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domingo, 3 de enero de 2016

BUDISMO-SEGUNDA NOBLE VERDAD-EL SAMUDAYA

Después de encontrar su primera noble verdad, Buda se preguntó, que causa el sufrimiento? Buscaba la manera de evitarlo y esto lo condujo a su segunda noble verdad: El sufrimiento es producido por el deseo, la impermanencia y la ignorancia.



El deseo al que Buda se refirió, es el apego por algo o alguien que se cree irreemplazable y fundamental para ser feliz, cuya pérdida provoca pena, duelo, miseria y sufrimiento. Resulta de la falsa creencia que la felicidad está afuera, en las personas o en las posesiones que se valoran de una forma desmedida, lo que las convierte en apegos. Apego por un placer sensual, apego por la personalidad que desea de vivir eternamente, apego por aquello que genera gratificación y satisfacciones en la vida. Deseos que se convierten en adicciones, en apegos que esclavizan a la mente. Sin embargo ninguno de esos apegos produce felicidad o satisfacción duradera por la impermanencia que todo experimenta en esta realidad en cambio constante.

Buda llamó Samudaya a la impermanencia. Afirmó que ella es establecida por Leyes Naturales que determinan ciclos de cambio ineludibles y fenómenos físicos temporales en la naturaleza. Las estaciones, las temporadas de frío y lluvia o de calor y sequedad, que impulsan a las flores a abrirse en primavera y a secarse en otoño son parte de esa impermanencia natural. Esas Leyes crean una secuencia de procesos naturales que modifican la vida del hombre, generan cambios en la realidad y en todo lo que en en ella existe. Infinidad de cambios que impiden que algo pueda permanecer, convirtiéndose en una de las causas del sufrimiento.

La mente misma es otra causa de impermanencia. Se mantiene en cambio constante por eventos dinámicos que alteran sus percepciones y el proceso de sus pensamientos. Una mente que es condicionada por el nivel de desarrollo y de perfeccionamiento que tiene la consciencia del individuo, obtenido a través del esfuerzo, la práctica de la meditación y del control de su mente.  

De acuerdo a Buda, ese cambio constante convierte la vida en una búsqueda ininterrumpida de objetos de deseo. Antojo por objetos que si no son obtenidos producen sufrimiento y si son alcanzados producen un placer efímero que se disuelve inmediatamente. La impermanencia impulsa al hombre a buscar un nuevo objeto de deseo con el que vuelve a suceder lo mismo, en una secuencia que solo produce insatisfacción. Se acumulan objetos de deseo que no se comparten y que al poco tiempo aburren, se dañan o producen un apego irracional y lujurioso que crea celos, conflictos, odios, rencores, insatisfacciones y sufrimiento.

Buda afirmó que el Samudaya -esa impermanencia- solo desaparece cuando se alcanza el Nirvana. Un estado que el hombre -que nace para sufrir, envejecer, enfermarse y morir- puede alcanzar solo si se esfuerza en perfeccionarse espiritualmente. Un estado en el que todo es para siempre. 

La tercera causa de sufrimiento de la que hablo en su segunda noble verdad, la ignorancia, no era de conocimientos sino de comprensiones y certezas verificadas sobre como funcionan la vida y la realidad. El desconocimiento -del que adolece la mayoría de la población-  de esas Leyes Naturales que ordenan todos esos cambios. 


KARMA

Otro aspecto también regido por las Leyes Naturales, es el resultado o las consecuencias que produce toda acción decidida voluntariamente. Toda acción voluntaria surge de un proceso mental fundamentado en una intención y crea como consecuencia una energía trascendente que Buda llamó Karma. La clase de esa energía -de ese Karma- y el alcance directo de los efectos que produce, de las consecuencias que le corresponde crear, dependen de la intención que motivó la acción y de la intensidad con que se llevó a cabo. 

El Karma entonces es el resultado de lo que decidimos hacer y de como lo hacemos, por eso las experiencias que el flujo trae -por las interacciones e interconexiones que todos tenemos con todo lo que existe- dependen de nosotros mismos y no de una divinidad a la que hay que aplacar con rezos o sacrificios para que su gracia nos manifieste lo que deseamos. Buda enseñó que el Karma nos conduce -tarde o temprano- a asumir la responsabilidad por todo lo que hacemos y nos motiva a a ser bondadosos y compasivos con los demás. Es decir el Karma le da al hombre -que se perfecciona asimismo- control sobre lo que experimenta y sobre lo potencial, sobre lo que aún no se ha manifestado. Asocia las construcciones mentales, las decisiones y las acciones del hombre con las experiencias que le trae la vida. 

El Karma no afecta a todos los hombres por igual, depende del estado interior que mantiene, afecta de manera distinta a los que mantienen un estado burdo que a los que ya han logrado refinarlo.  La diferencia entre uno y otro la produce el progreso, el avance en su propio perfeccionamiento, la creación sus propias virtudes, dones y habilidades. No es el resultado de la gracia que otorga un ser superior agradado con su comportamiento. De acuerdo a Buda, el hombre debe esforzarse por perfeccionarse para crear su propio bienestar y el de la sociedad, no para agradar a un ser superior imaginario. 

Ley de Causa y Efecto

Toda acción voluntaria genera efectos directos que debe experimentar -que le corresponden- a quien la realizó y efectos que deben experimentar otros individuos y la comunidad, por la relación que todo tiene con esa acción o con el individuo que la realiza. Toda acción voluntaria afecta el flujo dinámico del universo entero y las experiencias que ese flujo genera, por la interconexión que hay entre todo lo que existe, al formar parte de un único ser.

Esos efectos son determinados por una Ley Natural, que Buda llamó la Ley de Causa y Efecto.

Todo efecto depende de la intención original que induce o motiva la realización de la acción voluntaria. La intención impulsa y condiciona la decisión, que a su vez condiciona y activa la acción, que es la que genera la energía trascendente -el Karma- que crea o atrae los efectos que le corresponden. 

Si la intención, la decisión y la acción son correctas, virtuosas e inteligentes, fundamentadas en cualidades mentales positivas como el amor, la compasión y la sabiduría, siempre generan bienestar personal y beneficio colectivo. Crean armonía y una energía trascendente positiva, un Karma que impulsa y atrae las sincronicidades adecuadas del entramado que conecta todo lo que existe. Esto  garantiza que el flujo universal le traiga información de sabiduría y oportunidades a quien realizó la acción, que lo ayuden a salir del Samsara, de la rueda de reencarnaciones. Si la intención, la decisión y la acción son incorrectas, maléficas, fundamentadas en la ignorancia, la codicia, el egoísmo, la rabia o el odio, siempre generan malestar, problemas, conflictos colectivos y sufrimiento, lo que fortalece su egoísmo y extiende el Samsara del individuo.

El hombre siempre tiene la libertad para revaluar sus intenciones incorrectas, puede elegir actuar correctamente, si no quiere experimentar las consecuencias negativas derivadas de escoger lo contrario.

El Karma Budista se basa en la Ley de Causa y Efecto, de acción y reacción, que funciona por si misma -como la ley de gravedad- sin necesidad que exista un Dios que realice un juicio divino y otorgue un premio o un castigo. El que actúa correctamente obtiene bienestar y armonía, el que actúa incorrectamente obtiene malestar, conflicto y sufrimiento. Esto contradice las doctrinas de las religiones Abrahámicas, el islamismo, el cristianismo y el judaísmo, que postulan que existe un Dios Superior, un Dios Creador que enjuicia y castiga a quienes cometen acciones que lo ofenden, a los pecadores que contradicen sus mandamientos y premia con su gracia divina a los creyentes que los siguen al pie de la letra. Sin embargo esos mandamientos y las leyes morales, la infinidad de interpretaciones que sobre ellos se producen aunadas a la creencia que el Dios de cada una de esas religiones es el único y verdadero, ha traído como consecuencia guerras religiosas y un fundamentalismo fanático. Ha impulsado la inmolación y el terrorismo, las cruzadas y la inquisición, o el creerse sus únicos elegidos, lo que ocasionó su auto exclusión y su separación del resto de la humanidad. 


Buda afirmó que la energía trascendente del Karma surge de los pensamientos, las palabras y las acciones físicas voluntarias: Surge del pensamiento: odiar, celar, codiciar o reflexionar, meditar, contemplar; Surge de la palabra: calumniar, mentir o rezar, enseñar; Surge de las acciones realizadas con el cuerpo: matar, robar, ingerir narcóticos o ayudar y defender.

El individuo y el flujo de sucesos que le da forma a su vida, está conformado por 5 energías que se entrelazan, son codependientes y funcionan simultáneamente: Las energías que crean su corporalidad, que son las más densas, las que generan lo que siente, las que activan lo que percibe, las que forman y mueven sus pensamientos, y las que crean su consciencia, que son las más sutiles. La energía del Karma depende de las formaciones mentales, pero esta entrelazada a las otras energías. Por ello las acciones previas o de las vidas pasadas son importantes, pero no las únicas que determinan la vida presente.

La continuidad de esas 5 energías en la nueva vida, garantiza la continuación ininterrumpida del Karma y da lugar a un nuevo proceso sin que sea necesaria la intervención o la existencia de un alma o de un Dios Creador. Para Buda esas 5 Energías han existido desde siempre y existirán para siempre, solo cambian y se transforman de vida en vida, por los efectos del Karma que crean las acciones voluntarias. El objetivo de la consciencia es hacer que esas 5 energías alcancen la perfección para que puedan fundirse en el Nirvana, en la permanencia eterna, la inmovilidad y el éxtasis que produce alcanzarlo. 

El flujo de pensamientos que fluye incesante de momento a momento en la vida, lleva consigo las determinantes que condicionan la personalidad, su temperamento, carácter, lo que le gusta y le disgusta, todas sus construcciones mentales y sus recuerdos. Ese flujo está gobernado por la Ley de Causa y Efecto, la ley que gobierna el cambio, que determina que cada instante de la consciencia, de sus pensamientos y de sus estados mentales asociados están condicionados por el momento que los precede. Ese proceso continúa en la vida presente y pasa a la vida siguiente como un flujo ininterrumpido. Esto determina que lo que el hombre es hoy, que la identidad que tiene, sus actitudes e inclinaciones son en gran medida heredadas de su pasado. El presente se referencia en el pasado y se puede adivinar el futuro basándose en lo que se vive en el presente. Somos por lo que fuimos y seremos por lo que somos.


sábado, 10 de enero de 2015

EL GRAN TEMPLO HINDUÍSTA DE SRI MEENAKSHI EN MADURAI


En nuestro viaje a India iremos a Madurai a sentir de cerca el Hinduísmo, la religión predominante en India. Allí existe desde hace 2.500 años un gran templo -el llamado Templo de Sri Meenakshi- donde 100 generaciones de hindúes han venerado a Parvati y a Shiva. Son los nombres que ellos dan a la pareja de principios polares femenino-masculino que en una eterna danza cósmica, crean y destruyen cíclicamente la realidad. Allí son reverenciados a través de sus Avatáres -sus encarnaciones materiales- Sri Meenakshi y Sundareswarar.

SHIVA
Shiva forma parte del Trimurti, la Trinidad Hinduísta, que con Brahma, el Dios generador y con Vishnu, el Dios preservador, manifiestan y revelan al Absoluto. Shiva que es polar, esta constituido por dos principios creadores opuestos, un principio masculino, activo, consciente, solar y otro principio femenino, pasivo, inconsciente y lunar. El tiempo -activo masculino- y el espacio -pasivo y femenino- que al unirse crean la vida, la consciencia y la realidad transitoria en la que ambos coexisten.

El Lingam es el símbolo de esa polaridad creadora. Un falo, el pilar cósmico, que penetra un Yoni o una vagina universal para concebir la realidad. Es la representación simultánea, combinada y complementaria -como las dos caras de una moneda- de la energía-información, el poder masculino dador de las formas y de la energía-sustancia, el poder  y la sustancia femenina que adopta todas las formas.

Shiva es entonces realmente un Dios Padre-Madre, sin embargo el pueblo lo reverencia como a dos entidades separadas con características humanas: Shiva y su esposa Parvati. Shiva, la divinidad masculina, es adorado también con el nombre de Rudra el Señor de los Cielos y Nataraja, el Señor de la Danza. Los Hindúes lo asocian con el Río Ganges, con el altísimo Monte Kailas que se encuentra en los Himalayas -en Tibet- donde se cree que habita y con un toro que llaman Nandi. La palabra Shiva en sánscrito es un adjetivo calificativo que quiere decir gentil, amistoso, gracioso y auspicioso.

PARVATI
Parvati, la divinidad femenina Hindú, es a su vez adorada también bajo distintas formas y con los nombres de Uma, Sati, Durga, Kali, Shakti y Sri Meenakshi.  

El nombre Meenakshi proviene del Tamil antiguo, Meen significa pez y Akshi significa Ojos. Meenakshi es una encarnación femenina, un Avatar de Parvati, la esposa de Shiva, que es representada con ojos almendrados como de pez. De acuerdo a la leyenda, en el año 600 Ac. el Rey Malayadraja de la dinastía Pandya y su reina Kanchanamala -que no habían logrado concebir un hijo- encienden un fuego y le rezan a Shiva para que los ayude a ellos y al pueblo Tamil, a mantener el orden con un heredero. Shiva hace que del fuego surja una niña de ojos almendrados a quien llamaron Meenakshi y les hace saber que ella era una encarnación de Parvati. Que tenía tres pezones, pero que no eran una anormalidad sino un signo, porque cuando ella fuera mayor uno de sus tres senos desaparecería instantáneamente tan pronto conociera a su futuro esposo. Les anunció que el mismo encarnaría para desposarla como un avatar que se llamaría Sundareswarar, para ayudar al pueblo Tamil fortaleciendo e iluminando a su dinastía.

El Rey profundamente agradecido construye en ese mismo lugar el hermoso Templo de Sri Meenakshi y a su alrededor la ciudad de Madurai. Generaciones posteriores de reyes de esa dinastía que adquiere por ese matrimonio características divinas, contribuyeron ampliándolo hasta convertirlo en un enorme complejo de 8 hectáreas, la joya de la arquitectura Dravidiana en la tierra de los templos: Tamil Nadu.

MADURAI
El nombre de Madurai -la ciudad ribereña del río Vagai- proviene de Madhura que en sánscrito significa dulce, sereno. Desde al año 500 Ac, comenzó a realizarse en ese templo, un concurso de poesía en el lenguaje Tamil. Una lengua Dravidiana que aún se habla en el sur de la India, en Sri Lanka y es uno de los idiomas oficiales en Nepal, Pakistan, Malasia y Singapur, con quienes han mantenido un intercambio comercial durante siglos. Brahmanes, poetas e intelectuales se reunían en las galerías adyacentes al estanque central del Templo, en lo que se llamó el Tamil Sangam. Esta reunión sucedió allí durante 900 años, hasta que terminó el reinado de la Dinastía Pandya sucesora de Meenakshi y Sundareswarar, que gobernó el sur de la India y Sri Lanka entre los años 600 AC y 300 DC. En ese momento fueron invadidos por tropas de la vecina Dinastía Kalabhras de reyes budistas, quienes gobernaron allí durante 300 años, hasta el año 600 Dc. cuando los Pandyas recuperan su imperio.



En el año 848 una nueva dinastía de Reyes Chola desplaza a la dinastía Pandya y gobierna desde Tanjavur, durante casi 400 años hasta el año 1223 DC. cuando los Reyes Pandyas logran recuperar nuevamente su imperio. Sin embargo la dicha les duro poco, porque en el año 1311, Malik Kafur, un general musulmán destruyó la ciudad y el templo. Se llevó sus joyas, sus obras de arte y la convirtió en una provincia vasalla del imperio musulmán que gobernaba en ese entonces desde Delhi. Una situación que solo duró 50 años porque en 1371 DC, el rey hinduísta Harirara, de la dinastía que gobernaba un vasto territorio -el imperio Karnata desde la antigua ciudad de Hampi, también llamada Vijayanagar- se apodera de Madurai. Nombran un gobernador, ellos lo llamaban un Nayak, que les pagó un tributo anual hasta el año 1530 DC, cuando los Nayaks se independizan y crean su propia dinastía. El primero de sus reyes, Thirumalai Nayak es quien reconstruye en 1623 DC el Templo destruido por los musulmanes. El gobierno de sus herederos continúa hasta 1781 cuando cae bajo control británico. Hoy el templo que ha funcionado sin interrupción por 2.500 años es visitado por 15.000 personas cada día.

NATARAJA
En el templo de Sri Meenakshi surge la tremenda devoción a Shiva como Nataraja que existe hoy en toda India. La historia es así:

El día que Meenakshi se casó con Sundareswarar, festejaron la ceremonia con una danza cósmica, que los hindúes llaman la danza de Chidabaram, en presencia de Vishnu quien asistió a la boda sagrada. En el Templo hay una escultura en la que aparecen los tres, que conmemora el evento. En la bellísima danza de las dos fuerzas vitales, los protagonistas en éxtasis manifiestan el eterno ciclo de creación, preservación y destrucción de la realidad, además del ciclo de muerte y reencarnación individual de los seres humanos.



En el Templo hay un antiquísimo y muy significativo bronce de Shiva que al danzar dentro de un arco de llamas de fuego, se convierte en Nataraja, el Señor de la Danza. En sánscrito, Nata significa danza y Raja significa Señor. Se balancea sobre su pierna derecha, apoyada sobre Apasmara, el enano que simboliza a la ignorancia. Como la ignorancia no puede destruirse porque surge cada vez que se crea una nueva realidad, Shiva utiliza la continua evolución y el perfeccionamiento de la consciencia de los seres humanos, para mantenerla controlada, para deshacer la ilusión negativa, la entropía y el desorden que la ignorancia crea. Una cobra que cuelga en su pecho representa la elevación del Kundalini, producido por la evolución. En una de la manos de sus dos brazos superiores tiene un tambor que mueve rítmicamente, simboliza el paso del tiempo, late con el pulso del universo creando el sonido con el que se mueve la realidad. En la otra mano porta el fuego de la destrucción, que detiene el tiempo. Su rostro estoico simboliza su neutralidad, su equilibrio entre creación y destrucción, entre la música, la danza y el fuego destructor, entre la sensualidad del alma y el desapego ascético del espíritu. 

El enano de la ignorancia con Nataraja danzando sobre el, se encuentran sobre el pedestal con la forma de la flor de loto de la consciencia de cada ser humano, que es donde se encuentra realmente el Universo. Allí se encuentran el instante y la eternidad, el big bang y el big crunch, la respiración de Dios en absorción contemplativa de si mismo. La dualidad inexistente en la unidad.

Nataraja asimila dentro de si, equilibra y armoniza aspectos aparentemente contradictorios del Ser. Su mágico, brillante y larguísimo pelo -nunca cortado- se mueve sensualmente como un halo con su danza, allí reside su fragancia, su sexualidad creadora que contrasta con su sereno rostro. Es simultáneamente un asceta imperturbable en la calma del absoluto vacío y un niño gozoso que juega a danzar libremente al compas de su propio ritmo vital. La danza es un arte en el que el artista y el arte que crea, son uno solo. Dios y su creación son uno mismo. Nataraja, el Ser Supremo, realiza dos tipos de danzas, la primera llamada Lasya es bella, suave y gentil porque en ella Shiva y Parvati -guiados por Brahma- crean un nuevo universo, una nueva historia con nuevos personajes. En la segunda llamada Tandava que es una danza peligrosa y violenta, lo destruyen para permitir que Brahma dirija la creación de uno nuevo. La danza induce un estado de trance, éxtasis en el que se conecta con la divinidad, por eso ha florecido en India simultáneamente con la meditación, el ayuno y el yoga.

EL TEMPLO
El templo de arquitectura Dravidiana tiene 14 altas torres, las llaman Gopuram. Cada una fue construida sobre una de los múltiples muros quee en capas sucesivas rodean el santuario principal. A través de ellas se entra a cada capa del complejo religioso. El muro exterior tiene las 4 mas altas, sirven de accesos y conectan con puertas en la muralla que rodeaba la ciudad. La principal es la entrada orientada al este, que conduce a una columnata de 100 mts de larga, hoy llena de puestos con textiles de colores y artesanías religiosas que tapan las talladas columnas. Cerca a la entrada se encuentran Vishnu con Meenakshi y Shiva el día de su matrimonio. Las 14 torres están totalmente cubiertas con 33,000 esculturas de algunas de sus innumerables divinidades, pintadas de vividos colores, para los hindúes todo es Dios, por lo tanto tienen muchas divinidades. La más alta, el Gopuram Sur,  tiene 52 metros de altura, equivalente a un edificio de 20 pisos.

Hay dos santuarios principales, a los que solo pueden entrar los hindúes, ambos rematados con una torre de oro visible a gran distancia. Uno dedicado Sri Meenakshi que tiene su escultura de oro y obsidiana negra, otro dedicado a Shiva -en el centro exacto del templo- con su escultura totalmente de oro. A su alrededor hay varios larguísimos corredores, llamados los corredores de los loros, porque en la antigüedad existieron allí miles de loros entrenados para que dijeran Meenakshi. El templo tiene un estanque, el del loto dorado, el Porthamarai Kulamel, de 50 x 40 mts. donde se realizaba el concurso de poesía y otra galería, la Meenakshi Nayakkar Mandapam con 1000 columnas talladas con esculturas de Yali, una bestia mitológica, que fue el símbolo de poder de la Dinastía Nayak que reconstruyó el Templo. Cientos de mandalas de brillantes colores adornan su cielo raso y en el fondo tiene el altar dedicado a Nataraja. En la antigüedad los devotos accedían al Templo por el Gopuran Este,  donde los recibía como hoy el elefante que los saluda colocando su trompa sobre su cabeza. Atravesaban la galería de las 1000 columnas, se bañaban en el estanque del Loto dorado, donde se vestían con ropa limpia para llegar a recitar sus nombres sagrados, primero al Santuario de Shiva, y luego al de Parvati.




Hoy en el templo hay 50 Brahmanes, sacerdotes hinduístas que realizan simultáneamente en 6 horarios prefijados y en distintos espacios del enorme templo, el ritual del Puja, algunos acompañados por flautas y percusión. Una ceremonia en la que se invoca a la divinidad del templo con rezos, cantos y ofrendas, para conectarse espiritualmente con él, agradecer los beneficios recibidos y recibir sus intuiciones, las sincronicidades y oportunidades que tanto facilitan la vida.

Este es el video del viaje INDIA MISTICA Y REAL:


domingo, 11 de agosto de 2013

DE LA IGNORANCIA A LA SABIDURÍA


Tu evolución comienza sintiéndote separado de los demás y del universo, creyendo que estas solo, que debes luchar y competir  para sobrevivir. Tu evolución termina cuando sabes con certeza que desde tu esencia individual, única y original, eres parte integral de una infinita uní-diversidad, de una realidad enorme y maravillosamente compleja, que conforma una sola entidad: El Todo. Una sola consciencia estructurada con un entramado perfecto para permitirle a la infinidad de entidades que la componen,  interactuar armónicamente para impulsar la evolución, el perfeccionamiento y la acumulación de sabiduría de cada una y de todo el conjunto.  Termina cuando sientes que tanto tu como todas las otras entidades con las que coexistes, a pesar de tener temporalmente distintas capacidades, características y niveles de consciencia, de formar parte de distintos reinos y dimensiones, son iguales potencialmente, porque todas llegarán a la iluminación, al momento en que asumirán la consciencia total como la suya propia...


Al comienzo de este extraordinario proceso de divinización, tu consciencia es extremadamente limitada, la visión distorsionada que tienes de ti mismo es la de una criatura sin poder, inmersa en un entorno hostil, rodeada de seres agresivos e insensibles con los que no estás unido de ninguna manera.  Crees que estas a merced de los eventos y situaciones que suceden a tu alrededor, generados tal vez por la casualidad, por castigo de un Dios implacable y vengativo o sencillamente por tu buena o mala suerte. En tu afán por sobrevivir te cubres con una armadura emocional y luchas por encontrar tu propia satisfacción, sin importarte lo que le suceda a los demás, a quienes tratas de vencer para triunfar y de controlar para que actúen de manera que te permita ser feliz. No sabes que eres parte de una realidad mágica que cambia dependiendo de lo que sucede en tu interior y luchas por cambiarla actuando afuera, no en ti mismo...



En ese limitado estado mental, tus falsas creencias, tu ignorancia, tus decisiones y conductas equivocadas, te producen un creciente sufrimiento. Lo acumulas en cómodas cuotas mensuales hasta que tarde que temprano tu alma se satura y experimenta una negra y larga noche. En ella descubres que no sabes nada, que tienes un modelo totalmente desajustado e inexacto de lo que es la vida, que la percepción que tienes de ti mismo y de Dios es totalmente incongruente. Lloras, rindes tu mente y por fin diriges tu mente hacia el arriba para pedir ayuda, guía e información que te permita salir de la horrible situación que experimentas. Cuando como alumno estas listo, comprometido con tu propia transformación, valorando  la información que  puedas recibir, siempre por arte de magia aparece y se manifiesta tu Maestro Ascendido, el que guia tu proceso evolutivo desde las dimensiones mas sutiles. Lo hace causando las sincronicidades necesarias para que llegue a tu vida la persona con sabiduría, el libro, la película, el taller o el viaje que te entrega la información que necesitas.  La información ilumina la oscuridad de tu mente y te induce a hacer una evaluación imparcial de tu vida, a arrepentirte de tu extremo egoísmo, de la pasión animal que domina tu vida o de la reactividad agresiva que tanto daño hace. Te permite además filtrar lo que sirve de tu antigua personalidad, para que con ella puedas crear una nueva identidad, más trascendente, más espiritual y un modelo de la realidad un poco más ajustado, menos distorsionado, pero lejos aún de ser perfecto...


Así te mueves hasta el otro extremo del péndulo y de ser un "malo egoísta" al que sólo le importaba su propia satisfacción te conviertes en un "bueno altruista" al que sólo le importa la satisfacción y la felicidad de los demás, pero nada la suya propia. Te identificas con ellos y experimentas su mismo sufrimiento, ignoras que es el que necesitan para localizar y trascender las falsas creencias y las conductas ácidas que lo generan, para acumular certezas sobre como no deben actuar si quieren ser felices, abundantes y sanos. Interfieres entonces en sus procesos evolutivos tratando de evitarles el sufrimiento que su propia ignorancia ha creado, asumes las consecuencias de sus errores y te responsabilizas por sus vidas, convirtiéndolos en unos seres dependientes, inseguros e incapaces de encontrar su felicidad. Pretendes cambiarlos, quieres que vivan sus vidas como tu crees que deben vivirlas y no de acuerdo a sus propios sistemas de creencias, irrespetas su libre albedrío y por supuesto obtienes resultados contrarios a los que esperas, tensión, estrés y gran sufrimiento. Además te llenas de rabia y rencor contra ellos porque no aprecian tu sacrificio, te deprimes y no entiendes porque la vida es tan "injusta" y las personas tan desagradecidas. Como sí fuera poco al sacrificar tu felicidad por ayudar a los demás, actúas en contra de tu propia esencia que busca ser feliz, te llenas de estrés y culpa cuando usas tu tiempo para ti y no se lo dedicas a ellos, cuando no los pones por encima de tus propios deseos e ilusiones. Por supuesto acumulas un creciente sufrimiento que conduce tu alma irremediablemente a una nueva y larga noche...


En ella encuentras que estabas desequilibrado, que lo justo es que te interese la felicidad de los demás pero con la clara consciencia que primero está la tuya, que tu primera responsabilidad es ser feliz, que una vez que lo seas podrás indicar con certeza el camino para obtenerla a los que te rodean en sufrimiento. Es así como te conviertes en "discípulo", en un ser disciplinado que verifica los resultados que produce en tu vida la información de sabiduría -certezas sobre como obtener siempre armonía- que el universo por diversos medios te entrega. Poco a poco, por prueba y error,  dándole poder a tu Ser y no a tu Ego, evitando juzgar las decisiones de los demás, permaneciendo en el tiempo presente y logrando el consenso y el acuerdo en todas tus interacciones con los demás, te conviertes en ¨justo¨…



El "justo" se encuentra en el centro exacto del péndulo entre el "malo" y el "bueno", allí en ese punto de neutralidad, de respeto por las experiencias que los demás necesitan para crecer y perfeccionarse, tu consciencia puede continuar elevandose, ampliando tu comprensión y tu discernimiento de lo que produce orden o caos, miedo o amor, pobreza o abundancia, soledad o compañía, salud o enfermedad.  Son los opuestos y el universo de contrastes los que se encargan de inducir un cambio en la percepción distorsionada que tienes de ti mismo, en las acciones que realizas -por ignorancia- en contra de tus propios intereses. Esta es la manera suave, gentil y respetuosa en que el universo te guía para que vayas adquiriendo la responsabilidad sobre tus creaciones, acumulando los dones, las virtudes, las habilidades y la sabiduría que te conducirán irremediablemente a la iluminación y a la divinidad…

Más información sobre como funciona la realidad...

lunes, 21 de enero de 2013

LA ENFERMEDAD NO ES TU ENEMIGA


La enfermedad no es una enemiga, es una correspondencia de aprendizaje. Sucede para generar comprensión, sabiduría y discernimiento sobre las causas en la mente que generan caos, pérdida de energía vital, depresión y desamor. Sucede para permitirnos localizar y trascender nuestra ignorancia, las falsas creencias que tenemos implantadas, las que nos impulsan a mantener conductas ácidas, generadoras de conflicto, de malestar, a consumir los alimentos equivocados, bebidas abrasivas, a mantener un estado de angustia y tensión interior, para que tomemos consciencia de la energía negativa que la nutre y la evitemos. 

La enfermedad es realmente una crisis generada por un exceso de toxinas, desechos y acidez en una zona del cuerpo. Esto impide que le llegue oxígeno y nutrientes a las células que allí se encuentran, produciendo dolor y malestar, la señal de alarma y el pedido de primeros auxilios que envía el cuerpo. No sucede entonces por casualidad sino por ignorancia, por abusar de comidas pesadas, con aditivos o preservativos, por exposición continua a campos magnéticos poderosos que desordenan las energías del cuerpo. Somos creadores de salud o enfermedad, de felicidad o depresión, de abundancia o escasez, de soledad o buena compañía. El propósito del universo es convertirnos en creadores responsables de realidades perfectas, para ello dispuso una realidad conformada por parejas de opuestos, creadores del contraste que facilita el discernimiento. Evolucionamos y mantenemos nuestra salud cuando aprendemos a activar los sistemas de eliminación de toxinas, ignorancias, falsas creencias y falsas conductas, cuando aprendemos a mantener un balance dinámico entre el yin y el yang, entre el abajo y el arriba, entre el alma y el espíritu.

La Incapacidad del cuerpo y de la mente para evacuar y eliminar las toxinas y la ignorancia que nos inundan, generan procesos de putrefacción, noches negras del alma, hinchazones y eventos de destino, irritación y saturación de sufrimiento, tumefacción y escasez, inflamación y soledad, ulceración y depresión. Son esos resultados negativos los que nos permiten saber lo que tenemos que corregir, los que nos permiten crear una identidad cada vez más trascendente, más feliz y amorosa. El método del universo es perfecto, a través de prueba y error localizamos lo que es falso, lo que genera enfermedad, sufrimiento y desarmonía, así gracias a la experiencia y a la comprensión que produce el error, aprendemos a evitarlo. 

miércoles, 29 de agosto de 2012

CONOCIMIENTO O COMPRENSIÓN...

El conocimiento es información recibida de otras personas que aún no has verificado, realmente no sabes si es verdadera o falsa. Conviertes el conocimiento en comprensión, en certeza y sabiduría, cuando verificas que su información genera armonía y no sufrimiento. Un conocimiento es falso, cuando utilizas su información para fundamentar una decision y esta produce conflicto y desarmonía en tu vida
...

Solo la experiencia te da la certeza que algo es falso -porque produce sufrimiento- o verdadero -porque genera armonía-. Cuando experimentas algo, nadie te puede decir que no es cierta la conclusión que sacas, tu la viviste y sabes con certeza que es así…

Es tu sistema de creencias el que fundamenta tus decisiones ante las situaciones de la vida, si obtienes o creas sufrimiento, tienes información falsa implantada en tu mente, que tu crees verdadera…

El sufrimiento es entonces una oportunidad que te da la vida para localizar y borrar una falsa creencia, para transmutar tu ignorancia en sabiduría. Tu sistema de creencias -tu ego- tiene la importante función de generar conflicto, pérdida de energía vital, sufrimiento y depresión, de esta manera resalta las falsas creencias, dogmas, supersticiones, limitaciones mentales y las conductas ácidas, reactivas y animales que tienes implantadas en tu subconsciente para que puedas verlas claramente y trascenderlas. Esta comprensión te permite saber con certeza que todo lo que sucede siempre es perfecto
…