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sábado, 7 de febrero de 2015

HINDUÍSMO: Segunda Parte- DEVAS-ASURAS-DIOSES Y AVATARES


A las Divinidades los hindúes las llaman Devas y a los demonios los llaman Asuras. Permanecen enfrentados -buscando conquistar el mundo, una metáfora de la mente del hombre- en un combate eterno en el que ningún bando logra el triunfo definitivo, porque siempre hay nuevas consciencias encarnando, en las que la guerra comienza nuevamente. Uno de los fundamentos del hinduísmo es que la realidad solo se puede manifestar a través de la polaridad, de los opuestos complementarios, de los principios masculino y femenino, positivo y negativo. Siempre se necesitan dos caras para conformar una moneda, en este caso el Universo, la esfera creadora que todo lo contiene.

El Brahmán de los hinduístas es neutro, pero sus emanaciones siempre son polares. Por ello todo principio, Dioses Creadores, Divinidades dinámicas, Seres Humanos o fuerzas manifestadas siempre tienen dos partes complementarias, con características distintas y opuestas.

BRAHMA y SARASWATI
Brahma, es tradicionalmente representado con un cuerpo humano que tiene 4 cabezas coronadas, cuyos rostros permanecen orientados hacia las 4 direcciones cardinales, mientras recitan los 4 Vedas. Tiene también 4 brazos que sostienen en sus manos el libro de la sabiduría Veda, una AksaMala de cuentas para medir el paso del tiempo, una jarra con Soma -la sustancia que la ciencia moderna llama DMT o Dimetil Tryptamina- y una flor de loto.

Brahma y Saraswati 
Brahma, como todo lo manifestado, tiene su contraparte femenina, polar, que se llama Saraswati, la función creadora la realizan en conjunto. Son los padres de Manú, el Adán hindú, el progenitor de la humanidad en el actual ciclo, el 7 de este universo, también son los padres de los Devas y de los Asuras.El nombre Saraswati viene del sánscrito ¨Sara¨ que significa esencia y ¨Swati que significa ¨del Ser¨, ¨La esencia del Ser¨. Los sabios creadores de los mitos hinduístas, a través de los cuales enseñan al pueblo como funciona el universo, determinaron que Brahma y Saraswati son la fuente de la esencia individualizada del ser, los que emanan un flujo continuo consciencias inocentes, que encarnan en el universo para, a través de infinidad de experiencias, convertirse en sabias.

VISHNU y LAHKSHMI
Vishnu, es el preservador, protector y el encargado de mantener la realidad funcionando perfectamente. De mantener la armonía en el espacio, en el tiempo, en todas las formas en cambio constante, en las relaciones entre los seres humanos, entre estos, los Devas y los Asuras. De mantener el perfecto balance, lo que es correcto, lo que permite el desarrollo de la vida y la evolución de la consciencia.

Vishnu y Lahkshmi 
Por esa razón Vishnu ha encarnado 9 veces sobre la tierra, descendiendo como Avatar para restablecer el Dharma, el correcto balance entre la humanidad y los Asuras, Rama, Krishna y Buda, son 3 de las encarnaciones suyas. Para estos tiempos se espera su décima encarnación, en la que descenderá como Kalki, sobre un caballo blanco con una espada brillante en su mano, para expulsar la oscuridad materialista de esta era de hierro en la que estamos sumergidos y establecer una nueva era de oro. Vishnu tiene la piel azul como el cielo, lo representan con una corona en su cabeza como símbolo de su autoridad, con 4 brazos que portan un mazo, un caracol, que es el símbolo hindú de los 5 elementos, un disco dorado que derriba los obstáculos en el camino de los hombres hacia la iluminación y una flor de Loto, que simboliza a la consciencia que surge de la materia.Vishnu también tiene su contraparte femenina llamada Lahkshmi, la Señora de la Abundancia y la Belleza. Su nombre se deriva de ¨Lahk¨ que significa propósito, objetivo y ¨Shmi¨, que significa comprender, ¨Comprender el objetivo¨. Su nombre define su función, la de preservar la unídiversidad, la abundancia, la belleza, la gracia, la bondad y el esplendor de lo diverso, lo heterogéneo.

Vishnu y Lahkshmi guían a los seres individualizados, creados inocentes y sin información por Brahma-Saraswati a que encuentren el propósito de su vida, para que salgan de la ignorancia y evolucionen para que puedan encontrar la felicidad, la armonía y la paz interior, que es el objetivo, de todo ser encarnado. Su oficio es mantener el proceso evolutivo de todo lo que existe, llevarlo a su máximo perfeccionamiento e impedir que ese proceso se interrumpa, antes que Shiva decida que ya llegó a su climax y disuelva al universo. Las veces que Vishnu encarnó como un Avatar humano en el mundo cotidiano de los hombres, Lahkshmi siempre lo acompañó como su esposa, así encarnó como Sita la esposa de Rama y como Radha la esposa de Krishna. 

El Vishnuísmo, es la rama del hinduísmo centrada en la devoción a Vishnu como el Ser Supremo y a sus 9 Avatares, principalmente a Krishna y a Rama.

SHIVA y PARVATI
Shiva -es el principio masculino dinámico, el sol, el día, lo activo, lo positivo, la razón, la lógica, la información, el Yang, lo que da la forma, la consciencia- Parvati su contraparte -es el principio femenino, la luna, la noche, lo pasivo, lo negativo, la intuición, la sensibilidad, la sustancia, el Yin, lo que toma forma, la inconsciencia y la energía. Shiva y Parvati son también una manifestación de la polaridad, del contraste que fundamenta la realidad. A Shiva se le representa usualmente con su cuerpo untado de ceniza, portando un tridente y un pequeño tambor, con un tercer ojo cerrado sobre la frente, sentado sobre una piel de tigre. Shiva es el Padre Creador, Parvati, es Devi, la Madre Divina, su unión crea el universo en movimiento, lo manifestado, el escenario donde el espíritu del hombre encarna para encontrar y acumular comprensiones sobre la realidad y sobre el amor. Parvati es la montaña, la madre naturaleza, la sustancia que da forma material a todo lo que existe en el universo siguiendo los patrones de orden de los códigos genéticos, los fractales, las proporciones áureas, las progresiones matemáticas y los arquetipos que suministra Shiva. 

Shiva y Parvati 
Shiva, en sánscrito quiere decir auspicioso, como destructor conduce los seres humanos a asumir nuevas fases de una existencia que es eterna, que nunca termina. Quien destruye realmente re-crea, por eso su nombre no es negativo, como sería el caso si fuera visto como un destructor maligno. Para los Shivaístas el es el Mahadeva, el Gran Dios, el Ser Supremo. Su mensaje se enfoca en el yoga, la meditación y el amor por todo lo que existe, como método para lograr la auto realización y la liberación de la rueda de reencarnaciones. La sensualidad y el ascetismo son partes simultáneas de la naturaleza de Shiva, es el Señor de la disciplina del Yoga y de la meditación, pero también es el Señor de la danza y de la música. Es simultáneamente el Señor de la Guerra y el Protector de los desvalidos.

El Lingam dentro del Yoni
LINGAM y YONI
Una representación más abstracta de Shiva y Parvati, que también manifiesta la polaridad, surge en la unión del Lingam -el falo de piedra- y el Yoni -la vagina de piedra- formas que representan al principio masculino y al principio femenino. Su unión es la fuente de la vida, Shiva aporta la semilla que contiene la información, Parvati aporta la matriz donde se gesta el universo. En los altares de los templos sus formas unidas simbolizan la polaridad que gesta la vida para sostener la consciencia, el contraste que facilita el discernimiento entre lo que produce sufrimiento y lo que produce armonía. Así los templos se convierten en el habitáculo del principio creador. 

Ardhanarishvara 
ARDHANARISHVARA
La unión de esos principios polares se manifiesta más claramente en Ardhanarishvara, en la que Shiva y Parvati se unen en la forma de un ser andrógino, cuya mitad derecha es la de un hombre y su mitad izquierda es la de una mujer. Principios opuestos inseparables que crean la energía, cuya frecuencia vibratoria oscila entre el espíritu y la materia.

GANESHA y KARTIKEYA
Shiva también es representado como padre de familia y Parvati, como su esposa. Su unión engendra dos hijos muy reveladores:

Ganesha 
Ganesha, cuya forma de hombre con cabeza de elefante -el animal más poderoso de India- indica su poder para remover los obstáculos que le impiden al hombre crear lo que desea experimentar, lo que le impide vivir los procesos que le van a permitir aprender como funciona la realidad, para así encontrar la felicidad que anhela. Por eso Ganesha es el Señor de la Creación, de las Artes y las Letras, además del Señor de las Certezas, de las ciencias comprobadas. Kartikeya, su segundo hijo es el Señor de la Guerra, comanda un ejercito de Devas, divinidades que combaten los demonios, los Asuras de la ignorancia, la reactividad y la pasión animal. Con su ayuda el hombre construye la voluntad para trascenderlos, lo que le permite gestar en su interior los dones, las virtudes y las habilidades que le permiten ser feliz. Su nombre se deriva del sánscrito Krittikas, que es el nombre que le dan los Hindúes a las Pléyades, la constelación que surge al atardecer, por el este en el horizonte durante el mes noviembre. Mes en el que nace Kartikeya, que en la India llaman Kartik, en su honor.

Tanto a Shiva -como principio masculino y padre creador- como a Parvati -como principio femenino y madre divina- los reverencian bajo otras formas que manifiestan distintas características o cualidades, desarrolladas por los sabios creadores de su información religiosa, para hacerle más fácil al pueblo comprender las distintas funciones que realizan, eso les permite rezarle a la figura que puede darle respuestas a la inquietud particular que tengan. Así el principio masculino es reverenciado como Shiva, Nataraja, Rudra, Bhairava y Agni, mientras el principio femenino es reverenciado como Shakti-Saraswati-Lahlshmi-Parvati, Durga y Kali.

DURGA
Una de esas encarnaciones del principio femenino, es Durga, la invencible, la Diosa Guerrera. Recibe ese nombre en el mito hindú, cuando destruye al demonio Durga Maasura. Un demonio ambicioso que le rezo a Brahma hasta lograr que se le apareciera con la intención de pedirle a cambio de sus oraciones los Sagrados libros Vedas que ambicionaba por la información que contienen o en su defecto que le concediera la inmortalidad. Brahma le entrega los Vedas, cuya información la necesitan los seres humanos para encontrarle sentido a sus vidas y evolucionar. Sin la sabiduría acumulada en los Vedas, los hombres terminan olvidando como hacer los rituales de agradecimiento y pierden la costumbre de venerar a las divinidades, lo que hace que estas se debiliten, circunstancia que aprovecha Durga Maasura para atacar a los Devas y apoderarse del cielo. El Trimurti pierde su capacidad de proteger al ser humano y el corazón de los hombres se llena de oscuridad y la naturaleza comienza a secarse en todo el planeta. Parvati llora desconsolada y de su llanto surgen todas las figuras femeninas que han encarnado al principio femenino, quienes unidas se enfrentan a Durga Maasura en batalla. Sintiéndo que son muchas y que lo derrotarán fácilmente se descuidan, lo que aprovecha el demonio para atacar a Parvati, para defenderla todas regresan al interior de su cuerpo. Esto la fortalece y le da el poder para atravesarlo con su tridente. Así recupera tanto los Vedas como el cielo, logrando restablecer el Dharma sobre la tierra.

Durga 
Descodificando la historia, Durga Maasura es el demonio del orgullo y la soberbia que se apodera de la mente de quienes creen saber mucho y no aceptan nueva información, de quienes se sienten muy evolucionados y superiores a los demás o de quienes usan la espiritualidad para atraer adeptos que luego manipulan en su propio beneficio y los mantienen orbitando a su alrededor impidiendo que se empoderen y evolucionen. Shakti-Parvati-Durga descienden a restablecer el orden, desenmascarando a quienes se sienten orgullosos de su humildad o creándoles un Evento de Destino -una situación muy difícil que cambia por completo sus vidas- a quienes usan su conocimiento como herramienta de poder para esclavizar a los demás. La Madre desciende para restablecer el flujo de sabiduría hacia sus hijos, interrumpido por el demonio.

KALI
El mito Hindú sobre Kali, describe como Sumbha y Nisumbha, dos demonios hermanos se fortalecen con ayuno, penitencia y purificación para conquistar los tres mundos, lo que les permitiría mantener esclavizada la mente de los hombres: El Mundo de los Deseos, desde el cual podrían enloquecerlo y esclavizarlo con apegos, para luego al amenazarlos con su desaparición, lograr que perdieran el control de sus emociones, y que se volvieran propensos a los accidentes o en su desesperación, incluso al suicidio. De esta manera lograrían que su vida terminara antes del momento que les correspondía y que partieran de este mundo sin lograr las comprensiones que buscaban. El Mundo de las Formas, desde el cual les sería fácil convencer al hombre que es un cuerpo, separado, vulnerable y propenso a la muerte, obsesionándolo con competir para sobrevivir. Así lograrían debilitar su personalidad, amargar su carácter y convencerlo que no puede existir fuera de la materia. Al apoderarse del tercer mundo, el Mundo Sin Formas, lograrían detener el regreso al Ser Supremo, de quienes ya muy evolucionados, se han liberado de lo material, de su cuerpo, de sus deseos, de sus sensaciones y de sus sentimientos.

Kali 
El sacrificio, la oración, el ayuno y la voluntad de Sumbha y Nisumbha, agradan a Brahma, quien les permite conquistar los 3 Mundos. Sin embargo al entrar al Mundo de los Deseos ven a Devi-Shakti-Durga, el principio femenino, quedando extasiados con su belleza y enamorados de su sensualidad. Buscando satisfacer su deseo buscan poseerla, pero ella se niega, por lo que deciden buscar ayuda para raptarla y lograr su cometido a las malas. Buscan la ayuda de un demonio mayor llamado Raktavija, muy poderoso y prácticamente invencible porque Brahma le había concedido el don que en caso de ser herido, cada gota de su sangre que cayera al suelo crearía inmediatamente un duplicado suyo. Quien buscara matarlo lo multiplicaría, haciéndolo invencible. El principio femenino se encarna en Kali para enfrentarlos y en batalla mata a Sumbha con su tridente. La muerte de su hermano enloquece a Nisumbha, la rabia, el odio y los deseos de venganza nublan su mente, impulsándolo a atacar descuidadamente. Kali muy serena, aprovecha su locura para cortarle la cabeza y liberar a los 3 Mundos del mal y la oscuridad en que los demonios los tenían sumergidos. 

A Raktavija le clava su tridente, lo levanta con fuerza y para impedir que su sangre cayera al piso -lo que ocasionaría su multiplicación- alarga su lengua, la sorbe y la lame hasta que el demonio desangrado, se desvanece agotado. Kali que solo destruye la ignorancia y solo mata para recuperar el balance cósmico, le corta la cabeza, lo que ocasiona que inmediatamente el mundo que permanecía en oscuridad se ilumine. Sin embargo la sangre del demonio -donde estaba su fuerza vital- la emborracha, nubla su mente y la impulsa a bailar frenéticamente golpeando con fuerza sus talones sobre el campo de batalla. Los golpes estremecen la tierra y ponen en peligro toda la realidad. Shiva para protegerla se tiende sobre la tierra y Kali sin darse cuenta termina bailando sobre su pecho, sin embargo súbitamente al sentir a su esposo despierta de su locura. Descodificando el mito, Kali, la oscura, es la Señora de la Muerte, aniquila sin misericordia, inexorablemente a las fuerzas que oscurecen la mente del hombre, para que luz vuelva a brillar allí. Es entonces la Señora de la Salvación. 

Sumbha y Nisumbha, desatan dos fuerzas instintivas: la pasión lujuriosa, que se convierte en animalidad obsesiva, enfoca la mente en lo exterior, en las formas materiales, en la búsqueda del placer pasajero, la vuelve adicta a lo ilusorio alejada del mundo trascendente del espíritu. La segunda fuerza instintiva que desatan es la rabia, que los demonios convierten fácilmente en odio, deseos de venganza y en violencia impulsiva, cuyas consecuencias sangrientas se multiplican exponencialmente.

El nombre del demonio Raktavija, se deriva del sanscrito Rakta que quiere decir sangre y Vija que significa semilla, ¨semilla de sangre¨. Es un símbolo de los estados de no-ser -vergüenza, culpa, apatía, pena, tristeza, rabia, odio, orgullo- que crean sufrimiento, la sangre derramada. Estados negativos que tienen la capacidad de multiplicarse y profundizarse cuando el hombre pretende salir de ellos sin haber obtenido la comprensión que vienen a generar. Cuando el hombre que quiere ser feliz, sufre, busca las causas de su sufrimiento para evitar que se repita. Es así como encuentra que esas causas siempre están en su mente, que su sufrimiento es generado por su descontrol emocional y mental, sus conductas ácidas, reactivas, egoístas, sus falsas creencias, supersticiones y prejuicios, por todo lo que genera desarmonía. Pretender eliminar ese sufrimiento sin trascender sus causas lo único que hace es regar las semillas de sangre e intensificar su propia destrucción. Kali nos muestra que la fuerza vital de los demonios no solo tiene la capacidad de producir sufrimiento, sino también la comprensión y la luz que permite trascenderlos para siempre. Esa es la única manera en que se le corta la cabeza al Ego y a los estados de No-ser que genera. En la India celebran el Diwali, la fiesta de las luces, el último día del último mes del calendario lunar, precisamente el día en que Kali le cortó la cabeza a Raktavija.

LAS OTRAS FORMAS DE SHIVA
En todas las otras formas que Shiva adopta, siempre mantiene un tercer ojo sobre la frente, es el ojo de la neutralidad en el centro de la polaridad, indica su estado de alta consciencia, con el que puede observar lo trascendente, lo verdadero, percibir lo astral en los sueños lucidos y en los viajes astrales. Igual sucede en el ser humano, ese tercer ojo se despierta y se abre cuando el hombre se transforma asimismo en un ser imperturbable, humilde, incondicional, neutro, tolerante y respetuoso. Solo en ese momento recibe el permiso para que su mente pueda abandonar voluntariamente su cuerpo físico, utilizando su cuerpo astral como vehículo, lo que le permite librarse para siempre de las limitaciones del espacio-tiempo e interactuar con seres mucho más evolucionados que no necesitan cuerpo físico para existir.

El Tercer Ojo de Shiva 
En su Cuerpo Físico el hombre tiene bajo su frente, la Glándula Pituitaria que está conectada al Chacra Frontal en su Cuerpo Etérico, ese es su Tercer Ojo, el ojo de su consciencia, que le permite -como a Shiva- percibir lo trascendente, lo espiritual sin abandonar aún lo físico, que tiene bajo su control. La Pituitaria esta conectada a la Glándula Pineal, la que produce las sustancias, hormonas y neurotransmisores que son la llave que abre el portal de la consciencia y cambian los estados de ser que el hombre experimenta. La Dopamina lo despierta, creando el estado consciente cotidiano; La Serotonina le produce bienestar; la Melatonina lo sumerge en descanso profundo; un poco de Dimetiltriptamina-DMT lleva la mente al sueño ordinario, un poco más activa el sueño lucido que conecta el consciente con el inconsciente; Cuando secreta aún más DMT, aumenta la frecuencia vibratoria del Cuerpo Astral permitiendo que le sirva de vehículo a la mente para abandonar su Cuerpo Físico y realizar un viaje astral, los antiguos lo llamaban Soma; El DMT es la llave que le permite a la mente entrar al eje vertical de la realidad, le permite tener experiencias de muerte cercana, en las que regresa a la vida con certezas sobre el más allá o la impulsa a abandonar para siempre su vehículo habitual el cuerpo físico, en el momento de la muerte.

Por todo esto el Tercer Ojo de Shiva es muy significativo para el ser humano. Hay quienes argumentan que lo tiene cerrado porque al abrirlo destruiría el universo con el fuego blanco que de allí saldría. Sin embargo, cuando el Tercer Ojo se abre, la consciencia expande sus fronteras a lo metafísico, a las dimensiones superiores de la realidad, donde puede interactuar con Seres que desde el nivel del ser humano son considerados como divinidades, aunque realmente son solo seres que están en el que será, su siguiente paso evolutivo.

SHIVA-BHAIRAVA

Shiva como Bhairava
Shiva adopta la forma del terrible Bhairava -el destructor- para calcinar con su fuego el universo manifestado, de esta manera permite que Brahma, después de un reposo, cree uno nuevo. Igual sucede a nivel personal, Shiva como Bhairava calcina la vida presente de un ser humano con un Evento de Destino -una experiencia súbita, inesperada y muy difícil, como la perdida de un apego- que calcina su ego y cambia por completo el orden en su vida. La no aceptación de lo sucedido lo sumerge en el profundo sufrimiento que los alquimistas llaman ¨la noche negra del alma¨, necesaria para inducir transformaciones en su personalidad que impulsen la evolución de su consciencia. Los hindúes le rezan para que la situación presente en su vida no cambie -por eso su imagen es utilizada como guardián de las casas y los templos- o por el contrario para que ayude a cambiar las experiencias de sufrimiento que viven. Bhairava ayuda al hombre a trascender su ego, sus limitaciones mentales y sus falsas creencias, porque las dificultades que crea lo ayudan a tomar consciencia de sus imperfecciones para que pueda trascender su orgullo, su rabia, su vergüenza, su baja autoestima, su apatía, su tristeza, su odio o sus deseos de venganza. La figura de Bhairava es feroz, la representan con múltiples brazos, armados con espadas y con el tridente de Shiva, que muestran su capacidad de acción, su valentía y su fuerza destructiva o protectora. También porta la cabeza simbólica de los demonios que destruye, su manera de decapitar al ego y el sistema de creencias que esclaviza la mente del hombre. Bhairava es la contraparte masculina de Kali, ambos realizan funciones similares y en muchas ilustraciones aparecen juntos como pareja.

SHIVA-NATARAJA
Shiva como Nataraja, es el Señor de la danza. Mi interpretación de su mito se encuentra en: http://malkun.blogspot.com/2015/01/el-gran-templo-hinduista-de-sri.html

SHIVA-RUDRA
Rudra parece que fue reverenciado mucho antes que Shiva, se nota que el origen de su devoción es campesino porque está asociado al ganado, las montañas y el campo. Shiva como Rudra es el Señor de las Tormentas, se le representa como a un arquero cuyas flechas además de ser veloces y certeras tienen el poder del rayo. Rudra proviene del sánscrito Rud, que significa rugir, su rugido sería como el de una formidable bestia salvaje. Así suenan las tormentas eléctricas con sus rayos y centellas a las que Rudra es asociado, igual que al viento y a la lluvia.
 
Rudra
Rudra es también el Señor de las Enfermedades y de los Remedios, es asociado a la enfermedad y a su sanación. El universo de contrastes utiliza la salud y la enfermedad, la pobreza y la abundancia, la soledad y la compañía para enseñar al ser humano que produce creencias, actitudes y conductas producen armonía y cuales producen sufrimiento. A Rudra lo reverencian en aldeas y pueblos para que los mantenga libres de plagas, gripas y enfermedades contagiosas. 

AGNI
Agni, El Señor del Fuego
La relación de Shiva con Agni y Rudra, aparece en el Rigveda, allí se describe a Shiva como una columna de fuego -de Agni- y a Rudra como Shiva. Agni es la Divinidad del Fuego, el Señor del Calor y la Luz. Agni significa fuego en sánscrito, el elemento simultáneamente corpóreo e incorpóreo que simboliza al alma y representa a El Brahmán en el plano material. Se le simboliza también con un triangulo equilátero rojo y se le asocia con el planeta Marte. Agni es quien recibe y entrega las ofrendas, los mantras y sacrificios dirigidos a los Devas y los mensajes, intuiciones, inspiraciones y la información que estos devuelven a quien hace la ofrenda en los Yajnas, los rituales ante el fuego sagrado, de conexión con lo divino. Su papel de intermediario entre seres humanos y divinidades lo convierte en un gran transmisor de información de sabiduría. Es el sacerdote de los Dioses y el Dios de los Sacerdotes. Su fuego es usado todos los días en los altares de todos los templos de India, por lo que guarda una extraordinaria conexión con todos los fieles. El Rigveda, que comienza con una oración a Agni, afirma que el ser humano que construye el hábito de realizar una ofrenda a las divinidades todos los días, fortalece su voluntad, toma control de su mente y acelera su proceso de perfeccionamiento.

Se le representa en la forma humana con su piel roja, sobre tres piernas, con 7 brazos y dos cabezas, de cuyas bocas salen 7 lenguas de fuego, que utiliza para lamer el Gee, la mantequilla purificada de las ofrendas. Agni está presente en los momentos más importantes de un ser humano, cuando se ofrece la vida recién nacida a las divinidades; En sus rituales, ofrendas y agradecimientos cotidianas ante el fuego siempre encendido en el altar de la propia casa; Cuando se calienta como ofrenda la mantequilla purificada, el Gee, en el altar de los templos en presencia de los 4 sacerdotes védicos, el Hota que entona las letanías; El Adhvaryu que recibe las ofrendas de los fieles y les entrega a cambio el Vibhuti, las cenizas que resultan del fuego sagrado en el altar del templo, quien también coloca la Tilaka, el punto de polvo rojo en la frente; el Udgata quien le canta melodías al Soma y el Brahmin quien dirige toda la Yajna, la ceremonia; En su matrimonio en el que la pareja da 7 círculos alrededor del fuego y en su muerte, con su cuerpo es cremado para convertir su sustancia en energía, la materia prima del universo. 


sábado, 10 de enero de 2015

EL GRAN TEMPLO HINDUÍSTA DE SRI MEENAKSHI EN MADURAI


En nuestro viaje a India iremos a Madurai a sentir de cerca el Hinduísmo, la religión predominante en India. Allí existe desde hace 2.500 años un gran templo -el llamado Templo de Sri Meenakshi- donde 100 generaciones de hindúes han venerado a Parvati y a Shiva. Son los nombres que ellos dan a la pareja de principios polares femenino-masculino que en una eterna danza cósmica, crean y destruyen cíclicamente la realidad. Allí son reverenciados a través de sus Avatáres -sus encarnaciones materiales- Sri Meenakshi y Sundareswarar.

SHIVA
Shiva forma parte del Trimurti, la Trinidad Hinduísta, que con Brahma, el Dios generador y con Vishnu, el Dios preservador, manifiestan y revelan al Absoluto. Shiva que es polar, esta constituido por dos principios creadores opuestos, un principio masculino, activo, consciente, solar y otro principio femenino, pasivo, inconsciente y lunar. El tiempo -activo masculino- y el espacio -pasivo y femenino- que al unirse crean la vida, la consciencia y la realidad transitoria en la que ambos coexisten.

El Lingam es el símbolo de esa polaridad creadora. Un falo, el pilar cósmico, que penetra un Yoni o una vagina universal para concebir la realidad. Es la representación simultánea, combinada y complementaria -como las dos caras de una moneda- de la energía-información, el poder masculino dador de las formas y de la energía-sustancia, el poder  y la sustancia femenina que adopta todas las formas.

Shiva es entonces realmente un Dios Padre-Madre, sin embargo el pueblo lo reverencia como a dos entidades separadas con características humanas: Shiva y su esposa Parvati. Shiva, la divinidad masculina, es adorado también con el nombre de Rudra el Señor de los Cielos y Nataraja, el Señor de la Danza. Los Hindúes lo asocian con el Río Ganges, con el altísimo Monte Kailas que se encuentra en los Himalayas -en Tibet- donde se cree que habita y con un toro que llaman Nandi. La palabra Shiva en sánscrito es un adjetivo calificativo que quiere decir gentil, amistoso, gracioso y auspicioso.

PARVATI
Parvati, la divinidad femenina Hindú, es a su vez adorada también bajo distintas formas y con los nombres de Uma, Sati, Durga, Kali, Shakti y Sri Meenakshi.  

El nombre Meenakshi proviene del Tamil antiguo, Meen significa pez y Akshi significa Ojos. Meenakshi es una encarnación femenina, un Avatar de Parvati, la esposa de Shiva, que es representada con ojos almendrados como de pez. De acuerdo a la leyenda, en el año 600 Ac. el Rey Malayadraja de la dinastía Pandya y su reina Kanchanamala -que no habían logrado concebir un hijo- encienden un fuego y le rezan a Shiva para que los ayude a ellos y al pueblo Tamil, a mantener el orden con un heredero. Shiva hace que del fuego surja una niña de ojos almendrados a quien llamaron Meenakshi y les hace saber que ella era una encarnación de Parvati. Que tenía tres pezones, pero que no eran una anormalidad sino un signo, porque cuando ella fuera mayor uno de sus tres senos desaparecería instantáneamente tan pronto conociera a su futuro esposo. Les anunció que el mismo encarnaría para desposarla como un avatar que se llamaría Sundareswarar, para ayudar al pueblo Tamil fortaleciendo e iluminando a su dinastía.

El Rey profundamente agradecido construye en ese mismo lugar el hermoso Templo de Sri Meenakshi y a su alrededor la ciudad de Madurai. Generaciones posteriores de reyes de esa dinastía que adquiere por ese matrimonio características divinas, contribuyeron ampliándolo hasta convertirlo en un enorme complejo de 8 hectáreas, la joya de la arquitectura Dravidiana en la tierra de los templos: Tamil Nadu.

MADURAI
El nombre de Madurai -la ciudad ribereña del río Vagai- proviene de Madhura que en sánscrito significa dulce, sereno. Desde al año 500 Ac, comenzó a realizarse en ese templo, un concurso de poesía en el lenguaje Tamil. Una lengua Dravidiana que aún se habla en el sur de la India, en Sri Lanka y es uno de los idiomas oficiales en Nepal, Pakistan, Malasia y Singapur, con quienes han mantenido un intercambio comercial durante siglos. Brahmanes, poetas e intelectuales se reunían en las galerías adyacentes al estanque central del Templo, en lo que se llamó el Tamil Sangam. Esta reunión sucedió allí durante 900 años, hasta que terminó el reinado de la Dinastía Pandya sucesora de Meenakshi y Sundareswarar, que gobernó el sur de la India y Sri Lanka entre los años 600 AC y 300 DC. En ese momento fueron invadidos por tropas de la vecina Dinastía Kalabhras de reyes budistas, quienes gobernaron allí durante 300 años, hasta el año 600 Dc. cuando los Pandyas recuperan su imperio.



En el año 848 una nueva dinastía de Reyes Chola desplaza a la dinastía Pandya y gobierna desde Tanjavur, durante casi 400 años hasta el año 1223 DC. cuando los Reyes Pandyas logran recuperar nuevamente su imperio. Sin embargo la dicha les duro poco, porque en el año 1311, Malik Kafur, un general musulmán destruyó la ciudad y el templo. Se llevó sus joyas, sus obras de arte y la convirtió en una provincia vasalla del imperio musulmán que gobernaba en ese entonces desde Delhi. Una situación que solo duró 50 años porque en 1371 DC, el rey hinduísta Harirara, de la dinastía que gobernaba un vasto territorio -el imperio Karnata desde la antigua ciudad de Hampi, también llamada Vijayanagar- se apodera de Madurai. Nombran un gobernador, ellos lo llamaban un Nayak, que les pagó un tributo anual hasta el año 1530 DC, cuando los Nayaks se independizan y crean su propia dinastía. El primero de sus reyes, Thirumalai Nayak es quien reconstruye en 1623 DC el Templo destruido por los musulmanes. El gobierno de sus herederos continúa hasta 1781 cuando cae bajo control británico. Hoy el templo que ha funcionado sin interrupción por 2.500 años es visitado por 15.000 personas cada día.

NATARAJA
En el templo de Sri Meenakshi surge la tremenda devoción a Shiva como Nataraja que existe hoy en toda India. La historia es así:

El día que Meenakshi se casó con Sundareswarar, festejaron la ceremonia con una danza cósmica, que los hindúes llaman la danza de Chidabaram, en presencia de Vishnu quien asistió a la boda sagrada. En el Templo hay una escultura en la que aparecen los tres, que conmemora el evento. En la bellísima danza de las dos fuerzas vitales, los protagonistas en éxtasis manifiestan el eterno ciclo de creación, preservación y destrucción de la realidad, además del ciclo de muerte y reencarnación individual de los seres humanos.



En el Templo hay un antiquísimo y muy significativo bronce de Shiva que al danzar dentro de un arco de llamas de fuego, se convierte en Nataraja, el Señor de la Danza. En sánscrito, Nata significa danza y Raja significa Señor. Se balancea sobre su pierna derecha, apoyada sobre Apasmara, el enano que simboliza a la ignorancia. Como la ignorancia no puede destruirse porque surge cada vez que se crea una nueva realidad, Shiva utiliza la continua evolución y el perfeccionamiento de la consciencia de los seres humanos, para mantenerla controlada, para deshacer la ilusión negativa, la entropía y el desorden que la ignorancia crea. Una cobra que cuelga en su pecho representa la elevación del Kundalini, producido por la evolución. En una de la manos de sus dos brazos superiores tiene un tambor que mueve rítmicamente, simboliza el paso del tiempo, late con el pulso del universo creando el sonido con el que se mueve la realidad. En la otra mano porta el fuego de la destrucción, que detiene el tiempo. Su rostro estoico simboliza su neutralidad, su equilibrio entre creación y destrucción, entre la música, la danza y el fuego destructor, entre la sensualidad del alma y el desapego ascético del espíritu. 

El enano de la ignorancia con Nataraja danzando sobre el, se encuentran sobre el pedestal con la forma de la flor de loto de la consciencia de cada ser humano, que es donde se encuentra realmente el Universo. Allí se encuentran el instante y la eternidad, el big bang y el big crunch, la respiración de Dios en absorción contemplativa de si mismo. La dualidad inexistente en la unidad.

Nataraja asimila dentro de si, equilibra y armoniza aspectos aparentemente contradictorios del Ser. Su mágico, brillante y larguísimo pelo -nunca cortado- se mueve sensualmente como un halo con su danza, allí reside su fragancia, su sexualidad creadora que contrasta con su sereno rostro. Es simultáneamente un asceta imperturbable en la calma del absoluto vacío y un niño gozoso que juega a danzar libremente al compas de su propio ritmo vital. La danza es un arte en el que el artista y el arte que crea, son uno solo. Dios y su creación son uno mismo. Nataraja, el Ser Supremo, realiza dos tipos de danzas, la primera llamada Lasya es bella, suave y gentil porque en ella Shiva y Parvati -guiados por Brahma- crean un nuevo universo, una nueva historia con nuevos personajes. En la segunda llamada Tandava que es una danza peligrosa y violenta, lo destruyen para permitir que Brahma dirija la creación de uno nuevo. La danza induce un estado de trance, éxtasis en el que se conecta con la divinidad, por eso ha florecido en India simultáneamente con la meditación, el ayuno y el yoga.

EL TEMPLO
El templo de arquitectura Dravidiana tiene 14 altas torres, las llaman Gopuram. Cada una fue construida sobre una de los múltiples muros quee en capas sucesivas rodean el santuario principal. A través de ellas se entra a cada capa del complejo religioso. El muro exterior tiene las 4 mas altas, sirven de accesos y conectan con puertas en la muralla que rodeaba la ciudad. La principal es la entrada orientada al este, que conduce a una columnata de 100 mts de larga, hoy llena de puestos con textiles de colores y artesanías religiosas que tapan las talladas columnas. Cerca a la entrada se encuentran Vishnu con Meenakshi y Shiva el día de su matrimonio. Las 14 torres están totalmente cubiertas con 33,000 esculturas de algunas de sus innumerables divinidades, pintadas de vividos colores, para los hindúes todo es Dios, por lo tanto tienen muchas divinidades. La más alta, el Gopuram Sur,  tiene 52 metros de altura, equivalente a un edificio de 20 pisos.

Hay dos santuarios principales, a los que solo pueden entrar los hindúes, ambos rematados con una torre de oro visible a gran distancia. Uno dedicado Sri Meenakshi que tiene su escultura de oro y obsidiana negra, otro dedicado a Shiva -en el centro exacto del templo- con su escultura totalmente de oro. A su alrededor hay varios larguísimos corredores, llamados los corredores de los loros, porque en la antigüedad existieron allí miles de loros entrenados para que dijeran Meenakshi. El templo tiene un estanque, el del loto dorado, el Porthamarai Kulamel, de 50 x 40 mts. donde se realizaba el concurso de poesía y otra galería, la Meenakshi Nayakkar Mandapam con 1000 columnas talladas con esculturas de Yali, una bestia mitológica, que fue el símbolo de poder de la Dinastía Nayak que reconstruyó el Templo. Cientos de mandalas de brillantes colores adornan su cielo raso y en el fondo tiene el altar dedicado a Nataraja. En la antigüedad los devotos accedían al Templo por el Gopuran Este,  donde los recibía como hoy el elefante que los saluda colocando su trompa sobre su cabeza. Atravesaban la galería de las 1000 columnas, se bañaban en el estanque del Loto dorado, donde se vestían con ropa limpia para llegar a recitar sus nombres sagrados, primero al Santuario de Shiva, y luego al de Parvati.




Hoy en el templo hay 50 Brahmanes, sacerdotes hinduístas que realizan simultáneamente en 6 horarios prefijados y en distintos espacios del enorme templo, el ritual del Puja, algunos acompañados por flautas y percusión. Una ceremonia en la que se invoca a la divinidad del templo con rezos, cantos y ofrendas, para conectarse espiritualmente con él, agradecer los beneficios recibidos y recibir sus intuiciones, las sincronicidades y oportunidades que tanto facilitan la vida.

Este es el video del viaje INDIA MISTICA Y REAL: