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martes, 15 de octubre de 2013

2-LA GLANDULA PINEAL Y EL DMT, LA MOLECULA ESPIRITUAL



En la primera parte de estos ensayos vimos como tu Glándula Pineal transforma el aminoácido Triptofan proveniente de ciertos alimentos en Serotonina 5-Hydroxy-triptamina, que luego convierte en Melatonina, 5Metoxi-N-acetil-triptamina al combinarla con un acetaldehído (Etanal). Tu Glándula Pineal utiliza la Melatonina para distensionar tu sistema nervioso, relajar tu mente y tranquilizar tu animo. Te crea una sensación de confianza y bienestar que induce tu organismo a descansar y dormir... 

La alquimia de tu Glándula Maestra no termina ahí, crea otro neuro modulador que utiliza para neutralizar temporalmente la Monoaminaoxidasa-MAO,  que como vimos descompone la Melatonina y el DMT, impidiendo con ello que tu consciencia se energize y el rango de percepción de tus sentidos se amplíe. El MAO es activado automáticamente cuando la Pineal capta los primeros rayos de luz del Sol al amanecer, para descomponer la Melatonina que produce sueño y llevar la consciencia a la actividad cotidiana. El DMT solo puede producirse cuando en tu torrente sanguíneo, en tu fluido cerebroespinal y en tus sinapsis neuronales no hay ni una traza de su enemigo mortal el MAO. Para asegurarse que no haya MAO que le impida producir DMT, la Pineal utiliza nuevamente la Serotonina como precursor. Solo que esta vez la combina con un formaldehído (acido fórmico) para transformarla en Pinolina -6HT-Metoxy-tetrahydro-betacarbolina-MeOTHBC, el enemigo mortal del MAO, la sustancia que lo descompone en cuanto lo encuentra e impide su formación...

La Pinolina es además un antidepresivo y un potente antioxidante que ayuda mantener a raya los radicales libres que atacan y desarman a las moléculas orgánicas que contienen la energía vital y los minerales que necesitan las células para funcionar. Cuando tu Pineal necesita producir DMT para entregarle energía poderosísima al cerebro y a tu mente, crea primero Pinolina para que elimine el MAO de tu organismo. Luego sin enemigos a la vista, en otra operación alquímica combina Melatonina con una enzima llamada Metiltransferasa-INMT para producir Dimetiltriptamina-DMT, ¨La Molécula Espiritual¨. como la llamó Rick Strassman en el libro que lleva ese mismo nombre...

El DMT es la sustancia más poderosa en tu organismo. Tu pineal la utiliza para reprogramar tus 5 sentidos inferiores ampliando su rango de percepción.  Normalmente solo percibes el 0,5% del 100% de las ondas electromagnéticas que fluyen a tu alrededor, el DMT incrementa e rango por encima del infrarrojo y del ultravioleta. También incrementa la capacidad de proceso de tu cerebro, normalmente solo utilizas un 10% de su capacidad. Su energía lo amplía hasta un 40%, lo que te pone híper alerta y genera estados de alta consciencia, que aunados al incremento de percepción, transforman el holograma de la realidad en el que tu mente funciona...

Dependiendo del nivel de tu consciencia tu Pineal puede activar tus sentidos perceptivos superiores: la telepatía, la telekinesis, la visión remota, la precognición y la clariaudiencia. Este paso evolutivo que sucede de manera natural con la acumulación de comprensiones sobre el amor y el orden, permite captar y procesar información de cualquier momento del tiempo o de cualquier lugar del espacio. El DMT abre portales hacia lo sutil y permite que la mente establezca una conexión con la fuente creadora. Un canal por el que descienden inspiraciones, intuiciones, sincronicidades, gracia divina y guía de los maestros ascendidos, que aceleran la evolución de tu consciencia...

La Glándula Pineal es el guardián del portal que conduce a las dimensiones superiores, utiliza la bioquímica cerebral para abrirlo o mantenerlo cerrado. En los bajos niveles de consciencia -que no han acumulado aún mucha sabiduría a través de la experiencia- el MAO inhibe la producción de cantidades suficientes de DMT para manifestar esos efectos y los que aún falta por describir. Cuando la persona confía en la realidad, vive sin miedos y logra la comprensión que le permite descifrar la información que puede recibir, el Chacra de la Corona y la Glándula Pineal crean el DMT que le abre los portales a las dimensiones superiores. El miedo que impide vibrar en amor, logra que muchos seres humanos permanezcan desconectados de la fuente, que su glándula pineal se calcifique y solo pueda trasladar a la mente un limitado rango del espectro electromagnético...

Tu puedes acelerar tu proceso evolutivo y lograr acceso a los estados místicos que produce el DMT, cuando comprendes que es verdaderamente el amor, cuando integras a tu personalidad sus conductas esenciales: la serenidad, la humildad, la incondicionalidad, la tolerancia, el no-juicio, la flexibilidad, la gentileza y la neutralidad. Elevas tu nivel de consciencia cuando te enfocas en una disciplina espiritual como la meditación diaria. Logras tomar control de tu mente y de tus emociones, además creas un estado de agradecimiento, devoción y consciencia de Dios que impide que el miedo esclavice tu mente...

Una larga e intensa lucha emocional o mental también puede generar DMT y a veces genera una epifanía, un estado místico en el que se experimenta una revelación e incluso una aparición del más allá. Igual sucede con el ayuno, la oración o la mantralización intensas que generan estados de gozo trascendental. Obtener información de sabiduría que te guíe a actuar de manera que siempre generes armonía y verificar sus resultados, es otra forma de desarrollar dones y virtudes que aceleren tu perfeccionamiento espiritual y le abran portales a tu consciencia. Tu percepción de la realidad depende de la información que tienes en tu sistema de creencias. Si tienes muchas falsas creencias que crees verdaderas, te verás a ti mismo, a los demás y a Dios de manera distorsionada. La desinformación puede hacerte sentir impotente, deprimido y sin esperanzas...

Una de mis ocupaciones principales es desarrollar e impartir talleres que entregan información que aclara conceptos fundamentales como el propósito de la vida, el destino o la reencarnación, para cambiar esa percepción desajustada. En mi página web hay un taller que se imparte en 17 programas de televisión por internet. Se llama ¨Crealidad¨ y lo puedes tomar desde tu casa cuando tengas tiempo. Muestra como hay Leyes que determinan lo que sucede en tu vida, te enseña a preguntarle al universo que camino tomar cuando no sabes que hacer y te muestra los trucos que tu ego utiliza para mantener tu mente esclavizada. Su información puede impulsar tu consciencia a dar un salto cuántico...

Con ese mismo objetivo hacemos en Arcobaque los Retiros en Oscuridad. Trabajando en conjunto con Josefina Murillo, mi señora, utilizamos la intuición y la razón, las sensaciones y la información, como herramientas para impulsar procesos individuales y colectivos que aceleren la evolución y le abran ventanas a la mente. El Retiro de 12 días en total oscuridad rompe el ritmo circadiano -los cambios de noche/día, luz/oscuridad generados por el Sol, anulando la señal de luz que induce la producción de Monoamina oxidasa-MAO -el enemigo del DMT- permitiendo con su ausencia que el cerebro acumule unos 25 mg de esa poderosa sustancia...

Recuerda que tu Pineal es un sensor que percibe todas las ondas electromagnéticas -incluida la luz visible- que fluyen en el medio ambiente alrededor de tu cuerpo. Esa  es la manera en que logra regular, sincronizar y ajustar los ritmos de tus procesos biológicos orgánicos al sol, las estaciones climáticas, a las energías de la luna, de los planetas, las estrellas y del centro de la galaxia. La oscuridad impulsa cambios naturales en la bioquímica del cerebro que alteran la consciencia, el DMT induce los sueños lucidos, facilita experimentar viajes astrales, trae a tu mente recuerdos y traumas de tu más tierna infancia que necesitas sanar e incluso puede permitir que explores alguna de tus vidas pasadas...

Desde tiempos remotos la oscuridad absoluta ha formado parte fundamental de los procesos iniciáticos de las antiguas Escuelas de Sabiduría. Egipcios, Druidas, Hindúes, Judíos Hasídicos, Islámicos, Taoístas, Mayas, Tibetanos, Koguis y otras culturas aborígenes han utilizado la oscuridad como portal hacia las dimensiones superiores. El budista Tibetano Trungpa Rinpoche cuenta que en el ¨Retiro del Bardo Thodol¨ -una meditación practicada en absoluta oscuridad durante 49 días- el ¨Libro de los Muertos¨, una guía sobre la realidad que se vive después de la muerte, llega a convertirse en una experiencia visual para la mente. Los antiguos utilizaban cuevas y catacumbas para privar de luz a los sentidos y crear así una experiencia chamánica que altera la manera en que la mente percibe la realidad, la orienta explorar dimensiones paralelas, a conectarse con las jerarquías de universo y con la fuente de toda la energía y la información...

En la oscuridad continua tu mente descansa de la sobre estimulación visual del mundo exterior, la atmósfera relajada y tranquila logra que te liberes de los lazos y apegos de la vida cotidiana. La síntesis paulatina del DMT en tu cerebro, aumenta tu frecuencia vibratoria y te induce estados cada vez más elevados de consciencia...

El DMT es el que impulsa a la consciencia que tienes de ti mismo, normalmente unida y simultánea de tu ser y de tu cuerpo, a dar un salto cuántico al dividirse en dos estados: una híperconsciencia que flota fuera de tu cuerpo -utilizando como vehículo al cuerpo astral- y una consciencia inconsciente -un piloto automático- que se encarga de las labores de mantenimiento del cuerpo. Cuando no se está preparado para separar la mente del cuerpo -muchos no tienen información que esto puede sucederles- ese salto cuántico los toma por sorpresa, generando angustia, desorientación y miedo, por lo que se resisten a la experiencia. Además en esos momentos el cuerpo se siente paralizado, no responde a los comandos de la mente, lo que incrementa el estrés. Es lógico que esto suceda porque la mente consciente le entregó temporalmente al inconsciente el control del cuerpo que normalmente mantiene, para aventurarse afuera impulsada por la energía del DMT. El cuerpo no responde a las ordenes de movimiento que la mente -que puede estar flotando afuera o a punto de hacerlo- le envía, lo que se interpreta como una parálisis. Se necesita que la persona entienda -al recibir información, que es lo que siempre cambia todo- que para realizar un viaje astral debe dejar su cuerpo al cuidado de su inconsciente y pierda el miedo, para poder volar a donde desee...

Otro obstáculo para los viajes astrales lo crea el ego, que actúa como un segundo guardián del portal hacia las dimensiones superiores. El ego considera esencial para sobrevivir que la mente y el cuerpo se mantengan unidos. No permite ni desea esa separación y para impedirla despliega un arsenal de emociones negativas. Su función como guardián es impedir que el salto cuántico de la separación suceda, hasta tanto la consciencia no tenga información, este preparada para realizarlo y tenga la voluntad para tomar control de sus emociones negativas...

Preparado con información y decidido a vivir la experiencia, tu cuerpo cómodo con el rostro hacia arriba y bien cubierto para que no sienta frío, te dispones a controlar los miedos que genera tu ego y a reconocer la sensación de parálisis como algo normal e incluso deseable. En los Retiros en Oscuridad de Arcobaque, apoyamos este proceso con una meditación dirigida que te guía a envolverte en una esfera protectora de luz, lo que te hace sentir más seguro en la aventura que comienza, te ayuda también a que tu mente relaje tu cuerpo mientras va entregando el control que mantiene. Cuando se acerca el momento de llegar a la sensación de parálisis, tu ego casi vencido buscará interrumpir el proceso induciéndote a moverte, a que cambies de posición o te des la vuelta, produce también cosquilleos y rasquiñas para vencerte. Ese es el momento de probar si realmente tienes control de tu mente y de tus sensaciones, permaneciendo totalmente quieto, lo que induce tu Glándula Pineal a producir mas DMT que refuerza el proceso...

La meditación guiada es asistida con sonidos que sincronizan tus hemisferios cerebrales y elevan tu frecuencia vibratoria. Llega a tus oídos a través de audífonos inalámbricos que no permiten que tu oído derecho escuche el tono que recibe tu oído izquierdo. Cada oído recibe un tono constante pero de frecuencia ligeramente distinta, el cerebro los combina y produce un tercer sonido que parece oscilar o pulsar. Esto hace que tus dos hemisferios cerebrales se sincronicen. La diferencia en frecuencia entre los dos tonos no puede ser mayor a 30 ciclos por segundo para que la sincronización hemisférica se produzca, de ser mayor los dos tonos se escuchan separados y no se genera el tercer sonido pulsante. Los dos tonos pueden mezclarse con sonidos de las olas del mar, ondas alpha cuya frecuencia de 8 HZ -la misma del corazón- curiosamente focaliza la atención sobre los dos tonos de frecuencias ligeramente distintas, facilitando la sincronización hemisférica...

Durante la meditación hay un tiempo largo en el que solo se escuchan los sonidos que generan el hemisync, que se aprovecha para activar tu centro de amor en el chacra del corazón, a través de pensamientos de agradecimiento y devoción a la divinidad, que elevan aún más tu frecuencia vibratoria y al conectarte con la fuente en las dimensiones superiores, impulsan tu salto cuántico fuera del cuerpo...

El instituto Monroe, especializado en tecnología para producir viajes astrales, utiliza frecuencias cercanas a los 4 ciclos para los tonos que producen el Hemisync. Encontraron que en el momento en que la mente abandona el cuerpo físico esa es la frecuencia del sonido que se escucha. Esa frecuencia corresponde a unos sonidos bajos parecidos a los que produce un viento fuerte, un vórtice o un torbellino de aire, que se percibe simultáneamente con una sensación de presión desde todos los lados. Cuando sientas como que levitas solo visualizate saliendo del cuerpo y alejándote de el. Oirás un sonido fuerte y sentirás como que eres aspirado fuera del cuerpo. El tiempo que se tarde en llegar a este punto y las veces que haya que intentarlo para lograrlo, dependen de cada persona, de la cantidad de DMT que se haya acumulado su cerebro -algunos alcanzan ese punto en 7 días de oscuridad otros tardan 10 u 11 días, también de su habilidad para mantenerse totalmente quieto y seguramente de su nivel de consciencia...

Lo cierto es que tarde o temprano -incluso sin la oscuridad continua que acelera el proceso- todos llegarán en esta o en una vida siguiente, a experimentar este momento que es como un parto a una nueva clase de existencia, en la que el alma se libera de las limitaciones espacio temporales y puede explorar el universo entero. En ese momento puede asistir a clases impartidas por Maestros Ascendidos en templos de sabiduría que existen en el alto astral y obtener información que puede traer de regreso para modificar su vida cotidiana. Los antiguos alquimistas llamaban a este paso el logro de la ¨Piedra Filosofal¨...

sábado, 11 de mayo de 2013

3-CONCLUSIONES: Primer Taller en Oscuridad, Arcobaque, Colombia



El silencio y la oscuridad ayudan a detener el dialogo constante de nuestra mente, a probarnos a nosotros mismos que podemos dominarla para llegar a esa deliciosa sensación que solo se produce cuando apagamos el yo y contactamos con nuestro verdadero ser. La mente en negro, porque no era en blanco por la oscuridad reinante, cae en un extraño y delicioso sopor que se prolonga por varias horas, trayendo consigo una especie de inexistencia. El ego que es el que le pone limites a nuestras experiencias y a nuestras percepciones con su sistema de creencias conservadoras, dogmas, prejuicios y supersticiones parece rendirse impotente por el estado de ser alcanzado, gracias a la energía vital que produce la Dimetiltriptamina-DMT,  seguramente la causa también de esas meditaciones tan profundas. Normalmente el ego implantado en nuestra tierna infancia por nuestros padres, la cultura, la sociedad y la religión del lugar donde nacemos, busca impedir que cualquier cosa nueva procedente del mundo sutil se manifieste. De esta manera logra mantener nuestra mente bajo control. 

Son los Eventos de Destino, las situaciones súbitas e inesperadas que cambian irremediablemente la vida que llevámos, los que arrasan y calcinan a nuestro ego y a las murallas de plomo que ha creado para mantener cercada nuestra mente, impidiendo así que llegue información de sabiduría que ponga en peligro su control. El Evento de Destino, al que yo llamo el ¨rayo despendejador¨, hace que un apego o una adicción que consideramos fundamental para ser felices desaparezca sorpresivamente, sumergiéndonos en un terrible sufrimiento, en una negra noche del alma. Es el método del universo  para impulsarnos a tomar conciencia de la esclavitud que habíamos construido. Solo así evaluamos sin mentiras nuestra vida, localizamos y trascendemos muchas falsas creencias y cambiamos muchas conductas auto destructivas. Esto obviamente produce la evolución de nuestra consciencia. Hoy encuentro que los excepcionales estados de consciencia que produce la oscuridad y el DMT, hacen el mismo trabajo sin el sufrimiento que producen los Eventos de Destino. Inducen una evaluación imparcial de nuestra vida, una toma de consciencia de los errores cometidos, de las falsas creencias que esclavizan nuestra mente, de los engaños que utiliza nuestro ego para mantenernos atados a conductas auto destructivas, a sacrificar la felicidad en el presente por la ilusión de un éxito que nunca llega. A ver claramente la ambición de posesiones, los deseos de controlar a quienes nos rodean para lograr una tranquilidad egoísta, las relaciones escondidas que nos generan sufrimiento, inseguridad, las que impiden que seamos íntegros y honestos con nuestra propia esencia, las que disfrazamos de relaciones amorosas y espirituales, cuando en realidad son apegos destructivos. Es curioso pero la oscuridad permite ver claramente.

Es distinta la experiencia de quien se sumerge en la oscuridad durante un tiempo prolongado, a la de quien nunca ha tenido el sentido de la vista. Nosotros conservábamos el recuerdo visual a la luz del día, del espacio que en ese momento habitábamos en total oscuridad. El haberlo recorrido nos aportaba además una memoria cinética. En nuestra mente existía un banco de datos multi sensorial de los muebles dispuestos en ese espacio, teníamos una gran cantidad de información previa que nos facilitó los procesos de comprensión espacial. El uso previo y simultáneo de los cinco sentidos, la relación que esa sumatoria construye en la consciencia nos daba a nosotros una tremenda ventaja. El uso del sentido del tacto más el recuerdo visual previo nos facilitaba a nosotros la comprensión de la realidad en la en que en ese momento existíamos. Muy distinta habría sido la experiencia tratando de construir esa realidad en nuestra mente partiendo de cero y utilizando solo el sentido del tacto, sin contar con la luminosidad y la volumetría que aportaban nuestros recuerdos. Ese banco de datos nos facilitaba la percepción, la creación de una realidad virtual tridimensional, nuestra interacción con ella y con los compañeros con quienes la compartíamos.

La mente se adapta a la ausencia del sentido de la vista incrementando el uso del sentido del tacto e intensificando la toma de consciencia sobre los limites y bordes que conforman el espacio y la relación que guarda nuestro invisible cuerpo con ellos, extendíamos nuestros brazos en la dirección en que nos movíamos, las manos y los dedos convertidos en órganos de percepción. El sentido auditivo se vuelve importantísimo y se agudiza para ayudar a nuestra mente a construir la realidad. El sonido de alguien que se sienta en un sofá, refuerza su localización en nuestra realidad subjetiva, el roce de una mano contra la pared antes imperceptible ahora se torna muy consciente, los ecos se vuelven importantísimos para ayudar a construir un mapa tridimensional del espacio. La oscuridad absoluta probó nuestra capacidad de adaptación, nuestra tolerancia y recursividad para vivir en ella, para conocer lo desconocido, para desarrollar nuevas capacidades, para comprender que los únicos limites que tenemos son los que establecen nuestras falsas creencias, nuestros prejuicios y nuestras supersticiones, es decir están en nuestra mente, lo que nos permite superarlos.

Nuestra alma utiliza nuestro cuerpo físico -como si fuera una nave- para mover nuestra mente a través del mundo físico. Sin ese vehículo no seríamos parte de este mundo de contrastes y no podríamos tener experiencias que generen comprensiones sobre la vida, la consciencia y el amor. Antes de nacer, nuestra alma recibió de nuestro espíritu -al que se encuentra unida por un lazo de luz- el destino, las determinantes, correspondencias y obstáculos necesarios para aprender en esta encarnación. Llevando consigo esa nueva información, descendió atravesando muchas dimensiones hasta llegar al plano etérico. Los astros estaban en la posición indicada alrededor de la tierra para influir con su energía en la formación del carácter de la personalidad que pretendíamos utilizar. Llega justo en el momento en que nuestros futuros padres hacen el amor para guiar un espermatozoide con las condiciones adecuadas para concebir un cuerpo físico del sexo escogido por nuestro espíritu para experimentar en esta nueva vida. Lograda la concepción, instala el molde morfogenético alrededor de nuestro centro vital, en su interior la columna electromagnética con los 7 vórtices que funcionarán como nuestros chacras. También instala los 14 meridianos que conforman una matriz inteligente con líneas de fuerza que anclan y guían la energía a condensarse en la sustancia material de células, tejidos, órganos y sistemas que van a conformar nuestro cuerpo físico.

Nuestro nacimiento no sucede por casualidad, es un evento preparado con mucha antelación, nuestro cuerpo material alcanza el estado de desarrollo adecuado y nuestros cuerpos etérico, emocional y mental, que ya tienen todos sus archivos activos, están listos para un encuentro maravilloso con nuestro espíritu. Cuando inspiramos o inhalamos por primera vez el aire del lugar en que nacemos, entra con el aire nuestro espíritu. Viene a instalarle a nuestra alma -en el archivo de comprensión en la zona más alta de nuestra mente-  las comprensiones acumuladas a lo largo de todas nuestras reencarnaciones anteriores. Eso es lo único que almacena nuestro espíritu, información de sabiduría, certezas sobre como actuar para obtener siempre armonía, dones, habilidades y virtudes que deja a disposición de nuestra mente para facilitar nuestros procesos y decisiones en la nueva vida. No instala ninguna de las falsas creencias, conocimientos, ignorancias y recuerdos de esas vidas pasadas, primero porque el espíritu no puede almacenar falsedad solo verdad y segundo porque solo contaminarían la nueva experiencia e impedirían a nuestra alma experimentar una vida totalmente distinta, única y original.

Cuando estábamos en la tierna infancia, nuestra alma y su procesador central de experiencias: nuestra mente, podían entrar y salir fácilmente del cuerpo físico, porque aún no nos habíamos identificado totalmente con el, no habíamos desarrollado la adicción y la necesidad de permanecer en su interior. Sin embargo el crecimiento posterior del cuerpo, hizo que enfocáramos la atención en lo físico para aprender a escuchar sus señales y a operarlo adecuadamente. Esto logra además convencernos que somos un cuerpo, nos identificamos con el, olvidando que es solo la nave que utiliza nuestra mente para desplazarse por el escenario dispuesto para nosotros. Es la herramienta que nos permite interactuar con otros seres siguiendo precisas instrucciones provenientes de nuestra mente, de las decisiones que toma ante los eventos que ocurren a su alrededor. Todo este largo proceso sucede solo para permitirnos acumular nuevas comprensiones sobre que tipo de pensamientos, sentimientos, decisiones y acciones inducen orden en esta realidad, para acumular certezas sobre cual es la verdadera naturaleza del amor, el estado de ser neutro que sostiene ese mismo orden y todo lo que en el existe.

Mucho más adelante, cuando nos acercamos al cuarto nivel de consciencia, una vez dejamos de juzgar las decisiones y experiencias de los demás, cuando logramos permanecer centrados, serenos y en control de nuestras emociones sin importar lo que suceda a nuestro alrededor, la cosa cambia. En ese momento el universo genera las sincronicidades para que aprendamos a movernos por nuevas dimensiones de esta realidad, utilizando ya no nuestro cuerpo físico sino nuestro cuerpo astral como vehículo para nuestra mente. Ayuda a que nuestro tercer ojo se abra y comencemos a utilizar nuestros sentidos superiores.  En ese momento comienza nuestra exploración de lo metafísico, de las dimensiones más sutiles, allí nuestra alma comenzará a actuar sin las limitaciones espacio temporales, para llegar a parecerse cada vez más a nuestro espíritu. 

Posteriormente nuestro paso del cuarto nivel al sexto nivel de consciencia lo realizamos muy rápidamente, en muy pocas vidas. En ese intervalo se intensifican los viajes astrales, hasta que los limites entre nuestra alma -que experimenta- y nuestro espíritu -que permanece observando desde la neutralidad en las dimensiones superiores de la realidad- desaparecen y se funden en uno solo. Así terminará nuestra experiencia de miles de años como seres humanos y comenzará una nueva aventura como seres de luz. 

Continuará...

jueves, 9 de mayo de 2013

2-CONCLUSIONES, Primer Taller en Oscuridad,Arcobaque, Colombia




Algo tiene la oscuridad, cualquier cosa que sea, le da miedo a casi todos los niños y permanece en muchos adultos. Tal vez porque tenemos implantada la falsa creencia que es en la oscuridad donde residen el diablo y los demonios, esos símbolos inventados por la religión para representar a lo que llaman lo maligno, lo que se opone a Dios. Hoy sé que no existe un anti-dios, una entidad eterna, tan poderosa como él mismo, capaz de ponerle zancadillas y de convertir en bizarras sus intenciones amorosas. Lo que esas falsas creencias llaman maldad es solo ignorancia temporal necesaria para conducir la mente al encuentro y la comprensión de su opuesto, la sabiduría, las certezas y verdades sobre como decidir y actuar para encontrar siempre armonía en nuestra vida. Ignorancia temporal necesaria para generar sufrimiento, cuya experiencia induce a la mente -que anhela encontrar la felicidad- a buscar sus causas para impedir que se repita su manifestación. De esta manera reflexiona sobre las decisiones, acciones y conductas que provocaron ese resultado indeseado y encuentra que las causas siempre están implantadas en la propia mente: en falsas creencias que creíamos verdaderas; en falsas conductas, acidas, reactivas, animales, pasionales, competitivas, egoístas, codiciosas, controladoras y posesivas que siempre generan conflicto; en sentimientos negativos, verguenzas y culpas enquistadas, en estados de apatía, tristeza, miedo, rabia, orgullo, odio y rencor que oscurecen la vida. Al localizar y tomar consciencia de esas causas podemos trascenderlas, reemplazarlas por las verdades que ocultan y que surgen en nuestro interior como resultado de la comprensión. Así desarrollamos virtudes, dones y habilidades que producen la evolución de nuestra consciencia y la manifestación de salud, abundancia, buena compañía y felicidad en nuestras vidas.  

Sin embargo la oscuridad era para todos los que decidimos entrar en ella durante 12 días, el lugar de los miedos, la expresión de la inseguridad propia y de la desconfianza hacia lo misterioso y lo desconocido. También se asocia la oscuridad a la propia muerte, a la falsa creencia que la vida termina  quedando solo una nada profundamente oscura y vacía. Por supuesto que todas esas asociaciones crean miedo. Y el miedo crea el estrés que activa los mecanismos defensivos que reprimen todo sentimiento, pensamiento o idea asociada con lo que se teme, lo que su vez activa la generación de adrenalina, noradrenalina y cortisol, que preparan instintivamente al cuerpo físico para huir del peligro inminente y si no puede huir, entonces le suministran la energía vital para atacar. Es decir el miedo acelera, intranquiliza e impide la paz interior. 

Debido a esa inseguridad que produce lo desconocido varios de nuestros compañeros se negaron a la posibilidad de contactar con entidades en el otro lado del velo, a pesar que varios tuvieron sueños lúcidos con familiares muertos y que varios vieron un indígena en la sala, bajito de pelo largo con un collar con esferas alrededor del cuello. No logramos establecer comunicación con él, tal vez porque parte del grupo se oponía a que contactáramos desencarnados, parecía que el pensamiento que estaban muertos, que eran fantasmas les generaba un intenso miedo o un profundo respeto. Realmente no querían comunicarse con entidades de la dimensión astral de la realidad. El miedo a los “fantasmas” que habitan en el inconsciente que llamamos astral bajo, almas desencarnadas obsesionadas con la vida que abandonaron o las pasiones que dejaron atrás, revela la incapacidad para enfrentar y trascender lo que tememos. 

Al principio nos sentíamos más seguros completamente tapados con la manta de la cama, que con la cabeza al descubierto, sin buscar percibir lo que había afuera, pero poco a poco fuimos trascendiendo los miedos hasta que logramos hacernos amigos de la oscuridad, convertirla en nuestra maestra. Los tiempos acordados para mantener silencio obligatoriamente fueron creciendo, induciendo una mayor interiorización e introspección, todos nos dedicamos a la auto-observación y a evaluar imparcialmente lo vivido, a reflexionar sobre los errores cometidos y a hacer conscientes las comprensiones encontradas. Los mecanismos de defensa y auto justificación no operan como en la vida cotidiana. La ausencia de información visual simplifica los procesos mentales, libera capacidad cerebral y mental que se utiliza en aumentar la percepción de las realidades y dimensiones paralelas, en recibir una gran cantidad de intuiciones y claridades sobre lo que se debe hacer con la propia vida. Se ven claramente las limitaciones mentales y se reconocen las conductas auto destructivas  y los apegos que muchas veces disfrazamos como relaciones de amor y de compañía espiritual. La oscuridad y el silencio facilitan esos procesos y también logran que surjan y se manifiesten los miedos más profundos para probarnos precisamente cuando no podíamos hablar y buscar el consuelo de quienes nos rodeaban.  Una de nuestras compañeras siente que algo la pica en un dedo -se descubrió después cuando el personal de limpieza entró a la sala que había sido una hormiga- sin embargo en su silencio angustioso imagina que fue una araña venenosa o algún peligroso insecto que la iba a obligar a abandonar el retiro. Al escuchar su llanto le explique rápidamente que no había ningún insecto venenoso que pudiera haberla picado. Recuperado el silencio toma control de si misma y se tranquiliza luego de haber llorado un buen rato, saca fuerzas de su interior y se sobrepone. Luego nos comentó que todo el incidente y su capacidad para vencerlo, aumentó enormemente su auto estima y su seguridad interior, se convenció que podría sobrellevar cualquier reto que la vida le pusiera por delante.

Muy seguramente los cantos mantricos dirigidos por Bharati con su pequeño acordeón hindú ayudaron a ir elevando la frecuencia vibratoria y a generar un estado de serenidad, confianza y paz interior. Hubo uno que se volvió parte del día a día, terminamos cantándolo a lo latino, a tres y cuatro voces, con ecos y repeticiones inesperadas, se volvió algo que provocaba gozo y elevaba nuestra energía vital. De esta manera llegamos a sentirnos a gusto en la oscuridad a apreciar la sencillez y la intimidad que produce, hoy incluso a todos nos hace falta. 

La sensibilidad se fue incrementando a medida que pasaba el tiempo, el llanto surgía fácilmente, la espiritualidad intensificaba la manifestación de su reino en el espacio y en las mentes de todo el grupo. Nos integramos al todo experimentando una extraordinaria expansión en los limites de la mente individual y un sublime estado de agradecimiento por la auto-consciencia y por todo lo recibido de la fuente inagotable. La simplificación de la información que recibía la mente y la creciente presencia del DMT, facilitaron la meditación trascendental. Yo nunca había tenido la mente en blanco durante tanto tiempo continuo, solo necesitaba concentrarme en el constante palpitar del Om para que el proceso de abstracción de la realidad se intensificara. El no-pensamiento nos permitió disfrutar -durante un tiempo inconcebiblemente largo- del Ser. Y lo más extraordinario era que gracias a la absoluta oscuridad sin distracciones, podíamos meditar con los ojos abiertos.

Continuará...

martes, 7 de mayo de 2013

1-CONCLUSIONES, Primer Taller en Oscuridad, Arcobaque, Colombia



Por fin dispongo del tiempo para escribir las conclusiones, resultados y verificaciones de la experiencia vivida por un grupo de 9 personas durante 12 días en oscuridad absoluta. El objetivo era romper el ritmo circadiano, la ininterrumpida secuencia de día y noche de la vida normal. Buscábamos así alterar el funcionamiento de la glándula pineal, la encargada de percibir el flujo de frecuencias electromagnéticas en el medio ambiente alrededor del cuerpo, para ajustar los procesos metabólicos del organismo a tiempos de actividad y descanso esencialmente determinados por la luz del sol. Lo que nos interesaba era detener la secreción de Monoamina Oxidasa-MAO, que ocurre tan pronto sus sensores detectan la presencia de luz visible. La  oscuridad permanente inhibe su producción, lo que permite que la Serotonina y la Melatonina en el cerebro puedan transformarse en Dimetiltriptamina-DMT, una sustancia psicoactiva muy poderosa que produce un incremento en el rango de percepción de los sentidos, induce sueños lúcidos, activa la realización de viajes astrales y de profundas meditaciones trascendentales. El DMT es producido naturalmente por el organismo en el momento del nacimiento y de la muerte, para facilitar con su poderosa energía que la mente -un componente esencial del alma-, pueda entrar o salir de su vehículo físico para dirigirse a otras realidades paralelas más sutiles y no limitadas por la materia o el tiempo.  

El retiro en oscuridad requiere tener la mente abierta, dispuesta a trascender viejos paradigmas, ser curioso y escéptico, porque solo esta actitud permite verificar creencias y conocimientos, convertirlos en comprensiones a través de la experiencia. El estudio de la consciencia además es totalmente personal, es una exploración del espacio interior y esto solo puede darse por experiencia propia directa y en mi manera de verlo, desde una perspectiva científica.

La idea era vivir experiencias que se salen de lo normal, lo físico, objetivo y material para entrar en el campo de lo paranormal, metafísico, subjetivo, mental, significativo, cosmológico y espiritual. Me interesa la información, las experiencias y las comprensiones que permitan develar que soy, como es la realidad en la que existo, como puedo alterarla desde lo subjetivo y lo espiritual, cual es el propósito de mi consciencia, para que y porqué encarné utilizando esta personalidad en este lugar del universo.

Sobretodo me interesaba comprobar como las intenciones se realizan, una de ellas es experimentar un viaje astral consciente, que mi mente aprendiera a salir de mi cuerpo permitiéndome visitar y conocer lugares remotos donde existen seres más evolucionados, maestros ascendidos y seres de luz de los que podría derivar información como la que encontró -en esos sitios- mi Maestro Gerardo Schmedling. Experiencias y nueva información que permitirían a mi consciencia evolucionar, perfeccionarse. Bajo esas premisas comencé ese viaje al interior de mi mismo. El universo dispuso por sincronicidad que aparecieran los guías para esta experiencia provenientes de Alemania e India, así como los compañeros dispuestos a enfrentar y trascender sus miedos, que me ayudarían a realizarla.

Todos estábamos dispuestos a vencer las resistencias establecidas por el ego, las creencias que impulsaron a reprimir y a sepultar en un lugar donde no pudieran ser percibidas, todo lo que no se ajustara al propio modelo de como es la realidad y de como debe ser la vida en ella. Nos comprometimos a no interrumpir por 12 días la oscuridad absoluta, sin importar si percibíamos ruidos raros, movimientos extraños o sombras desconocidas más oscuras que la oscuridad misma. Era un reto que deseábamos superar a pesar que varios llegaron preguntándose si lo lograrían.  

Los dos primeros días en la oscuridad lo que causaron fue mucha risa, una risa nerviosa que explotaba en carcajadas por cualquier tontería para liberar la tensión que la oscuridad había creado en todos nosotros. La primera comida sin ver lo que ingeríamos fue toda una experiencia: a tientas localizamos todo lo que estaba frente a nosotros sobre la mesa. Los cubiertos, el vaso con un jugo, el plato con la comida a la que le metíamos un dedo para probar de que se trataba, el tazón pequeño con el delicioso postre. Hacíamos un mapa mental de su disposición en la nada, para luego probar lo que había, siempre teniendo cuidado de empujar la comida hacia el centro del plato, para que no se derramara sobre la mesa. En la oscuridad el sentido del gusto adquiere una dimensión y una importancia distinta, le permite a la mente determinar que ingiere, algo que por costumbre realiza el sentido de la vista, cuya ausencia le permitió a algunos disfrutar sin los impedimentos de sus falsas creencias, de alimentos que antes nunca hubieran probado. Los comentarios jocosos sobre como sabían las distintas cosas que probábamos y la sensación totalmente nueva de hacerlo sin un sentido fundamental totalmente focalizados en lo que experimentábamos. 

El primer baño en total oscuridad también fue una experiencia inolvidable, una extraña intimidad en la que no se ve el cuerpo en una actividad orientada precisamente en el, pero solo se define en la mente gracias a la sensación del agua caliente como una segunda piel que produce una gran caricia. La atención que se le da al presente se intensificó extraordinariamente porque de ello dependía la propia seguridad. Tenías que poner atención al lugar en que colocas las diferentes prendas de ropa que te quitas y las que traes para ponerte nuevamente después del baño. El cepillo de dientes, la pasta dentífrica, el desodorante, la toalla, sus posiciones espaciales son fijadas por el tacto, el mismo baño se construye en la mente tocando sus paredes, sientes que no hay nada a tu alrededor pero cuando extiendes la manos tus dedos tocan los limites del espacio en el que te encuentras. No se puede ser desordenado en la oscuridad, como ejercicio para tomar consciencia fue maravilloso para varios de mis compañeros. Descubres que todo está en la mente, que todo cambia cuando cambia la manera como lo percibes, que todo es relativo y subjetivo. Creemos que todos vivimos en la misma realidad, pero cada uno la percibe de manera distinta y la experimenta de manera distinta, es verdaderamente la torre de Babel, lo que tenemos en común es la torre que compartimos, que también cambia por la acción colectiva con el tiempo.

Al tercer día algunos comienzan a ver luces y destellos azules que sorprenden por su intensidad. Al cruzar los vanos de las puertas saliendo de los cuartos hacia el corredor este parecía iluminado por una luz de luna que permitía intuir las formas del espacio y la silueta de alguno de nuestros compañeros que por allí pasaba. De hecho para varios la presencia permanente de una luz azulada como de luna, permaneció arriba a la derecha en el borde del ángulo de percepción del sentido de la vista, en el lugar donde sucede la percepción periférica. Era como si hubiera una ventana inexistente y mágica que uno percibía por el rabillo del ojo aún con los ojos cerrados.

La oscuridad permite entrar al inconsciente, un lugar misterioso, desconocido y normalmente inaccesible para la consciencia, donde permanece oculto lo inaceptable. Es el lugar de los sueños, los deseos, las vivencias traumáticas, las ideas, pensamientos, motivaciones y conceptos perturbadores reprimidos por ser incompatibles con el modelo de la realidad personal y de sus creencias. Allí se encuentra lo que reprimimos, lo que el sistema de creencias rechaza o considera moralmente inaceptable. Rasgos y actitudes que el Yo no quiere reconocer como propios por ser incompatibles con su sistema de creencias, dogmas y prejuicios. Contenidos rechazados que no desaparecen, sino que al contrario van adquiriendo poder y se convierten en poderosas fuerzas ocultas opuestas al Yo, que se manifiestan explosivamente cuando la debilidad de este les da la oportunidad de desbordarse. El consciente y el inconsciente no tienen límites fijos definidos y polares, tan fundamentalistas como lo blanco y lo negro. En la oscuridad encontré que sus limites son dinámicos que se mueven transformandose uno en el otro con tremenda facilidad. Encontré luego un texto de Osho que reafirma mi impresión, en el que compara la consciencia a la pupila de un ojo, en este caso el ojo interior del alma, que se abre y se expande cuando no hay luz y se encoge cerrándose cuando esta aparece.

Rodearse del arquetipo femenino, rodearse de oscuridad, hace que surjan recuerdos de la infancia, es como si el inconsciente fuera una cajita mágica donde guardamos tesoros olvidados, sensaciones e imagenes de otras épocas que la oscuridad recaba a la mente. Surgen claros recuerdos del comienzo de nuestra vida, sensaciones en el vientre de nuestra madre, de eventos y situaciones de nuestra tierna infancia. Se facilita recordar y evaluar la cadena de relaciones importantes que se han sucedido en la vida, surgen momentos olvidados con distintas personas. En algunos surgen incluso recuerdos de otras vidas, uno de nuestros compañeros sintió que sus ojos bizcaban y que su rostro era el de un sacerdote Maya de otros tiempos. Ya no dudábamos de nada, cualquier cosa era aceptada por nuestra mente como posible. La oscuridad forza un proceso de interiorización, no hay nada afuera que llame la atención que distraiga, no hay ruidos solo el ritmo cardíaco del Om permanente producido por una caja que trajo Bharati de India, que desde la sala de estar tranquilizaba la mente.

Los sueños lúcidos se volvieron habituales, todos tomábamos nuestro turno para contarlos durante el desayuno, eran tremendamente simbólicos y disfrutábamos ayudando a decodificarlos entre todos. Algunos nos indujeron a realizar un circulo de amor alrededor de quienes necesitaban ayuda para sanar, nos impulsaban a ver las inseguridades y los deseos truncados que revelaban. Aprendimos a verlos como oportunidades para corregir desaciertos en nuestras vidas. Los procesos que originaron fueron muy sanadores. Sueños lúcidos en los que se presenciaba la muerte de un ser querido, otros en los que una abuela ya muerta dirigía la preparación de una comida para una fiesta, además lavaba el piso  y los zapatos de los invitados que llegaban con una capa de lodo bajo la suela con una manguera, para que entrarán a la casa sin ensuciar la comida servida.

Yo tuve un sueño que me pareció muy significativo. Soñé que todos los 9 miembros del grupo estábamos encadenados los unos a los otros conformando un circulo cerrado. Las cadenas que salían de cada brazo nos forzaban a estar juntos y dependientes a los unos de los otros, nos forzaban a permanecer unidos. Nos encontrábamos dentro del agua en un mar cristalino que nos llegaba más arriba de la cintura, cercanos a la playa de arena blanca que se veía en una dirección. En la dirección opuesta se veía el inmenso mar y las aguas que se oscurecían tornándose de un azul intenso, las oscuras aguas del inconsciente. Todos nos sumergíamos por turnos explorando el fondo de arena blanca que se veía clarísimo donde estábamos, yo hice lo mismo y encontré una cadenita de oro como para ponerse en la muñeca, la tomé entre mis dedos y de pronto frente a mis ojos apareció uno de esos peces de acuario, planos y grandes que tienen rayas verticales blancas y negras. El pez muere súbitamente y su cuerpo queda horizontal en el fondo del mar. Interpreté que comenzábamos a sumergirnos en el inconsciente, que por encontrarnos cerca a su orilla con el consciente, podíamos ver con claridad el fondo y encontrar tesoros sumergidos, que allí la polaridad -que llevaba el pez sobre su cuerpo- deja de existir, porque realmente todo es neutro. 

Continuará...