mirando lo que sucede afuera sin darte cuenta que todo eso responde a tu propio estado interior. Afuera están los efectos en tu interior las causas. Y este Evento global nos hace recordar a todos que somos uno, que formamos parte de un Único Ser  y que la cadena siempre se rompe por el más débil de sus eslabones. Por eso lo indicado es tener calma, permanecer en neutralidad entregando información clara, racional, lógica y eficiente para evitar la confusión y la ansiedad que pulula en el planeta. La manera de superar lo que sucede no está afuera sino adentro, en los confines de tu propia mente. Cuando a tu cuerpo le da fiebre es para detener tu actividad, para que descanses y reflexiones, para que te dediques a la auto-observación. Aprovecha este tiempo para tener profundas conversaciones con sus seres queridos, para que todos sientan lo maravillosa que es la vida. No te obsesiones en escuchar noticias, dale un tiempo limitado para mantenerte informado de cómo se comporta la mente colectiva.

Si comprendes la oportunidad que vives y en gratitud te conectas con la fuente, tu energía y tu frecuencia vibratoria subirán y no habrá ningún virus -por más coronado que esté- que pueda hacerte daño. Conviértete en un multiplicador de positivismo, tranquiliza a tus seres queridos, necesitamos crear una masa critica en alta consciencia que contrarreste el miedo para evitar que contamine todo y se convierta en pánico colectivo. ´El Tiempo del No-Tiempo ¨ no  fue diseñado para provocar la extinción de la presente  humanidad -eso lo hacen los cataclismos al final de cada Gran Ciclo Cósmico, sino para provocar cambios en los paradigmas que fundamentan nuestra sociedad, para que lo que no funciona se corrija, para determinar como vivirá la humanidad los siguientes 13.000 años. Y eso no va a suceder afuera sino en el interior de cada ser humano. Algo nuevo va a nacer, alégrate, porque sucederá de aquí al 2032, cuando este cambio acelerado habrá logrado su propósito.

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Instagram: Fernando_Malkun





domingo, 29 de julio de 2012

CONCEPCION LIMITANTE DE LA REALIDAD

Tener una concepción limitante de la realidad, un sistema de creencias restrictivo, destruye tu poder para crear y para cambiar tu vida. Te convences a ti mismo que no tienes poder, que vives a expensas de lo que sucede en el mundo exterior, sobre el que tu no tienes ningún control. Una concepción equivocada distorsiona lo que percibes, le cambia el significado a los eventos, convierte lo neutro en negativo. Te induce a percibir las correspondencias de aprendizaje de los demás, las dificultades que experimentan para aprender, como injusticias. No le ves orden a la realidad lo que te hace perder energía vital cada vez que piensas en la vida...


Experimentas ¨El Tiempo de El No-Tiempo¨, un momento en que enormes cantidades de energía llegan a nuestro sistema, en que confluyen finales y comienzos de grandes ciclos cósmicos, precisamente para impulsar un cambio en tu sistema de dogmas y de falsas creencias, para ampliar la limitada percepción de tus sentidos que distorsionan tu percepción de la realidad. Aprovecha la oportunidad para abrir tu mente y cambiar tu concepción sobre la vida. Expande tu consciencia hacia lo sutil, hacia lo invisible, acepta que tus sentidos solo alcanzan a percibir un rango muy estrecho de todo lo que sucede...


Comienza a experimentar, verifica que tu consciencia tiene el poder para modificar lo que sucede en tu vida. Aclara tus intenciones, son la clave para lograrlo…


Más información en CREALIDAD

martes, 16 de agosto de 2011

1992-2012-2032 ELTIEMPO DEL NO TIEMPO

El Sistema Solar se encuentra en el punto intermedio del Gran Ciclo Cósmico de 26.000 años. El corto período de intensa transformación -de 1992 al 2012 y del 2012 al 2032, 40 años o 2 Katún Oob- que los mayas llamaron “El Tiempo del No-Tiempo”. Un ”Momento Evolutivo” que tiene unas características especiales para generar estados de neutralidad en los seres humanos. Sólo la neutralidad nos permite evaluar con imparcialidad lo que hemos construido en nuestras vidas y en la manera como hemos organizado nuestra sociedad. Es así como podemos corregir los errores cometidos a nivel individual y colectivo, encontrar falsas creencias que fundamentan las decisiones equivocadas que nos producen los estados mentales negativos, el conflicto y el sufrimiento que nos impiden alcanzar la paz interior y la felicidad. Este proceso, que de acuerdo con los mayas forma parte de un Plan Superior que ordena la realidad, busca generar cambios de estado en el interior de los hombres. Cuando muchos individuos cambian, se produce una transformación de la mente colectiva que genera profundas modificaciones en la sociedad. Esto permite que surja un orden más armónico, equilibrado y solidario.


“El Tiempo del No-Tiempo” es el punto de transición del Gran Ciclo Cósmico. Sucede para que definamos deliberadamente el rumbo de la humanidad en los siguientes 13.000 años. Sin embargo, no es fácil que el hombre haga una evaluación de su vida. El ritmo de los tiempos, las preocupaciones habituales de la ”lucha por sobrevivir” y el materialismo reinante hacen que el ojo de nuestra mente permanezca enfocado hacia el exterior. Más difícil aún es lograr que dejemos de engañarnos a nosotros mismos o que tengamos la claridad suficiente para hacer una evaluación imparcial de lo que hemos vivido. Por eso son necesarios los Eventos de Destino, situaciones difíciles que cambian súbitamente la vida de las personas, incineran el Ego y la falsa identidad que -como un castillo de naipes- se ha construido durante años. Normalmente los ocasiona la perdida de un apego, de una persona que se considera indispensable para ser feliz o del trabajo que daba seguridad económica. Suceden inesperadamente por sincronicidad, caen como un ¨Rayo Despendejador¨.



sábado, 6 de marzo de 2010

5-LA CONFIRMACION MAYA


CADA 26.000 AÑOS EL SOL AUMENTA SU IRRADIACIÓN Y PROVOCA UN CATACLISMO PLANETARIO
Los Sacerdotes Mayas del Sol –quienes fueron los científicos, astrónomos y líderes de su comunidad– registraron y estudiaron los movimientos de los astros para verificar una historia, heredada por sus antepasados olmecas, de los fundadores de su cultura. El relato afirmaba que el centro de la galaxia emitía cíclicamente pulsos de energía: al comienzo, en el punto intermedio y al final de un Gran Ciclo de 26.000 años. La energía excitaba al Sol induciéndolo a irradiar más energía hacia la Tierra. Cuando esto sucedía en el punto intermedio del ciclo, la energía, a pesar de ser elevada, no era destructiva, aunque producía vastas transformaciones en la naturaleza que afectaban a la sociedad desarrollada por el hombre Pero cada 26.000 años –al comienzo y al final del ciclo– la intensidad de la energía recibida era muy alta, lo que provocaba un cataclismo que destruía la civilización sobre la Tierra.

La historia tenía sentido para olmecas y mayas, ya que ellos creían que todos formamos parte de un organismo superior al que llamaron Hun'ab K'uh. Hun que significa primero, 'ab que significa estado o manifestación, K’uh que significa Dios. La primera manifestación física de Dios. Su mente organiza una serie de ciclos para impulsar la transformación de las entidades que –a distintas escalas– anidan en su interior. Así garantiza que su consciencia evolucione y pueda llegar a comprender que todo lo que sucede es perfecto, porque está sustentado por la neutralidad del amor. Ellos creían que en el centro de la galaxia, palpitaba regularmente el corazón del Universo –al que llamaban Hun'ab K'uh– emanando la energía que mueve a todo lo que existe. Cada 13.000 años Hun'ab K'uh emite pulsos más intensos de energía, a la cual llamaban K’uh Lel, que irradiaba hacia los sistemas solares donde existen la vida y la consciencia para inducir transformaciones y evitar que el sistema, al tornarse rígido, impidiera la manifestación de nuevas experiencias y de nueva sabiduría. Como el cataclismo era causado por el aumento de la energía irradiada por el Sol, llamaron una Era del Sol al intervalo en que una civilización podía expandirse sobre la Tierra antes que el astro rey la destruyera. La historia también contaba los eventos que experimentó la civilización anterior a la nuestra, la que nosotros llamamos la Atlántida y que ellos llamaron Kak Uleu o Tierra Roja.

ELDESARROLLODELA ATLÁNTIDA YSUDESTRUCCIÓN SE AJUSTARON AL CICLO CÓSMICO DE26.000 AÑOS

Su desarrollo se ajustó exactamente a una Era del Sol. Comenzó al iniciarse el Gran Ciclo pasado, cuando los sobrevivientes del cataclismo volcánico que destruyó a Lemuria –así se llamaba la civilización anterior a la Atlántida– llegaron a la cadena de islas Atlantes a sembrar un nuevo ciclo con la información que salvaron. A la muerte de los sobrevivientes, la ignorancia comienza a degradar la información inicial. Simultáneamente las nuevas experiencias permitieron que la nueva sociedad Atlante comenzara a acumular su propia sabiduría. 13.000 años después llegó al Sistema Solar la onda intermedia del gran ciclo, que catalizó un cambio rápido e intenso y muchos eventos difíciles que transformaron fundamentalmente su sociedad. En ese momento, la parte negativa de su cultura hizo que todo lo que no funcionaba de su sistema entrara en crisis. La colectividad tocó fondo y esto indujo una modificación del rumbo que llevaba. Surgió un nuevo orden y un progreso que consolidó un proceso de expansión que los llevó al clímax 13.000 años después. Justo en el momento en que el Sol, activado desde el centro de la galaxia, generó un rápido aumento en la temperatura del planeta. Se derritió el manto de hielo que lo cubría hace millones de años, lo que elevó en 120 metros el nivel del mar, generando el cataclismo global que destruyó a la Atlántida.

Olmecas y mayas consideraron de vital importancia transmitir esta historia a la humanidad futura. Ellos, que habían verificado que la realidad es cíclica, sabían que lo ocurrido a la Atlántida se repetiría de manera similar en esta Era del Sol. Su información nos permitiría prepararnos para la llegada de un momento de transformación, al cual llamaron “El Tiempo del No-Tiempo”, cuando la energía del nodo intermedio del Gran Ciclo llega nuevamente al Sistema Solar.

VIVIMOS“ELTIEMPODEL NO-TIEMPO”, CUANDO SECATALIZA LO NEGATIVO PARA QUE PODAMOS CORREGIRLO

Esa energía genera un Momento Evolutivo que cataliza lo negativo de nuestra sociedad: la codicia, el materialismo, los deseos de poder y control sobre los demás, la imposición de puntos de vista utilizando la ley del más fuerte. Esto puede producir conflicto y muy seguramente guerra si además se aplica una doctrina de ojo por ojo y diente por diente. Se generaría un enorme sufrimiento que nos llevaría a tocar fondo, a experimentar un acelerado proceso de cambio. Todo puede complicarse si no tomamos las decisiones correctas. Si adoptamos posiciones rígidas y no buscamos el consenso para solucionar los conflictos –única manera en que puede surgir un orden más armónico–, perderíamos el control de nuestras emociones. Reaccionaríamos violentamente y tomaríamos decisiones equivocadas–basadas en el miedo y en el odio– ante los eventos de crisis que pueden suceder. En ese caso podemos llegar a experimentar un proceso apocalíptico y destructivo que manifestaría el caos del Armagedón, la guerra final anunciada en el Apocalipsis. Tristemente, el nuevo orden sería creado por una humanidad diezmada y arrepentida por el terrible holocausto que generó la ignorancia. Sin embargo, de todas maneras el error serviría para impulsar un cambio de consciencia. Cambio que afianzarían nuestros descendientes, estremecidos de pensar que ese horror pudiera volver a repetirse. Los mayas profetizaron que experimentaremos un Momento Evolutivo que facilitará la amplificación de lo negativo para que -al enfocarnos en lo que no funciona- podamos corregirlo. La oportunidad es extraordinaria, porque amanece en la galaxia y nos ayuda la energía renovadora de la constelación de Acuario. Si tomamos las decisiones correctas aprovecharemos un momento único en 13.000 años para mejorar fundamentalmente nuestra vida y las condiciones de nuestra sociedad. Como veremos, los mayas verificaron que el ciclo existe, lo estudiaron y con las comprensiones adquiridas diseñaron los más precisos calendarios de todas las civilizaciones sobre la Tierra.

LOS MAYAS VERIFICARON LA EXISTENCIA DEL GRAN CICLO Y DISEÑARON LASUNIDADES DE MEDIDA Y LOS CALENDARIOS PARA ENTENDERLO Y DIVULGARLO

Registraron y relacionaron sus hallazgos en distintas escalas: los movimientos de los astros, las transformaciones de la naturaleza y los eventos cíclicos en la vida del hombre. Lo que nosotros llamamos el paso del tiempo. Para ello, utilizaron unidades progresivamente mayores, todas múltiplos del número 20. Los ciclos en la escala de su vida cotidiana los midieron en días, los ciclos en la escala de comunidad que dependía de las estaciones los cuantificaron en meses, las etapas en la vida del hombre las registraron en años. Midieron las Eras del Sol –las cuales determinan la duración de las civilizaciones– en miles de años y los procesos divinos que ordena Hun’ab K’uh, en millones de años.

ELDÍAMAYA, AL QUE LLAMARON“KIN”, FUELAUNIDADBASE DE SUSMEDICIONES


Relacionaron sus investigaciones con el movimiento fundamental de la vida cotidiana, el giro de la Tierra sobre su eje, que produce un período de luz y actividad, seguido de otro de oscuridad y descanso. La unidad que usaron para representarlo es la base de todas las demás. La llamaron “KIN”, que significa día. En su visión, cada “KIN” es único y distinto a los demás. A pesar de ajustarse al mismo ciclo, la cantidad, la intensidad y el tipo de energía que recibe es distinta, lo que lo individualiza y le da características propias. La Tierra y –por lo tanto– el hombre reciben una combinación de energías que cambian dinámicamente, dependiendo de la posición que ocupa el planeta en relación con las fuentes que la irradian. Como el Sol, las constelaciones zodiacales, las estrellas que se ubican sobre el polo Norte y el corazón de Hun’Ab-Kú en el centro de la galaxia. Esa combinación también es afectada por la energía que reflejan la L
una y los planetas hacia la Tierra.



LA SEGUNDA UNIDAD ES EL “WIN’AL”, EL MES MAYA, QUE ES UN CONJUNTO DE 20 DÍAS

Lo asociaron al segundo movimiento fundamental de nuestra realidad, al desplazamiento diario de la Tierra en su órbita alrededor del Sol. El que determina las estaciones, las lluvias y por ende los procesos comunitarios más importantes, como la preparación de la tierra, la siembra y la cosecha. Un conjunto de 20 días que se ajusta a su sistema matemático vigésimal. Con él midieron los avances parciales de la Tierra por su órbita alrededor del Sol, la cual dividieron en 18 “WIN’AL Oob” (Oob es el indicativo de plural). Son 18 meses exactamente iguales (18 x 20 = 360 días) que completan un año maya o “TUN”, como lo llamaban ellos. Le adicionaron cinco días de transición entre el año que termina y el que comienza, para completar los 365 días.



EL “TUN”ESELAÑOMAYADE360 DÍAS QUE LESFACILITABA LAS CUENTAS CON SU SISTEMA MATEMÁTICO VIGÉSIMAL

El “TUN” relacionaba los eventos y las etapas de la vida del hombre con órbitas de 360º alrededor del Sol. Le dieron una medida de 360 días para tener una equivalencia exacta entre cada día y cada grado que la Tierra se desplaza orbitando al Sol. Esto les simplificaba las cuentas y los cálculos astronómicos. Los cinco días de transición que llamaron los “WAY’EB” no formaban parte de la cuenta del ”TUN”. Los agregaban posteriormente –si los necesitaban– para un cómputo mayor de tiempo relacionado con el año solar, que obviamente sabían duraba 365,2422 días; cifra que dejaron tallada en Palenque. Un “TUN” equivale entonces a 0,9856 años solares. Los mayas desarrollaron sus unidades de medición para relacionar el rigor de su observación científica –la luz de su razón– con su intuición y su visión espiritual sobre un orden inherente a la realidad; un modelo supremo que crea las sincronicidades necesarias para permitir la evolución de la consciencia.

UN“KA’TUN”EQUIVALE A 20 AÑOS Y UN “BAK’TUN” A 400 AÑOS MAYAS. LOS USARON PARA MEDIR EL SISTEMA SOLAR

Las siguientes unidades eran siempre un conjunto de 20, de la unidad inmediatamente anterior multiplicada por 20. Dos de ellas fueron utilizadas para relacionar la órbita de la Tierra con las órbitas de los demás planetas. Un registro muy importante para determinar la energía que llega cada día, proveniente del Sistema Solar. Las llamaron “KA’TUN” y “BAK’TUN”. Un “KA’TUN” es un conjunto de 20 “TUN Oob” (20 años mayas de 360 días o 7.200 rotaciones diarias de la Tierra sobre su eje). Cifras cerradas y elegantes que también les facilitaban las cuentas. Si hubieran utilizado como unidad de medida el año solar, en 20 años solares la Tierra habría dado 7.248 revoluciones sobre su eje. Una cifra no tan fácil para hacer cálculos rápidos sin ayuda de computadores. Sin embargo, sabían que un “KA’TUN” equivale a 19,73 años solares. Fue una unidad muy utilizada por los “Chilam B’alam” (Sacerdotes Jaguar) en sus profecías. El “ventenio” permite recordar fácilmente los eventos significativos sucedidos en su comunidad; para tenerlos en cuenta, porque se repetirían en el futuro. Con estas unidades era más fácil encontrar e iluminar los diversos fenómenos y eventos que crean patrones de orden en la realidad.

El “BAK’TUN” es un conjunto de 20 “KA’TUN Oob”, o sea 400 años mayas de 360 días (20 x 20 = 400 ”TUN Oob¨” que equivalen a 144.000 días). Una cifra importante, como veremos más adelante, cuando estudiemos su Zodiaco. Trece de estas unidades mayores, 13 “BAK’TUN Oob” son la medida exacta del intervalo fijo que mide la Cuenta Largaregresiva, porque equivalen a 1’872.000 días o revoluciones del planeta (144.000 x 13 = 1’872.000 días ó 13 x 400 = 5.200 “TUN Oob”). Tenían que transcurrir 5.200 años mayas, desde la fundación olmeca en el año 3113 a.C., hasta la llegada del punto intermedio de transición del actual Gran Ciclo. Fecha que, en nuestro calendario gregoriano, tiene lugar el viernes 21 de diciembre del año 2012.

Diego de Landa –el sacerdote español que quemó todos los códices mayas en Yucatán– relata que cada templo del Mayab tenía un calendario circular llamado la ¨Rueda de los 13 BAK’TUN Oob¨. Ésta era utilizada por su sacerdote para actualizar la Cuenta Larga gráficamente, lo cual facilitaba que todo el pueblo la entendiera. El círculo estaba dividido en 13 sectores, cada uno de los cuales representaba un “BAK’TUN”. Cada sector estaba dividido a su vez en 20 segmentos menores de un “KA’TUN” de 20 años. Esta “Rueda” medía 1’872.000 días y cinco de ellas conformaban el Gran Ciclo de 26.000 años mayas (1’872.000 x 5 = 9.360’000.000, que es la duración total del ciclo en días que, dividido por 360, nos da 26.000 “TUN Oob”. La duración del Gran Ciclo en años mayas).

LA CORRELACIÓN DE SU CALENDARIO CON EL NUESTRO ES MUY PRECISA Y LA CONFIRMAN LOS TRÁNSITOS DE VENUS FRENTEALSOL

La correlación entre el calendario maya y el calendario occidental fue establecida al encontrarse un eclipse, registrado simultáneamente por los dos calendarios. A partir de ahí, se utilizó como punto de referencia esa fecha, para transferir cualquier otra de un calendario al otro. Es por eso que sabemos que la Cuenta Larga termina el viernes 21 de diciembre del año 2012. Fecha final que también dejaron relacionada con la cuenta que registra los tránsitos de Venus frente al Sol. Los mayas encontraron que, visto desde la Tierra, Venus pasa frente al disco del Sol dos veces cada 100 años. Lo curioso es que esas dos veces van emparejadas. Las separa un intervalo de 8 años, antes de reiniciar la cuenta de 100 años para que vuelvan a repetirse. En cada ocasión, Venus tarda unas seis horas en cruzar la circunferencia del Sol. El tránsito más reciente ocurrió el martes 8 de junio de 2004. El próximo tendrá lugar el miércoles 6 de junio de 2012. De existir algún error en la conversión de la cronología maya a nuestro sistema gregoriano, y el punto intermedio del Gran Ciclo no resultara ser en 2012, tendríamos que esperar otros cien años, que es cuando tiene lugar el siguiente transito de Venus, lo cual es poco probable.

UNA SERIE DE CINCO NÚMEROS, EN CINCO UNIDADES DISTINTAS, DESIGNAN CUALQUIER FECHA DEL GRAN CICLO

Utilizaron esas cinco unidades, el KIN, el WIN’AL, el TUN, el KA’TUN y el BAK’TUN; en series de cinco números separados por puntos, para designar una fecha dentro de la Cuenta Larga, a partir del Día Cero de su civilización (el día 0.0.0.0.0. en todas sus cinco unidades). Cero BAK’TUN, cero KA’TUN, cero TUN, cero WIN’AL y cero KIN. A partir de ahí, el número que aparecía en la primera posición, contando de arriba hacia abajo, indicaba cuántos BAK’TUN Oob habían transcurrido desde el Día Cero. La cuenta comienza con la unidad más grande, el BAK’TUN. Como el intervalo que medían solo duraba 13 Oob, este primer número sólo podía ser del 1 al 13. El segundo número utilizaba la unidad KA’TUN, lo que le agregaba a la cuenta el numero de KA’TUN Oob (de períodos de 20 años) que podían haber transcurrido adicionalmente a los BAK’TUN OOb –descritos por la primera cifra– desde el día Cero. Como el sistema era vigésimal, sólo podía ser una cifra del 1 al 20. El número en la tercera posición le agregaba cuantos TUN Oob, cuantos años habían transcurrido adicionalmente, a la cifra de BAK’TUN Oob y de KA’TUN Oob. También esta cifra sólo podía ser del 1 al 20. El número en la cuarta posición le agregaba a la cuenta los WIN’AL Oob (el número de meses transcurridos adicionalmente a lo medido en BAK’TUN Oob, KA’TUN Oob y TUN Oob, desde el Día Cero). En este caso, puesto que el año maya sólo tenía 18 meses, la cifra sólo podía ser del 1 al 18. El número en la quinta posición indica cuantos días ó KIN Oob había que agregar a la cuenta establecida por las otras unidades. También esta cifra sólo podía ser un número del 1 al 20. A esta fecha le adicionaban otras más que describían cuántas órbitas habían dado –desde el Día Cero– la Luna, Venus, Marte y Júpiter. Esto nos muestra la estrecha relación que guardaban con el cosmos, algo que nosotros perdimos totalmente. Esa notación que relaciona los planetas y los eventos astronómicos especiales, como los eclipses, es la que nos permitió decodificar su historia, sus descubrimientos y las profecías que dejaron para estos tiempos.


La mayoría de las fechas inscritas en piedra en el sistema de la Cuenta Larga pertenecen al noveno BAK’TUN –un intervalo de 400 años que ocurrió entre los años 430 d.C. y 830 d.C.–, cuando sucedió la llamada época Clásica Maya. Sin embargo, se han encontrado muchas fechas en piedra que se salen de ese período; algunas por miles de años, otras por cientos de miles de años y aun otras por millones de años. En Quirigua se encontraron dos fechas, de hace 411’683.935 años y de hace 90 millones de años. Sólo que esas medidas pertenecían a la escala divina de Hun’ab K’uh, para la que utilizaron otras unidades: el PIK’TUN, que equivalía a 20 BAK’TUN Oob, o sea 8.000 años mayas. El KALAB’TUN, una unidad que reunía 20 PIK’TUN Oob y que equivalía a 160.000 años mayas. El KIN’CHIL’TUN, que reunía 20 KALAB’TUN Oob y medía 3’200.000 años mayas. Y una última unidad, el ALAW’TUN, que agrupaba 20 KIN’CHIL’TUN Oob (equivalentes a 64 millones de años). Medida correspondiente al momento en que cayó –en Chik’Xulub, México– el cometa que generó la extinción de los dinosaurios.

Con esas unidades, investigaron y registraron los cielos y se guiaron –como los egipcios– por las estrellas. Como veremos más adelante, sus estudios del dominio de las divinidades generaron las certezas y las comprensiones para liderar su sociedad con seguridad por un camino espiritual extraordinario. Sin embargo, los mayas nunca midieron el paso de “El Tiempo”, puesto que éste es un concepto que no se puede medir. Ni siquiera tenían una palabra que significara tiempo. Lo importante para ellos eran las relaciones dinámicas. Los eventos sincrónicos entre múltiples variables que revelan puntos decisivos en el desarrollo espiritual del ser humano. Los patrones que surgen entre los movimientos de los astros, los eventos que se suceden en la naturaleza y en la vida de las personas, los movimientos y transformaciones de lo que percibían y las consecuencias que generaban. Al revelarse esos patrones de orden, los representaban como un arquetipo, una forma simbólica como los glifos que utilizaron. Así transmitían información sobre lo que podía suceder en la realidad individual y colectiva, directamente al inconsciente de su pueblo. Con los glifos también afirmaban la existencia de un Orden Supremo que impulsa la diversidad y la individualidad en el Universo.

ESTUDIARONLOSASTROSYLAS  FUENTESDELAENERGÍA QUE RECIBE LA TIERRA, PARA ENTENDER LA REALIDAD

Ellos sabían que el movimiento, que origina todos los procesos transformadores y los cambios en la realidad, es producido por la energía. Ningún proceso se puede impulsar ni se puede obtener resultado alguno sin ésta. Por eso, se dedicaron a encontrar, registrar y conocer las distintas fuentes de energía en el Universo que más inciden sobre la Tierra. A lo que más atención prestaron fue al Sol, por ser la fuente que más energía irradia hacia la Tierra. Es el Sol lo que crea la vida y la mantiene; es lo que más procesos inhibe o impulsa. También determina la mayoría de los ciclos y es causante directo del Gran Ciclo Cósmico, pues el flujo de energía procedente de Hun’Ab K’uh –al incrementar su actividad– produce todo tipo de cambios en el planeta. Por eso se dedicaron a estudiarlo, a registrar sus movimientos, a encontrar en qué períodos aumentaba su actividad y por qué. Así se volvieron expertos en el Sol, al que llamaban ”Kin’Ich Ahaw” (que significa Gran Señor que Ilumina los Días), cuya luz permite las actividades de los hombres. También lo llamaron “Yax B'alam” o Gran Jaguar –cuando se oculta por el horizonte, en el inframundo, para permitir que los hombres descansen–. El pueblo al ver a sus sacerdotes observando y registrando sus movimientos, desde al amanecer hasta el atardecer, día tras día, les llamó “Ahaw Kin Oob” o Señores del Sol. Puesto que –visto desde la Tierra– el que se mueve es el Sol. Veamos cómo estudiaron sus movimientos hasta encontrar el Gran Ciclo.
EL PUNTO PORDONDE SALE ELSOLEN EL HORIZONTE SE DESPLAZA ENTRELOSSOLSTICIOS DE VERANO E INVIERNO
Orientados hacia el Este, generaciones de sacerdotes se dedicaron a estudiar el Sol. Lo primero que encontraron fue que éste no sale todos los días al amanecer por el mismo lugar. El sitio por el que se asoma en el horizonte se desplaza, yendo y viniendo entre dos esquinas o puntos extremos invariables: el primero se localiza a la izquierda –punto que hoy llamamos Solsticio de Verano–, desde donde se desplaza hacia la derecha, día a día, de manera regular durante 183 días, hasta llegar al segundo punto extremo, que hoy llamamos Solsticio de Invierno. Desde allí se devuelve hacia la izquierda –desplazando nuevamente su salida día a día durante 182 días– hasta regresar al Solsticio de Verano, en un ciclo de 365 días que se repite indefinidamente. Seguramente, después de varios años de observación, encontraron que cada Solsticio tiene características únicas. El día del Solsticio de Verano tiene el intervalo de luz más largo y la noche más corta del año. Hoy sabemos que ese día corresponde al 21 de junio en nuestro calendario. Los mayas llamaron “Sak Xib Chaak” a la divinidad responsable de ese día y la asociaron al color blanco de la intensa energía que recibía la naturaleza para dar comienzo al verano, que es cuando las flores se convierten en frutos. Luego, la cosecha se recoge y las hojas se caen de los árboles, mientras el sol se va desplazando día a día hasta la esquina derecha del horizonte. En ese momento tiene lugar el Solsticio de Invierno –el día con el intervalo de luz más corto y la noche más larga del año–, que en nuestro calendario, sucede el 21 de diciembre. Los mayas llamaron “Kan Xib Chaak” a la divinidad responsable de ese día y la asociaron al color amarillo. El día siguiente, el Sol regresa nuevamente, día a día, hacia la esquina izquierda del horizonte.


El punto por donde sale el sol se desplaza cada día


Una pirámide para observar y otras tres de referencia


Los Solsticios y los Equinoccios estructuran las cuatro esquinas del espacio Maya, los puntos donde comienzan y terminan las cuatro estaciones. Los solsticios marcan los dos puntos extremos (2 y 4) del desplazamiento diario del Sol por el horizonte. La gráfica muestra la correspondencia entre la órbita de la Tierra alrededor del Sol y el horizonte por donde el astro se desplaza diariamente. Así podemos entender fácilmente por qué las dos esquinas (1 y 3) de los equinoccios se localizan sobre el mismo punto.


LOS EQUINOCCIOS SONDÍAS DE NEUTRALIDAD, EN LOS QUE LOS INTERVALOS DE LUZ Y OSCURIDAD SON IGUALES

Los Sacerdotes del Sol llevaban al cinto un marco cuadrado con una cruz en su centro. Al orientarlo debidamente, se valían de la sombra que proyectaba, para saber la hora del día y la estación del año por la posición del sol en ese momento. Dicho instrumento proyectaba una sombra más corta en verano que en invierno, puesto que el arco formado en el cielo por el astro, desde cuando sale al amanecer hasta cuando se oculta al anochecer, no es constante. Estudiando las sombras proyectadas por ese instrumento y una vara enterrada en el piso, encontraron otros dos días que tienen varias características armónicas extraordinarias. El primero, en el centro exacto del desplazamiento de izquierda a derecha, entre el Solsticio de Verano y el Solsticio de Invierno. El segundo, en la mitad exacta del desplazamiento de derecha a izquierda, cuando el Sol regresa al punto del Solsticio de Verano. La primera característica que los distingue es que, al mediodía, ni la vara ni las personas proyectan sombras, por encontrarse éstas exactamente bajo sus pies. La segunda característica es que estos días son los que marcan la transición entre verano y otoño, e invierno y primavera. La tercera característica es extraordinaria, porque los intervalos de luz y oscuridad de esos dos días, son exactamente iguales. Nosotros los llamamos Equinoccios, del latin aequinoctĭum, que significa "noche igual". Los mayas –como los egipcios– interpretaron que en esos días la luz y la oscuridad –el bien y el mal– se encuentran en equilibrio. Eran por lo tanto días de neutralidad que favorecen los procesos que conducen a la armonía y al consenso. Por eso, durante el período clásico, a partir del día del Equinoccio de Primavera (llamado así porque ese día en el Hemisferio Norte termina el invierno), celebraban los “WAY’EB”: los cinco días intermedios entre el año que termina y el que comienza. Durante esos días se dedicaban a examinar su consciencia, a hacer las paces con quienes hubieran tenido problemas y a decidir por consenso qué obras públicas construirían el siguiente año. La cuarta característica es que, de todo el año, sólo en esos dos días el Sol sale exactamente por el Este cardinal y se oculta exactamente por el Oeste cardinal. En los días restantes el punto se desplaza hacia el noreste o hacia el sureste. En el calendario gregoriano el Equinoccio de Primavera tiene lugar el 21 de marzo. Los mayas llamaron ”Chak Xib Chaak” a la divinidad encargada de ese día de neutralidad y la asociaron al color rojo del Sol al amanecer y del comienzo de Primavera.

El segundo día tiene lugar seis meses después y se llama el Equinoccio de Otoño, porque ese día termina el verano y comienza el otoño. En nuestro calendario esto sucede el 21 de septiembre. Los mayas llamaron ”Ek Xib Chaak” a la divinidad responsable de ese día y la asociaron al color negro. A partir de ese día, la energía disminuye su intensidad, sumergiendo lentamente en el frío al hemisferio norte del planeta. Los intervalos de luz se hacen cada vez más cortos, a medida que el sol se desplaza día a día hacia el Solsticio de Invierno en la esquina derecha del horizonte. Con esta información, los sacerdotes mayas podían localizar perfectamente las cuatro esquinas que definen el movimiento del Sol visto desde la Tierra: los dos Solsticios y los dos Equinoccios.

LOS MAYAS CONSTRUYERON SUS CIUDADES COMO “INSTRUMENTOS” PARA OBSERVAR ELCOSMOS EINVESTIGARCÓMOFUNCIONABA

En sus principales ciudades construyeron una pirámide muy alta, un Templo Máximo frente a la plaza principal, para usarlo como observatorio astronómico. Les servía para registrar durante el día los movimientos del Gran Señor Sol y por las noches los desplazamientos de los planetas y estrellas, por encima de la copa de los árboles de la selva circundante. En lo alto de la pirámide se encontraba el altar donde el sumo sacerdote realizaba sus ofrendas –para luego dirigirse al pueblo que estaba abajo en la plaza– durante las ceremonias en que festejaban su relación con el Sol y con el cosmos. Muchos de esos Templos Máximos –como en “Waxak’Tun” y “Tikal”– eran observatorios mucho más precisos por haberles construido al frente, a unos 200 metros hacia el Este contra el horizonte, otras tres pirámides más pequeñas. Una a la izquierda, para servir de referencia al Solsticio de Verano, otra en el centro para registrar el punto de salida del Sol en los dos Equinoccios y la tercera a la derecha para determinar precisamente el Solsticio de Invierno. Les colocaban largos postes sobre una especie de cresta que se elevaba encima de la cubierta del altar, los cuales les servían de referencia para registrar, año tras año, los movimientos del Sol. Siempre estudiaban cuidadosamente la ubicación de las pirámides que construían alrededor del Templo Máximo –en cualquier dirección cardinal– para usarlas como otra referencia. Esta vez para observar y registrar los movimientos de alguna brillante estrella que fuera importante para sus investigaciones. Así construyeron sus ciudades como verdaderos instrumentos para investigar el cosmos.

ELSACERDOTE DE CADA PUEBLO SINCRONIZABA LOS CALENDARIOS CON LA REALIDAD

El “Ahaw Kan” o “Señor Serpiente”, quien era el máximo guía espiritual de los mayas –el sacerdote con mayor sabiduría y por lo tanto mayor jerarquía– nombraba un sacerdote en cada comunidad a quien llamaban el Nacón del pueblo. Éste era el guía espiritual del lugar y quien dirigía las ceremonias sagradas, los bautizos, la llegada de la pubertad, los matrimonios y los ritos mortuorios. Tenía además la responsabilidad de mantener sincronizados los calendarios del pueblo con la realidad. Para ello recibía del “Ahaw Kin” –el Señor de los Días, quien llevaba la Cuenta Larga– las fechas exactas en que se celebrarían los Solsticios y los Equinoccios y –cada cuatro años– la orden de extender los “WAY’EB” por un día adicional –para compensar el 0,25 de día del año solar que mide 365,25 días–, como hacemos nosotros en los años bisiestos. Se ha afirmado que los mayas no adicionaban ese día cada 4 años, lo que implica decir que sus calendarios no permanecían sincronizados con la realidad. Lo cierto es que esto era tan importante, que cada comunidad escogía entre sus más sabios ancianos cuatro asistentes para su Nacón. Estos eran llamados ¨Chaak Oob¨ y se encargaban de relacionar la posición del Sol, en cada una de las 4 esquinas de la realidad, con sus fechas en el calendario. Cada pueblo tenía sus marcadores de referencia de la posición del Sol en las cuatro esquinas sobre el horizonte, tal y como lo hacían en lo alto de sus pirámides. De no agregar un día cada cuatro años a los festejos de los “WAY’EB”, en sólo 20 años habrían tenido un desfase de cinco días entre la realidad y sus calendarios. Los cuatro “Chaak Oob”, quienes asistían al Nacón durante las ceremonias, conformaban con él un consejo para dirimir los asuntos comunitarios durante un año. Cada uno se encargaba simbólicamente de una de las cuatro esquinas de la plaza principal de su pueblo, que representaba en el microcosmos comunitario al Espacio Sagrado maya en el Universo. Desde esas cuatro esquinas expulsaban las malas energías con sahumerios y cánticos, convirtiendo la plaza en un espacio sagrado para las ceremonias, a donde sólo se permitía la entrada a los hombres purificados por el ayuno y a las ancianas del pueblo. En ese espacio sagrado realizaban ceremonias en los días de alta energía, cuando la Tierra –por su posición en el espacio– recibía estas energías del Sol, de las constelaciones y de los reflejos de la Luna y los Planetas. También hacían ceremonias –gracias a la exactitud de sus cálculos astronómicos– los días de eclipses de Sol o de Luna. Así equilibraban las energías de eventos que, al alterar el orden y la regularidad, eran considerados de mal augurio.

LOS “WAY’EB”ERANLOS FESTEJOSMÁSIMPORTANTES DELAÑO Y COMENZABAN CON EL EQUINOCCIO DE PRIMAVERA

Las más importantes festividades –de las muchas que celebraban cada año– eran los “WAY’EB”, en los cuales festejaban los cinco días de neutralidad e introspección. Para comenzar, extinguían todos los fuegos y se tiznaban con sus cenizas, como símbolo de ayuno y purificación. Sólo comían fruta y agua. Hacían ofrendas a las divinidades, examinaban su consciencia para ponerse en paz con todo el mundo y se conectaban con sus “Way Oob”. Los mayas creían que, al nacer, todo ser humano recibía su “Kanul”, “Way” o “Nagual”. Un compañero sobrenatural con esencia animal que lo cuidaba como un ángel de la guarda desde una dimensión no física. Algo así como una prolongación energética del alma del hombre en el inframundo. Las características y la forma de ese protector eran suministradas por la divinidad del día en que nacía la persona. Cada maya hacía ofrendas a su “Way”, durante los “WAY’EB”, en agradecimiento por sus cuidados durante el año transcurrido.

Sol el día del equinoccio en el mismo meridiano por el que en la noche aparecerá la estrella heliacal.


Estrella heliacal (que se mueve en el mismo meridiano del sol) registrada en el Equinoccio del año 1, sobre la vara de referencia ubicada sobre la pirámide roja.


Estrella heliacal en el equinoccio del año 2, que se desplaza más a la izquierda de la vara de referencia.


Estrella heliacal en el equinoccio del año 3, que registra un nuevo desplazamiento hacia a la izquierda.


Tres posiciones superpuestas de la estrella. La bóveda celeste precede 1º cada 72 años. Da un giro de 360º x 72 años= en 25.920 años. Esta precesión es el origen del Gran Ciclo Cósmico de 26.000 años y está relacionada con el movimiento de las constelaciones zodiacales frente a la Tierra.


LOSMAYASCONFIRMARONLA EXISTENCIA DEL GRAN CICLO Y SU RELACIÓN CON LA PRECESION DE LAS CONSTELACIONES
El día del Equinoccio, al amanecer, comenzaban las festividades. Los “Ahaw Kin Oob” (astrónomos que registraban el cielo desde lo alto del Templo Máximo) verificaban que el Sol se asomara al Este por el horizonte –en el punto referenciado con la alta vara– exactamente sobre la pirámide roja. Una marca que les servía de referencia visual, año tras año, para confirmar que efectivamente comenzaba el día en que el intervalo de luz y el de oscuridad eran iguales. Los festejos duraban todo el día y toda la noche, mientras desde lo alto, los astrónomos continuaban su trabajo. Su estudio del ascenso por el horizonte de las estrellas principales en la bóveda celeste. Las que utilizaban, año tras año, como referencia para verificar el Gran Ciclo Cósmico. En algunos casos, en ese día del Equinoccio, la oscuridad de la noche dejaba ver, exactamente al Este, una brillante estrella heliacal. Se la llama así porque se desplaza sobre el mismo meridiano por donde más tarde sale y se eleva el Sol, ocultándola con su brillo. Lo cual quiere decir que el astro y la estrella están en conjunción. En este caso los astrónomos mayas referenciaban, tanto el Sol en el día como la estrella en la noche, con la misma vara sobre la pirámide roja. Al año siguiente –al repetir la misma ceremonia– observaban cómo el Sol conservaba su posición, mientras la estrella se desplazaba un poco más hacia la izquierda de la vara de referencia. Cuando comprobaron que –año tras año– la estrella se desplazaba cada vez más hacia la izquierda de la vara, decidieron medir ese desplazamiento construyendo otras pirámides que sirvieran de referencia visual, desde el mismo Templo Máximo hacia otras estrellas. Gracias a esto pudieron verificar que ese movimiento retrógrado les sucede a todas las estrellas. Es decir, que lo que se desplaza hacia la izquierda, de equinoccio en equinoccio, es la bóveda celeste entera. Este desplazamiento es lo que la ciencia actual llama la “Precesión de los Equinoccios”.

LA BÓVEDA CELESTE PRECEDE 1º CADA 72 AÑOS Y DA UN GIRO DE 360º FRENTE A LA TIERRA EN 26.000 AÑOS: LA MEDIDA DEL GRAN CICLO QUE GENERA LOS CATACLISMOS

Los mayas encontraron que la bóveda celeste se desplazaba de manera regular 1º cada 72 años (la Luna llena ocupa medio grado en el cielo). Lo que quiere decir que 1º (dos lunas llenas) es una distancia considerable y perceptible a simple vista, más aún si se tiene un punto de referencia fijo, como los postes de madera que colocaban los mayas sobre las pirámides. Calcularon entonces que la bóveda celeste daba un giro completo de 360º frente a la Tierra en 26.000 años. Habían localizado el origen del Gran Ciclo Cósmico en la precesión que las constelaciones realizan, al medir su desplazamiento, año tras año, en el día del Equinoccio. Hoy sabemos que la posición del Equinoccio de Primavera en relación con las estrellas retrocede 50,3 segundos de arco (0,01396º por año), lo que equivale a decir que preceden 1º cada 72 años. En 25.920 años (72 x 360º = 25.920) la posición de una estrella el día del Equinoccio da un giro completo hasta regresar al mismo punto. El movimiento precesional se hace evidente, al registrar durante varios años un punto en el horizonte por donde asciende una estrella. Los mayas encontraron un patrón repetitivo, un ciclo fundamental de la energía y de la inteligencia en el cosmos, que estaba relacionado con las estrellas.

El Universo es un todo interconectado, tiene patrones de orden que relacionan los eventos astronómicos con los sucesos humanos. Como veremos, los arquetipos astrológicos y las combinaciones de energía que llegan a la Tierra por las posiciones de los astros, determinan las sincronicidades y la secuencia de experiencias que los seres humanos debemos experimentar para garantizar la evolución de nuestra consciencia.

sábado, 13 de febrero de 2010

2-EL TIEMPO DEL NO-TIEMPO


LLEGÓ EL TIEMPO DE LA NEUTRALIDAD.

Para evaluar lo que hemos construido, corregir los errores cometidos y decidir el rumbo para los siguientes 13.000 años del Gran Ciclo Cósmico.

El Sistema Solar se encuentra en el punto intermedio del Gran Ciclo Cósmico de 26.000 años. El corto período de intensa transformación que los mayas llamaron “El Tiempo del No-Tiempo”. Un ”Momento Evolutivo” que, como veremos, tiene unas características especiales para generar estados de neutralidad en los seres humanos. Sólo la neutralidad nos permite evaluar con imparcialidad lo que hemos construido en nuestras vidas y en la manera como hemos organizado nuestra sociedad. Es así como podemos corregir los errores cometidos a nivel individual y colectivo, encontrar falsas creencias que fundamentan las decisiones equivocadas que nos producen los estados mentales negativos, el conflicto y el sufrimiento que nos impiden alcanzar la paz interior y la felicidad. Este proceso, que de acuerdo con los mayas forma parte de un Plan Superior que ordena la realidad, busca generar cambios de estado en el interior de los hombres. Cuando muchos individuos cambian, se produce una transformación de la mente colectiva que genera profundas modificaciones en la sociedad. Esto permite que surja un orden más armónico, equilibrado y solidario.

“El Tiempo del No-Tiempo” es el punto de transición del Gran Ciclo Cósmico. Sucede para que definamos deliberadamente el rumbo de la humanidad en los siguientes 13.000 años. Sin embargo, no es fácil que el hombre haga una evaluación de su vida. El ritmo de los tiempos, las preocupaciones habituales de la ”lucha por sobrevivir” y el materialismo reinante hacen que el ojo de nuestra mente permanezca enfocado hacia el exterior. Más difícil aún es lograr que dejemos de engañarnos a nosotros mismos o que tengamos la claridad suficiente para hacer una evaluación imparcial de lo que hemos vivido.


Parte esencial de “El Tiempo del No-Tiempo” son los Eventos de Destino


Es por esto que en “El Tiempo del No-Tiempo” ocurren muchos Eventos de Destino. Situaciones difíciles e inesperadas que alteran profundamente el orden existente en nuestras vidas. Eventos que conducen a que nos saturemos de sufrimiento, que acercan la muerte a nuestras vidas. Sólo algo tan conmovedor como la presencia cercana de la muerte -así sea través de las noticias en los medios de comunicación- nos induce a hacer un alto en el camino. También nos detiene y nos hace reflexionar un Evento de Destino personal que rebosa la copa de nuestro sufrimiento, nos hace tocar fondo y decidir que, pase lo que pase, ya no queremos sufrir más.

Los Eventos de Destino potencian una evaluación imparcial de nuestra vida

Es en ese momento especial cuando hacemos un análisis imparcial de nuestra vida para encontrar las causas de nuestro sufrimiento. Vemos claramente los errores cometidos, identificamos nuestras falsas creencias, las decisiones y las conductas equivocadas que trajeronoscuridad a nuestra vida. Es en ese Momento Evolutivo cuando vemos claramente lo que es verdad, la manera como debemos actuar para mantener nuestra vida en armonía. La flexibilidad, la tolerancia, la humildad, la incondicionalidad, el respeto y la neutralidad que son las cualidades esenciales del amor.

Nuestra consciencia entra en crisis, se descartan las falsas creencias que logramos identificar y nos comprometemos con nosotros mismosa corregir nuestra conducta y a resolver lo que no funciona en nuestra vida. Es de esta manera como se produce la evolución de nuestra consciencia y el proceso de perfeccionamiento de todos los seres humanos.

Los Eventos de Destino son generados por la naturaleza o por lo que no funciona en nuestra vida.

En “El Tiempo del No-Tiempo” el Sol, activado por un pulso de energía emanado desde el centro de la galaxia, impulsa fuertes cambios en la naturaleza que generan todo tipo de Eventos de Destino sobre la Tierra. En este capítulo examinaremos cómo y por qué en estos tiempos una cascada de situaciones han intensificado los terremotos, los tsunamis, los huracanes, las pandemias y los cambios climáticos extremos. Situaciones que no suceden por casualidad, son catalizadores de cambio. Simultáneamente a lo que produce la naturaleza, se amplifica lo negativo que hay en nuestras vidas y aquello que no funciona en nuestra sociedad. Se resalta lo que produce conflicto, terrorismo, guerra, desequilibrio social, insatisfacción religiosa y desorden económico para que nos enfoquemos en corregirlo.

Otras variables también catalizan el cambio: Mucha gente, total libertad, gran interacción, alta energía, torrentes de información y de nuevas tecnologías.

El Momento Evolutivo tiene otras características adicionales para que el cambio sea rápido e intenso. Hay muchísima gente en este momento sobre la Tierra, con un nivel de libertad sin precedentes en los pasados 13.000 años. Esto hace que la interacción sea muy intensa, que todo el mundo pueda probar rápidamente, al relacionarse con los demás, los resultados que producen sus falsas creencias. Vivimos en una Babel de egos, donde todos creemos tener la razón.

La información y las innovaciones tecnológicas están cambiando nuestra mente

Otros dos factores adicionales de esta mezcla explosiva de “El Tiempo del No-Tiempo” son la tecnología y la información. Un aumento sin precedentes de información sin velos, ni censuras, a la que todos podemos acceder inmediatamente, nos está generando nuevas prioridades. También está cambiando nuestra manera de pensar y de percibir la realidad y generando la aparición de nuevos valores en conflicto con los establecidos, lo que a su vez contribuye a cambiar el orden existente.

Por otro lado, las redes sociales por internet, los celulares inteligentes y los computadores han facilitado las comunicaciones, uniendo a los seres humanos. Esta interconexión trasciende los límites entre los países, lo que ha ampliado y acelerado los trabajos transnacionales en equipo, permitiendo la aparición de grupos de personas alrededor del mundo con intereses comunes que comparten sus conocimientos. Está apareciendo un cerebro global con una memoria común que está transformando el planeta en una sola aldea. El experimento de la Unión Europea con su moneda, sus leyes comunes y la desaparición de las fronteras entre los países que la conforman, se está convirtiendo en un ejemplo que se busca replicar en distintas partes. Esto está generando cambios geopolíticos y gran tensión en instituciones que propenden al nacionalismo y la separación.
La tecnología ha ampliado el rango de nuestra percepción. Telescopios y estaciones de observación en el espacio, por un lado; y poderosos microscopios, aceleradores de partículas y escáners supersensibles, por el otro, han ampliado las fronteras de nuestro conocimiento. La teoría de la relatividad ha permitido que comencemos a considerar que el tiempo y el espacio dependen de nuestra consciencia. La física cuántica está causando una revolución aún mayor, al hacernos ver que la realidad entera depende de nuestra mente, que la materia es el resultado del pensamiento.

La suma de estos factores potencia el que la sociedad identifique y elimine muchas falsas creencias comunes a la mayoría de los hombres, que nos generan caos, conflicto y sufrimiento. Estamos viviendo un momento perfecto para transformar nuestra sociedad, para cambiar el orden existente y generar otro más armónico. Un Nuevo Orden que fundamente una Era Dorada que perdure por 13.000 años.


Experimentamos un corto período de intenso cambio, generado por un aumento en la radiación del Sol, que está afectando a todos los planetas del Sistema Solar.
Vivimos en una galaxia espiral a la cual llamamos la Vía Láctea. Los mayas la veían como un sistema de astros ordenados jerárquicamente que se mueven en giros concatenados, mientras orbitan alrededor de su centro, donde creían se encontraba el palpitante corazón de Hun’ab-K’uh. Así llamaban al vasto organismo, a la manifestación de vida infinita, que contiene todo lo que existe. El grandioso ser vivo que nosotros llamamos Universo.

La ciencia actual afirma que en el centro de la galaxia se encuentra el 5% de la masa de todas las estrellas que ésta contiene. Se trata de una esfera un millón de veces más grande que nuestro Sol y tres millones de veces más densa, por lo que tiene una enorme fuerza gravitacional que aglutina a su alrededor y mantiene en movimiento a millones de estrellas. Se la llama Sagittarius A* y se encuentra a 26.000 años luz de distancia de nuestro Sol, que da un giro a su alrededor en 260’000.000 de años, a una velocidad aproximada de 260 km por segundo. Lo cual significa que cualquier acontecimiento que observemos en ese lugar, realmente ocurrió hace 26.000 años. Desde que nuestro Sol nació, hace 4,57 billones de años, ha orbitado el centro de la galaxia 26 veces. La ciencia aún no tiene información suficiente para saber con precisión qué sucede en el centro de la galaxia. Tan solo se ha confirmado que Sagittarius A* emana un flujo constante ondas de radio de muy baja frecuencia vibratoria y que pulsa periódicamente ondas de alta energía.

El centro de la galaxia pulsa periódicamente ondas de alta energía que afectan al Sol e impulsan nubes de polvo cósmico hacia el Sistema Solar.

En muestras de hielo extraídas en la Antártida y en los anillos de árboles milenarios se han encontrado indicios que nos confirman que el centro de la galaxia ha pulsado periódicamente ondas de alta energía (rayos gamma, rayos ultravioleta y rayos Xx). Potentes portadores de energía que inducen a nuestro Sol a aumentar su actividad y su radiación hacia la Tierra. Estas ondas de alta energía también empujan hacia el Sistema Solar el polvo cósmico que se encuentra en el espacio interestelar. Se han fotografiado nubes de gas y polvo cósmico a distintas distancias radiales del centro de la galaxia. Esto también confirma las emisiones periódicas de alta energía que han impulsado ese gas y ese polvo cósmico hacia la Tierra.

La sonda Ulysses de la Agencia Espacial Europea, que orbita al Sol, detectó que la cantidad de partículas de polvo cósmico que llegan al Sistema Solar provenientes del espacio exterior se triplicó. Las sondas satelitales Voyager I y II también le permitieron a la Nasa confirmar que una gran nube de polvo cósmico que parece provenir del centro de la galaxia está llegando al Sistema Solar. En el capítulo sobre la Atlántida veremos que eso mismo, pero mucho más intenso, sucedió hace 13.000 años y causó el derretimiento del manto de hielo que en ese momento cubría el planeta, generando el Diluvio Universal.

Datos de varios satélites confirman que desde 1992 todos los planetas del Sistema Solar comenzaron a experimentar un notable aumento en su temperatura.

En la reciente Cumbre Climática de Copenhague muchos científicos concordaron en que el incremento general de temperatura en la Tierra se debe primordialmente a un aumento en la intensidad de radiación del Sol.

Todo el Sistema Solar se está calentando. Datos enviados por la sonda Odyssey a la Nasa confirman un considerable aumento en la temperatura global de Marte, que ha ocasionado que los glaciares en sus polos hayan disminuido en un 40%. El doctor Habibullo Abdussamatov, del Observatorio Astronómico Pulkovo en San Petersburgo, director de la Agencia Espacial Rusa, también lo confirma. Explica que el calentamiento está ocurriendo en todos los Planetas del Sistema Solar y lo atribuye al aumento de irradiación del Sol. Afirma incluso que es este fenómeno la principal causa del aumento de temperatura en la Tierra.

Datos del satélite Venus Express de la Agencia Espacial Europea también corroboran que en Venus están ocurriendo cambios de clima globales. Nubes de óxido nítrico luminiscentes generadas por el incremento de su temperatura, han aumentado el brillo del planeta.

Investigadores del MIT (Massachusetts Institute of Technology) revelaron que la temperatura global de Tritón, la luna más grande de Neptuno, también ha aumentado. Imágenes del telescopio espacial Hubble confirman que el nitrógeno en su superficie se está descongelando y convirtiéndose en gas, lo que ha densificado su atmósfera.

Plutón, el que fuera el noveno, el más pequeño y el más alejado de todos los planetas, ha duplicado su presión atmosférica en 14 años, lo que es una indicación de que su temperatura también ha aumentado de manera similar. Imágenes del Hubble también muestran que el nitrógeno congelado en su superficie, al igual que en Tritón, se está transformando en gas.

Investigadores de la Universidad de California, en Berkeley, confirmaron que la temperatura en Júpiter se ha elevado 12 grados centígrados. Este cambio ha desatado gigantescas tormentas que, a partir de 1998, han comenzado a generar una nueva y gigantesca mancha roja en la atmósfera del planeta.

El Sol tiene el poder para generar Eventos de Destino a escala planetaria, con la capacidad inclusive de destruir la vida sobre la Tierra

Los mayas llamaron Kin’ich Ahaw a nuestro Sol, al que veían como una entidad viva, cabeza de un sistema jerárquico conectado a la totalidad del universo. Creían que aumentaba su actividad, en respuesta a las ondas de energía sutil provenientes de la mente de Hun’ab K’uh en el centro del universo y al flujo periódico de alta energía que irradia su corazón en el centro de la galaxia. Según ellos, son estos pulsos periódicos los que constituyen lo que llamamos el Gran Ciclo Cósmico.

Realmente es bien poco lo que conocemos sobre el Sol. La ciencia registra su actividad hace muy poco tiempo. Basamos la norma de su comportamiento en mediciones de apenas 253 años en la vida de un astro de 4,5 billones de años. Nuestro Sol es una gigantesca esfera de gas hirviente con una temperatura de 6.000 grados centígrados en su superficie, que tiene el 99,8% de la masa de todo el Sistema Solar. Su núcleo permanece a una temperatura de 1,5 millones de grados centígrados. Funciona como un “horno” que mantiene una reacción termonuclear continua que fusiona núcleos de hidrógeno, para producir elementos más pesados, el primero de los cuales es el helio.

ElSol es un horno termonuclear que irradia energíaelectromagnéticay rayos cósmicos.
Esta fusión termonuclear libera energía a través de dos formas de radiación: un flujo continuo de fotones y un flujo continuo de rayos cósmicos solares. Los fotones son partículas, que cargan en su interior ondas de energía electromagnética que oscila en una amplia gama de frecuencias vibratorias: El 50% es luz infrarroja, lacual sentimos como calor. El 40% es luz visible. El 2% son rayos gamma y rayos X, que oscilan a la frecuencia más alta, por lo que tienen la mayor energía. El 6% es luz ultravioleta y el 2% restante son ondas de radio. La atmósfera, que actúa como un escudo protector equivalente a una capa de concreto de 3 metros de espesor, bloquea la mayor parte de esa radiación fotónica; todos los rayos X y los rayos gamma, casi toda la luz ultravioleta y una parte de la luz visible y de la luz infrarroja. Mientras que casi todos los fotones que llevan ondas de radio llegan a la superficie de la Tierra.

El nivel de la irradiación del Sol no es constante. Aumenta y disminuye periódicamente en ciclos de once años debido a la aparición de manchas solares.

Sobre la brillante superficie del Sol aparecen y desaparecen manchas oscuras irregulares. Son oscuras porque tienen menor temperatura que el área que las rodea. Alrededor de estas manchas también se aprecian vórtices similares a los de los huracanes, que a veces producen explosiones violentas. Estallidos de plasma de hidrogeno y de helio hirviente, que emiten una enorme cantidad de energía, rayos gamma, rayos X, rayos ultravioleta, y rayos cósmicos. Éstos pueden llegar en 15 minutos a la magnetosfera, que es elcampo magnético protector de laTierra, agitándolo y produciendo lo que se conoce como tormentas magnéticas.

Se han registrado 23 ciclos de actividad de 11 años, desde cuando éstos comenzaron a medirse en 1610. Hoy estamos comenzando el ciclo 24, que alcanzará su punto máximo de manchas solares en el año 2012. Los Ciclos Solares 21 a 23, entre 1980 y 2008, han sido de los que más manchas solares y más intensas tormentas magnéticas han tenido en 253 años de registros. La cantidad de manchas y de explosiones solares se ha triplicado. De 30 manchas en promedio por año que había entre 1600 y 1900, se pasó a 60 entre 1900 y 1944. Promedio que ahora está en 90 manchas por año. El 4 de noviembre de 2003 ocurrió la explosión solar más grande jamás registrada, la gigante mancha solar 486, que produjo un bloqueo de 11 minutos en todas las radiocomunicaciones del planeta. La explosión saturó los detectores de rayos X a bordo de los satélites GOES.

El Sol también ha tenido un incremento de puntos brillantes llamados fáculas, regiones mucho más luminosas que aumentan sensiblemente su radiación


Las fáculas (del latin faculae = luces pequeñas) son regiones de puntos muy intensos, varias veces más brillantes que las áreas que las rodean, porque tienen mayor temperatura y frecuencia vibratoria. Las fáculas, que pueden llegar a ocupar hasta el 30% del disco solar, han incrementado sensiblemente la radiación del Sol. La reacción termonuclear, además de la radiación electromagnética contenida en los fotones, también irradia partículas de hidrógeno y de helio que portan una carga eléctrica positiva, o una carga eléctrica negativa, que llamamos rayos cósmicos solares. A este flujo continuo de rayos cósmicos solares lo llamamos viento solar. Es un potente conductor de energía, por lo que puede causar daño a los satélites y a los astronautas en órbita.

El viento solar casi nunca llega a la superficie de la Tierra porque choca con átomos de nitrógeno y oxígeno, que se encuentran en la ionosfera, que es como la piel de la atmósfera y la que recibe directamente la energía del Sol. Al chocar, el viento solar transmite su carga de energía a la ionosfera, que almacena una enorme carga eléctrica. Esto genera una diferencia de potencial entre ésta y la corteza terrestre. Normalmente el equilibrio se restablece con los rayos y centellas de las tormentas eléctricas, que transfieren esta energía a la corteza terrestre.

Otra evidencia del aumento en la irradiación del Sol es que la ionosfera se está sobrecargando eléctricamente.

Las tormentas eléctricas alrededor del planeta han aumentado. De 100 rayos por segundo q ue caían antes de 1992, a 1.000 rayos por segundo que caen hoy día. Este fenómeno impulsa además a los electrones en la atmósfera a oscilar en una frecuencia extremadamente baja, conocida como la Frecuencia de Resonancia Schumann. Parecía una constante porque durante los últimos 2.000 años ésta había oscilado invariablemente a 8 ciclos por segundo. De hecho, era tan constante que tanto rusos como norteamericanos la utilizaban para transmitir mensajes a sus submarinos nucleares, sin que éstos tuvieran que salir a la superficie para recibirlos, con el riesgo de ser detectados.

A partir de 1992, la frecuencia residente en nuestra atmósfera comenzó a elevarse

Sin embargo, a partir de 1992, coincidiendo con el aumento en la irradiación del Sol, su frecuencia de oscilación comenzó a elevarse, pasando de los 8 ciclos por segundo a 12,9 ciclos por segundo hoy. Se espera que se estabilice alrededor del año 2012 en 13 ciclos por segundo. Número que forma parte de la Progresión Matemática Sagrada conocida como Fibonacci que, como veremos, es la que está ordenando y sincronizando todos los cambios del Gran Ciclo Cósmico. Esto quiere decir que la energía en la atmósfera, que es nuestro campo vital, ha incrementado su frecuencia. Y, entre más energía tiene un campo, mayor capacidad para almacenar información posee.

El aumento de la energía en la atmósfera nos ayuda a ser más receptivos, alertas y conscientes

Debemos también considerar que, dependiendo de nuestro estado mental, las neuronas de nuestro cerebro pulsan entre 0 y 90 ciclos por segundo, en el mismo campo vital donde la frecuencia residente aumentó a 13 ciclos por segundo. Esto nos ayuda a ser más receptivos, alertas y conscientes. Las energías del universo nos están facilitando la claridad mental. Además, este aumento de la energía y de la frecuencia vibratoria en la Tierra dificulta los estados mentales de baja frecuencia vibratoria. La vergüenza, la culpa, la apatía, la pena, el odio y el miedo no logran mantener su existencia en medio de la alta energía que comienza a circundarlos. Las mentes habituadas a estos estados mentales negativos atraen los Eventos de Destino, que los impulsan a cambiar para elevar su frecuencia vibratoria y su energía vital.
El aumento en la irradiación del Sol ha causado un incremento en la temperatura media de la Tierra

Según el Goddard Institute for Space Studies, la temperatura media de la Tierra, que había permanecido sin mayores variaciones durante los últimos 2.000 años, comenzó a elevarse rápidamente partir de 1987 sincrónicamente con el aumento en la irradiación del Sol, hasta aumentar en aproximadamente 0,8ºC.

Los polos y los glaciares se están derritiendo rápidamente

Un aumento de temperatura lo suficientemente severo como para que la capa de hielo del Polo Norte se esté derritiendo rápidamente y grandes bloques de hielo del Polo Sur se hayan desprendido. En todo el planeta los glaciares se derriten. El Himalaya, de donde deriva su agua potable la tercera parte de la población mundial, se derrite. Esta misma situación se repite alrededor del planeta, amenazando el agua potable de millones de personas. El volumen de agua de todo este deshielo está alterando la salinidad y la temperatura de los océanos, generando un cambio de clima global.

La actividad sísmica se ha incrementado en un 400% desde 1973

El aumento en las manchas y explosiones solares en los picos de actividad del Sol cada 11 años, irradia olas de energía que golpean y desplazan el campo magnético, la ionosfera y la atmósfera del planeta. Estos ondas tensionan las placas tectónicas, lo que ha producido un incremento de un 400% en los terremotos desde
1973.


La actividad volcánica se ha incrementado en un 500% desde 1875

Los movimientos de las placas tectónicas también tensionan el magma hirviente bajo la corteza terrestre. Esto ha generado entre 1875 y 1990 un aumento del 500% en las explosiones volcánicas.

Los cambios de temperatura también han aumentado la intensidad de los huracanes y los tornados.



En 2005 se registraron los más intensos de la historia. El huracán Katrina en septiembre fue el sexto más fuerte
de los registros históricos (902 mb-240 Km/hora). El huracán Rita, también en septiembre, fue el cuarto mas fuerte (897 mb. 240 Km/hora) y el huracán Wilma, en octubre, que fue el más fuerte de la historia. (882 mb.240 Km/hora)

El aumento de temperatura incrementa la virulencia de los virus

Estudios científicos han encontrado que los virus y bacterias tienen gran sensibilidad a los aumentos de temperatura, en muchos casos aumentan su virulencia y se producen transferencias de los organismos animales al sistema humano, para los cuales no ha construido defensas. Una vez en el organismo humano, se propagan rápidamente a todas partes del mundo a través de viajes y de sistemas de transporte. Hay una gran probabilidad de manifestación de epidemias globales. El Ebola, la gripe aviar y nuevos virus amenazan a la humanidad entera. Un ejemplo de ello se experimentó c
on el Virus AH1N1, que migró de los cerdos a los humanos. Además, la población más expuesta nuevamente es la que tiene bajos niveles de energía vital, por permanecer en pensamiento negativo y depresión, su estado hace que todo tipo de depredadores los ataquen.

El Sol y las fuerzas del universo no son los únicos factores de cambio. También las falsas creencias, que determinan decisiones equivocadas, son generadoras de Eventos de Destino

Según los mayas, en “El Tiempo del No-Tiempo” entramos al Gran Salón de los Espejos. Para que, al examinarnos a nosotros mismos, al evaluar imparcialmente lo que hemos construido, cambiemos lo que no funciona. Para que erradiquemos las falsas creencias que fundamentan decisiones que sólo nos producen sufrimiento. Para que podamos generar un Nuevo Orden, una época dorada en que todos los hombres nos integremos a los eventos del Cosmos como una sola conciencia.

“El Tiempo del No-Tiempo” sucede para que desechemos nuestras falsas creencias

Es nuestro pensamiento el que atrae hacia nosotros una realidad de sufrimiento o de armonía y son nuestras creencias las que determinan nuestra manera de pensar. Muchas de ellas son falsas porque que nos llenan de sentimientos negativos, nos hacen pensar que somos víctimas inocentes. Al sentirnos víctimas, perdemos nuestra confianza y nuestro poder y se los entregamos a nuestro victimario. Nos resignamos a una vida desdichada cuando, para transformar nuestra realidad, sólo necesitamos identificar y suprimir esas creencias falsas que nos impiden alcanzar la felicidad. Necesitamos dejar de creernos víctimas de los demás, del orden social existente o de Dios. Tampoco existe la mala suerte, porque todos tenemos el poder para atraer la abundancia y la dicha a nuestra vida. Es el momento preciso para desechar los sentimientos negativos que nos mantienen sumidos en la depresión y en la desesperanza. Para limpiarnos de vergüenzas, culpas, tristezas, odios y miedos que nos impiden vivir un presente pleno de bienestar.


Las falsas creencias sobre la felicidad son la fuente más importante de desequilibrio, conflicto y sufrimiento en nuestra sociedad

Nos hemos convencido de que la felicidad se encuentra afuera, que nuestra paz interior depende de lo que sucede en el mundo exterior. Que para ser felices necesitamos tener poder y control sobre los demás, acumular dinero y coleccionar posesiones materiales. Llegamos a creer que nuestra felicidad está en controlar a los demás, en decidir cómo deben vivir nuestros seres queridos y en imponerles nuestro punto de vista cuando no están de acuerdo. Somos felices mientras ellos vivan como nosotros queremos, mientras todo se ajuste a nuestro punto de vista sobre la realidad. También creemos que la felicidad está en tener acceso a experiencias que nos producen placer o satisfacción de los sentidos, en la posesión de objetos, información o dinero. Nuestra sociedad se volvió materialista, nuestra vida se convirtió en un negocio, le pusimos precio a todo y acabamos convencidos de que todo se puede comprar. Convertimos la acumulación de dinero en una meta, evaluamos a los hombres por su riqueza. Transformamos el dinero en el único medio para ser felices, para subir o bajar en la escala de los placeres, las satisfacciones, las comodidades y las clases sociales. No importan los medios que se tengan que utilizar para conseguirlo. Estas falsas creencias despertaron una codicia generalizada.

Una minoría cada vez más pequeña, vive cada vez mejor, y una mayoría cada vez más grande, vive cada vez peor

Permitimos que el dinero dividiera y separara a nuestra sociedad en clases muy desequilibradas. El 50% del dinero del mundo y casi todos los recursos naturales están en manos del 2% de la población. Las industrias de esa minoría contaminan la naturaleza, que es de todos, con sus desechos. Emplean una enorme población con salarios que apenas permiten sobrevivir. El 25% de la población del planeta, 2.000 millones de personas, sobrevive con menos de cuatro mil pesos al día, mientras ven con envidia por televisión la calidad de vida que tienen los ricos y famosos. Todo esto genera sufrimiento y una enorme carga negativa en el pensamiento colectivo, la mayoría permanece en la rabia o en el odio, en la inseguridad o en el miedo, en la desesperanza o en la resignación.

Nueva información nos conduce a la duda y a revaluar nuestras creencias.

Un torrente de información nos ha permitido repensar y encontrar los puntos débiles en muchas de las historias que nos contaron. Comenzamos a comprender que los conceptos y pensamientos que mantenemos en la mente son los que manifiestan nuestra realidad. Si son mezquinos, dogmáticos y pesimistas, así será nuestra vida. Ya no queremos creer en un Dios colérico, cruel y distante que, por un error al que llamamos pecado, nos impone un castigo eterno, totalmente desproporcionad
o con la falta cometida. Un Dios que se dice misericordioso, pero que nos puede mantener indefinidamente en un infierno de sufrimiento, sin compadecerse nunca de nosotros. Dudamos que el sacrificio y el sufrimiento nos hagan especiales y dignos de su gracia, o que debamos colocar la felicidad de los demás antes que la nuestra. Estamos descubriendo cuál es el verdadero significado de conciencia: La comprensión que hemos acumulado sobre la esencia del amor. No una voz represiva, que nos critica constantemente, que nos dice cómo debemos actuar, haciendo siempre lo que los demás quieren que hagamos, para ser “buenos”.


Estamos descubriendo que la realidad que hemos construido no es sustentable, que está basada en muchas falsas creencias que nos generan sufrimiento. Es el tiempo para identificarlas, suprimirlas y corregir nuestra conducta. Si hacemos esto masivamente, con seguridad transformaremos nuestra manera de relacionarnos con Dios, con la sociedad y con el trabajo. Experimentamos una crisis planetaria. Nuestra estructura social se está volviendo obsoleta. El orden al que estamos habituados se está desestabilizando. Las instituciones tradicionales se resisten al cambio, convirtiéndose en organizaciones caducas, que al no estar sincronizadas con el presente, tenderán a desaparecer.


Nada sucede por casualidad y todo lo que sucede es perfecto


Comenzamos a comprender que lo que paa en la realidad es el resultado del cons
enso colectivo. Que atraemos a nuestra vida las personas y las circunstancias que necesitamos para aprender. Esto es lo que llamamos sincronicidades, que son relaciones y eventos establecidos y enlazados por la consciencia colectiva para que todos los involucrados aprendamos. “El Tiempo del No-Tiempo” está haciendo que las semillas de lo sagrado germinen en nuestro interior, para dar lugar a una Nueva Era. Una era donde predomine lo espiritual sobre lo material, un futuro que no resulte de nuestros miedos, sino de nuestros ideales y aspiraciones más altas. De la unión entre la energía, la información, la conciencia superior y la alta tecnología. Realmente vivimos un momento de cambio rápido e intenso. La profecía maya sobre la llegada de un ”Momento Evolutivo” sin precedentes en 13.000 años de historia, está resultando cierta.

Volver los ojos al pasado, compartir el conocimiento y la sabiduría acumulados de los que demostraron tenerlos, nos permite entender mejor nuestro presente. Es la información de sabiduría la que nos puede ayudar en este proceso y nunca antes habíamos tenido tanta libertad para expresarla, ni tantos medios para divulgarla. No es casualidad que eso esté sucediendo en este “Tiempo del No-Tiempo”, porque todo lo que sucede es perfecto para potenciar nuestra consciencia a dar un gran salto evolutivo.

El mensaje maya contiene información sobre el orden del Universo. Para entenderlo y validarlo necesitamos devolvernos al comienzo de este Gran Ciclo Cósmico. Al momento en que el Diluvio Universal puso punto final a la pasada civilización atlante.