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martes, 5 de marzo de 2013

LA ENFERMEDAD, UNA OPORTUNIDAD


Tu cerebro produce Endorfinas que tienen propiedades opiáceas, analgésicas y placenteras, siempre que disfrutes del presente. Todo lo que te produce satisfacción genera Endorfinas, masajes, caricias, reír, el contacto con la naturaleza, la música y el baile. Las Endorfinas fortalecen tu sistema inmune por eso las personas felices difícilmente se enferman…

Tus pensamientos y tus sentimientos negativos son el software que programa tus conductas equivocadas, las que te generan sufrimiento, negatividad, estados de No-Ser, escasez y soledad…

Además, son el software que programa tus células, porque el cuerpo siempre obedece las ordenes de la mente. La enfermedad aparece cuando existen múltiples causas que bloquean e impiden tu felicidad. Sus causas están en tu propia mente, en tus falsas creencias, tus falsas conductas, tu falsa alimentación, tus pensamientos negativos, tus deseos frustrados y tus aversiones conscientes o inconscientes... 

La enfermedad es entonces una extraordinaria oportunidad para encontrar y corregir esas causas, para localizarlas y trascenderlas…

La enfermedad es el grito de auxilio de tu cuerpo, abrumado porque nunca tomas agua, porque no puede digerir la cantidad de carne que ingieres y esta comienza a podrirse en su interior llenándolo de bacterias y patógenos terriblemente dañinos; porque esta saturado de la mucosidad que generan la leche y los quesos; porque ingieres alimentos que tienen sus moléculas deformes, sin vitalidad, ni nutrientes porque los cocinaste en un microondas; porque fumas mucho, tomas mucho alcohol, te tinturas el cabello todas las semanas, tienes empastes metálicos en la boca y nunca duermes adecuadamente; porque comes rápido, en exceso y muchas veces alterado; porque endulzas tus alimentos y tus bebidas con azúcares venenosos…

La infelicidad, la insatisfacción, el estrés, la preocupación, los conflictos vuelven ácida y tóxica tu mente. Las conductas auto destructivas, la soledad, la verguenza, la culpa, el sentirte víctima, la rabia, el rencor y los deseos de venganza, vuelven ácidos y tóxicos tus sentimientos. La falsa alimentación vuelve ácido tu cuerpo, lo llena de toxinas, basuras, residuos celulares, residuos metabólicos, bacterias, hongos, virus y mohos. Todo esto y mucho más, repetido por años y años, logra que ni tu cuerpo, ni tu alma puedan evacuar las toxinas que ingieren y las que producen, entonces obviamente surgen los síntomas de todas esas causas y enfermas...

Toda enfermedad es crónica mientras persistan las causas que la generan. En tus manos esta el corregirlas. Tu sanación comienza cuando asumas y aceptes tu responsabilidad sobre todo lo que creas y sobre todo lo que sucede en tu vida. Cuando inicies un proceso de evaluación imparcial y de reconstrucción interior. Cuando te des el trabajo de localizar y trascender las falsas creencias y las falsas conductas que continúan generándola. Recuerda que solo cosechas lo que sembraste, que hoy mismo puedes decidir que siembras ahora y en el futuro...

Tus pensamientos y tus sentimientos son más potentes que cualquier sustancia química, si tu infelicidad prevalece no importa lo que tomes no sanarás. No hay fármacos que generen felicidad y la felicidad es el agua que lava, limpia y evacua las toxinas de tu mente y de tu cuerpo...  

La sanación comienza cuando te ames a ti mismo, cuando agradezcas la oportunidad de estar vivo y consciente, disfrutando de este escenario maravilloso instante tras instante. Ese estado es el que crea la fuerza vital que alegra tu corazón a latir, tus células a crecer, le entrega a tu alma y atu cuerpo la máxima energía, lo que siempre desencadena una fuerte respuesta sanadora...

miércoles, 6 de febrero de 2013

INTOXICACION



Tu cuerpo está tan bien diseñado que aguanta todos los abusos durante años, se acostumbra a que fumes, a que tomes alcohol regularmente, a que comas carne roja todos los días, a que ingieras drogas pesadas, a que no duermas, incluso a que no tomes el AGUA que necesita para evacuar toda la comida basura que ingieres, los cadáveres de células que mueren diariamente y los residuos metabólicos de todas sus células sanas. Se acostumbra a vivir con poquísima AGUA, pero acumula poco a poco toxinas, kilos de carne en descomposición, ácidos, exceso de proteínas, cálculos biliares, bacterias, mohos, hongos, patógenos, radicales libres, grasas saturadas, metales pesados…

Hasta que un día el sistema inmune se debilita, el sistema linfático se sobrecarga con toda esa basura que envenena tejidos, órganos, los vasos capilares congestionados no pueden suministrar suficiente oxígeno, agua y nutrientes a las células... 

La enfermedad sucede cuando el cuerpo está in-toxi-cado, cuando rebosa de basura que no puede evacuar…

Tu salud depende de lo que creas, de lo que pienses, de lo que sientas, de los alimentos que ingieras, del AGUA que bebas, del entorno en que vivas y de lo que decidas hacer y experimentar, es decir de tu libre albedrío. Es por lo tanto una correspondencia de aprendizaje que genera comprensiones sobre que crea armonía y que produce sufrimiento. La enfermedad no es el resultado de la mala suerte, sino la oportunidad que te da la vida para examinar que estás haciendo con ella, para que asumas tu responsabilidad sobre todo lo que creas y todo lo que atraes a tu realidad. Sucede para impulsar un proceso de evaluación imparcial y de reconstrucción interior

domingo, 27 de enero de 2013

LA DESHIDRATACION UNA CAUSA DE ENFERMEDAD-1


El AGUA es el liquido vital para la vida. El cuerpo humano está compuesto de 75 % de AGUA y un 25% de materia sólida. Además es el líquido que más sustancias disuelve y transporta, es fundamental para todos los sistemas y los procesos metabólicos del organismo. Lleva en su interior solubles, minerales y nutrientes esenciales a las células, para conformar en su interior los enlaces moleculares orgánicos, que la proveen de energía.  

Cada día los órganos de eliminación de tu cuerpo gastan entre 2 y 3 litros de AGUA para expulsar sustancias tóxicas, células muertas, grasas y residuos metabólicos. Obviamente necesitas ingerir esa misma cantidad si no quieres deshidratarte.

Sin embargo, la ignorancia y las falsas creencias hacen que no bebas el AGUA que tu organismo necesita, el resultado es deshidratación y congestión tóxica. A menos que tu seas como los camellos que generan el AGUA que utilizan, quemando la grasa acumulada en sus jorobas, necesitas tomar mucha AGUA. Más aún cuando experimentas mucho calor y humedad, haces ejercicio o ingieres comidas muy pesadas.

Si comes mucha carne, huevos, quesos, es decir mucha proteína animal, tu estomago necesita mucho ácido clorhídrico para digerirla y tu necesitas tomar mucha AGUA. Tu mucosa gástrica -un tejido esponjoso que necesita permanecer muy hidratado para proteger las paredes de tus intestinos- se ve atacada por el ácido, para protegerse lo neutraliza secretando bicarbonato sódico. La reacción entre ellos crea cloro y mucha sal que se adhiere a la mucosa impidiéndole retener AGUA en sus tejidos. Si bebes AGUA disuelves y eliminas esa sal, permitiendo que tu mucosa permanezca hidratada. Si no tomas AGUA la sal erosiona y deshace la mucosa  y el ácido clorhídrico termina quemando las paredes de tu estomago...

El asunto se complica si tienes la falsa creencia que no necesitas tomar AGUA, cuando tomas gaseosas o jugos pasteurizados, que además de contener potentes deshidratadores y diuréticos, utilizan Benzoato sódico como conservante y fungicida, que no solo destruye hongos y bacterias, sino el ADN de la mitocondria de las células -su central energética- lo que provoca envejecimiento prematuro y enfermedades neuro degenerativas como el Parkinson...


Contribuyes a la deshidratación de la mucosa gástrica -lo que puede generar una úlcera- si después de la comida tomas té o café, bebidas que al contener cafeína -un alcaloide que excita los sistemas nervioso e inmunológico e induce la producción de adrenalina- tienen un fuerte efecto diurético. Si reemplazas el AGUA habitualmente por estas bebidas, tu cuerpo se acostumbra a sobrevivir con muy poca, lo que dificulta todos los procesos metabólicos y forza la acumulación de toxinas, desechos y gérmenes, que son la real causa de todas las enfermedades…



lunes, 21 de enero de 2013

LA ENFERMEDAD NO ES TU ENEMIGA


La enfermedad no es una enemiga, es una correspondencia de aprendizaje. Sucede para generar comprensión, sabiduría y discernimiento sobre las causas en la mente que generan caos, pérdida de energía vital, depresión y desamor. Sucede para permitirnos localizar y trascender nuestra ignorancia, las falsas creencias que tenemos implantadas, las que nos impulsan a mantener conductas ácidas, generadoras de conflicto, de malestar, a consumir los alimentos equivocados, bebidas abrasivas, a mantener un estado de angustia y tensión interior, para que tomemos consciencia de la energía negativa que la nutre y la evitemos. 

La enfermedad es realmente una crisis generada por un exceso de toxinas, desechos y acidez en una zona del cuerpo. Esto impide que le llegue oxígeno y nutrientes a las células que allí se encuentran, produciendo dolor y malestar, la señal de alarma y el pedido de primeros auxilios que envía el cuerpo. No sucede entonces por casualidad sino por ignorancia, por abusar de comidas pesadas, con aditivos o preservativos, por exposición continua a campos magnéticos poderosos que desordenan las energías del cuerpo. Somos creadores de salud o enfermedad, de felicidad o depresión, de abundancia o escasez, de soledad o buena compañía. El propósito del universo es convertirnos en creadores responsables de realidades perfectas, para ello dispuso una realidad conformada por parejas de opuestos, creadores del contraste que facilita el discernimiento. Evolucionamos y mantenemos nuestra salud cuando aprendemos a activar los sistemas de eliminación de toxinas, ignorancias, falsas creencias y falsas conductas, cuando aprendemos a mantener un balance dinámico entre el yin y el yang, entre el abajo y el arriba, entre el alma y el espíritu.

La Incapacidad del cuerpo y de la mente para evacuar y eliminar las toxinas y la ignorancia que nos inundan, generan procesos de putrefacción, noches negras del alma, hinchazones y eventos de destino, irritación y saturación de sufrimiento, tumefacción y escasez, inflamación y soledad, ulceración y depresión. Son esos resultados negativos los que nos permiten saber lo que tenemos que corregir, los que nos permiten crear una identidad cada vez más trascendente, más feliz y amorosa. El método del universo es perfecto, a través de prueba y error localizamos lo que es falso, lo que genera enfermedad, sufrimiento y desarmonía, así gracias a la experiencia y a la comprensión que produce el error, aprendemos a evitarlo.