domingo, 11 de junio de 2017

LAS PIEDRAS ARTIFICIALES INCAS-ARI-KAT EN PERÚ- 3 Parte

Los Incas construyeron monumentales muros con enormes bloques de piedra que llegan a pesar hasta 140 toneladas. Se argumenta que cortaron esos bloques en lejanas canteras y que luego de cortarlos en formas y tamaños muy diversos -sin nunca pensar que era más fácil regularizarlos para luego ensamblarlos entre sí- los empujaron y los halaron hasta los lugares donde construían sus templos y palacios. Toda esta increíble hazaña sin usar ruedas, poleas, cuerdas resistentes o rampas, atravesando con ellos ríos y empujándolos montaña arriba por las empinadas laderas de la altísima cordillera de los Andes.

Y como si eso no fuera suficiente, lograron ensamblar entre sí todas esas enormes y desiguales piedras con tanta precisión que no se puede introducir la hoja de una cuchilla de afeitar en ninguna de los miles de juntas que se encuentran entre los bloques de sus ciclópeos muros. Los que se creen ese cuento definitivamente creen en milagros!!

Una teoría que hace agua por todas partes. Revisemos algunos de los puntos que para llegar a esa absurda conclusión pasan por alto:

Muros de Cusco con encajes inverosímiles entre bloques de distintos pesos, tamaños, formas y ángulos
En Cusco cortaron la durísima Diorita en todo tipo de formas poligonales, creando bloques que tienen muchos lados inclinados en muchos ángulos distintos. Lo asombroso es que los hicieron encajar con otros bloques adyacentes totalmente distintos de una manera exacta y precisa. Pero como hicieron lo imposible posible? Para lograr que dos bloques distintos en tamaño, peso, forma, numero de lados y con ángulos distintos encajen entre sí, tendrían que trasladar de manera perfecta el ángulo que tiene el primer bloque al adyacente -sin pantógrafos, escuadras o transportadores angulares- y luego tallarlo, pulirlo, probar el encaje, corregir los imperfectos y repetir el proceso muchas veces hasta lograr que coincidan con precisión. Digamos que hacer esto con bloques irregulares de aproximadamente 20x20x20 cms, que no pesan mucho, es bastante difícil, pero hacerlo con bloques 2 mts de alto que pesan entre 3 y 4 toneladas es prácticamente imposible. Y ni hablar de como lo lograron en los monumentales bloques -ya no de Diorita sino de Caliza- que hay en Sacsayhuaman, con alturas entre 2 y 9 mts, con anchos de 1 a 6 metros y espesores entre 1 y 3 metros, que pueden pesar entre 4 y 140 toneladas, eso si que es una hazaña imposible, aún para los Dioses del Olimpo.

Aceptemos que a pesar de las dificultades antes anotadas lograron ajustar uno de los lados de uno de los enormes y pesados bloques contra el que va a quedar inmediatamente a su izquierda. El siguiente paso sería realizar el mismo ajuste contra el que va a colocarse inmediatamente a su derecha, con el que va inmediatamente debajo y con el que va inmediatamente encima. De seguro habría sido un trabajo largo, muy difícil, que requeriría cientos o miles de hombres que subieran y bajaran varías veces cada bloque, para ir tallando -por prueba y error- su ajuste con cada uno de esos bloques adyacentes. Solo alguien que no se ha puesto en el trabajo de pensar como se haría para armar un muro que es un verdadero rompecabezas, puede afirmar que los bloques fueron cortados y tallados. 


Bloques gigantescos y pesadísimos perfectamente encajados en Sacsayhuaman  


Y recordemos que como si fueran ya pocas las dificultades los arquitectos incas decidieron darle a sus muros una ligera inclinación hacia adentro de 3 a 5 grados, para hacerlos más resistentes y resistentes a los sismos. Esto implica que debieron desbastarle esa inclinación en la base a todos los bloques de la primera hilada de cada muro -siempre los más grandes y pesados- para lograr el efecto deseado. Otra alternativa sería desbastar el frente del enorme bloque para darle a su superficie la inclinación deseada. Imaginen hacer eso con el bloque más grande del muro de Sacsayhuaman -el que pesa 140 toneladas- que necesita 4.200 hombres para moverlo y podrán entender lo absurdo de esa teoría.


Juntas perfectas entre bloques de formas muy distintas en Sacsayhuaman, solo posibles con piedra artificial 


Una explicación más lógica es que en Sacsayhuaman los masivos bloques son de piedra artificial hecha con concreto de caliza apisonado dentro de un molde y que fundían esos bloques alternados en forma de damero. Vaciaban concreto en dos moldes independientes de madera con planchas de cobre, dejando el espacio vacío para un bloque futuro entre ellos. Los dejaban secar hasta que el material adquiriera la consistencia de la plastilina y les retiraban la formaleta que sirvió para darles forma. 

Le colocaban planchas de cobre en el espacio vacío entre los dos bloques recién fundidos por detrás y por delante, sellaban las planchas contra los bloques con arcilla para que el material que contendrían no se escapara, creando un contenedor al que le vaciaban concreto de caliza. Al apisonarlo de arriba hacia abajo, el material se ajustaba perfectamente contra los bloques adyacentes que seguían endureciendo, lo que creaba una junta tan perfecta entre ellos en la que no cabria la hoja de una cuchilla de afeitar. Lograban así una fuerte unión entre los tres bloques sin que importara mucho su forma, el tamaño o la inclinación de sus lados. Nunca pretendieron que los bloques fueran iguales. Podían fundir unos más grandes al lado de otros más pequeños, para más tarde fundirle otros encima. El muro resultante se comportaba como un tejido simultáneamente sólido y flexible.​

Bloques muy distintos que giraban en las esquinas igual que en el Osirión y el Templo del Valle en Egipto











Más sorprendente aún, es que además de poseer una tecnología que les permitió construir muros con enormes y pesados bloques de forma irregular que ajustaron perfectamente entre si, es que utilizaron una mezcla de ácidos vegetales que vertían sobre la roca que formaba parte integral de la montaña para darle temporalmente la consistencia plástica y maleable de la plastilina. 

Escaleras Moldeadas-Ollantaytambo
Con esa formula -hoy desaparecida- era muy fácil cortarle rebanadas para hacer curiosas escaleras de esquinas redondeadas que no llevan a ninguna parte, nichos y altares, algo que tallarlo con cinceles de bronce y martillos de Diorita tomaría años, sería imposible o no se le ocurriría a nadie realizar. La piedra se ve y se siente que fue cortada fácilmente, la técnica deja las superficies lisas, sin trazas de cinceles o de violencia alguna.

Machu Picchu, montaña de basalto ablandad y moldeada-Altares en la roca de Ollantaytambo 
Hirham Bingham -el descubridor de Machu Picchu- afirmó que los indigenas le contaron que sus antepasados ablandaron y moldearon la piedra de la montaña usando una mezcla de sustancias químicas y vegetales con una planta muy especial y difícil de encontrar que se llamaba ¨Kechuka¨, las leyendas incas la llaman ¨Juntcha¨ y los cronistas españoles -que también confirman su existencia- ¨Puno Punco“. 

Altares, tajadas  y sillas en moldeados en piedra ablandada y luego endurecida 

No se ha re-descubierto la formula que usaron los incas, se cree que debieron mezclar la ¨Kechuka¨ -una hierba de flores rojizas -se encuentra en Cuzco, por encima de los 5.000 metros de altura- con quinua, hojas de coca, ceniza volcánica, agua y sal, para crear un poderoso ácido vegetal que convertía duras rocas en una sustancia pastosa y moldeable. Con ella lograron ablandar piedras muy duras como andesita, granito y diorita, rocas ígneas de origen volcánico que tienen una estructura holocristalina. Seguramente la sustancia ácida vegetal podía disolver los enlaces covalentes que unen los átomos de la estructura molecular cristalina, permitiendo que temporalmente se volviera maleable. Una disolución similar de los enlaces covalentes sucede para permitir que el hielo se transforme en agua y que el agua se convierta en vapor.



Se cree que los incas observaron que el pájaro carpintero -Colaptes Pitius, que ellos llaman Pito o Pitiwe- horadaba la durísima roca vertical de la montaña para crear sus nidos. Vieron que el pajarito mezclaba su saliva con la savia y las hojas de la ¨Kechuka¨ y la frotaba contra la roca, proceso que repetía muchas veces durante tres días. La mezcla ablandaba la roca permitiéndole picar y picar hasta horadar -en otros tres o cuatro días más- un agujero redondo que luego usaba como un nido seguro para sus huevos.

Espejos de agua en Machu Picchu-Roca de la montaña moldeada
La mayoría de los investigadores no aceptan que los incas pudieran hacer piedra artificial, afirman que ellos no construyeron esos muros megalíticos sino que encontraron las ruinas de civilizaciones pre-incas o pre-diluvianas y que maravillados decidieron establecerse en esos lugares y construir de manera más burda sus templos y palacios sobre ellos. Lo que encontraron les habría parecido tan extraordinario que se lo atribuyeron a divinidades que encarnaron temporalmente en la tierra. Algo similar a lo que sucedió en Jerusalem y en Baalbek con los bloques megalíticos -de más de 1.200 toneladas- que determinaron el establecimiento sobre ellos del Templo de los Judios y del más grande templo romano dedicado a Apolo en Baalbek. Esa teoría se refiere principalmente a los muros de Sacsahuayman que tienen piedras desde 4 hasta 140 toneladas, sin embargo en Cusco hay muros que se sabe fueron construidos por el Inca Pachacutec con bloques no tan pesados ni tan grandes pero hechos en durísima diorita, con formas tamaños y pesos muy distintos que sin embargo ajustan entre sí de manera perfecta. Y si lograron hacer el Korikancha porque no habrían podido hacer Sacsayhuaman y Ollantaytambo?

Me falta analizar lo que encontré en Tiawanakú, Bolivia, donde se supone surgió la civilización inca. Lo veremos en la siguiente entrega.    

jueves, 8 de junio de 2017

LAS PIEDRAS ARTIFICIALES INCAS-ARI-KAT EN PERU-2 Parte


Muchas cosas relacionan a los Incas con Egipto, tantas que las dos culturas parecieran haber tenido contacto. Una de las más importantes es la capacidad para hacer enormes bloques  de piedra caliza artificial con la que los egipcios construyeron sus pirámides y los incas los muros de muchos de sus templos y palacios.  En sitios como Sacsayhuaman, Ollantaytambo, o Machu Picchu los incas dejaron pruebas que utilizaron una formula química -similar a la que inventó el alquimista Imhotep en Egipto- para aglomerar y apisonar una mezcla pastosa de roca pulverizada -Andesita, Diorita, caliza, basalto o granito- mezclada con cal, sal y agua dentro de un molde, que al secar y endurecer tiene la apariencia exacta de la roca natural.

Templo Solar Ollantaytambo-detalle juntas
La precisión con que los incas unieron entre sí -con delgados bloques verticales- los seis enormes bloques de granito rosa, del Templo Solar de Ollantaytambo y las protuberancias que todos presentan  son el primer claro indicio que el conjunto fue fundido in situ. 

El segundo indicio lo da el supuesto transporte de los seis enormes bloques. Subirlos -cada uno pesa 40 toneladas aprox. -jalándolos o empujándolos- desde el valle del rio Urubamba, 800 metros montaña arriba hasta el lugar donde hoy se encuentran, sin ruedas, poleas, cuerdas especiales y sin larguísimas rampas es algo imposible de hacer. Para levantar 1 tonelada se requieren 35 indigenas -pueden con unos 30 kilos-para levantar 40 toneladas se necesitan 1.200 hombres. Imaginan ustedes esa cantidad de hombres empujando o jalando esos bloques? Y lo peligroso que sería? 

El tercer indicio son las superficies salidas o en alto relieve en bloques muy grandes, sin ningún propósito funcional aparente sino más bien ornamental. Para darle esa forma tallando, desbastando o puliendo el granito con materiales abrasivos como la arenisca tomaría muchísimo tiempo, mucha gente y un esfuerzo extraordinario, sin nada funcional que ameríte el esfuerzo.  






La lógica nos dice que pulverizaron el granito -su materia prima- en la cantera que está a 5 kms. en la montaña de enfrente y lo trajeron desde allá -al hombro- en canastas. Lo mezclaron a un lado con componentes similares a los que usaron los sacerdotes egipcios para re-aglomerar el polvo de roca: 1-Sal de roca -Halita, del distrito de Huando cerca a Ollantaytambo o la obtenida por la evaporación de agua salada en las salinas de Maras- 2-Cal -óxido de calcio (CaO)ceniza obtenida al quemar roca caliza o dolomita - 3-Ceniza de leña -las familias entregaban -como una ofrenda al templo que se construía- las que resultaban en sus cocinas  4-Ceniza volcánica y de huesos de animales, 5-Agua y 6-probablemente hojas de Coca. El agua disolvió la sal y la cal en suspensión creó soda cáustica, el aglutinante principal para hacer piedra con alquimia. Así crearon -a temperatura ambiente- un pegante geológico geopolimérico que se aglutinó formando un concreto de granito, o en otros casos como en Cusco concreto de andesita, en Sacsayhuaman concreto de caliza o en Machu Picchu concreto de basalto. Una técnica similar a la egipcia pero seguramente con variantes en la formula. 


Imágenes de mi documental ¨Imhotep, El Tres Veces Grande¨


El geopolímero resultante, una sustancia pastosa y maleable, era vaciada dentro del molde -probablemente hecho con placas de cobre, bronce, tablas de madera o corteza de árboles sellada con arcilla- que luego apisonaban para compactarlo de la misma manera en que se hacen los muros de adobe en tapia pisada. El bloque quedaba con la consistencia de la plastilina para luego secar y endurecer parcialmente en 24 horas, momento en que se le podían quitar las planchas laterales que formaban el molde. Secaba totalmente y endurecía a los 30 días. 

Los bloques del Templo Solar en Ollantaytambo tienen el máximo tamaño y volumen que los incas lograban fundir en un día antes que la mezcla vertida endureciera. Si le agregaban al día siguiente encima más mezcla, ya no se integraría a la que primero habían apisonado y compactado. Por eso les tocó hacer seis bloques de 40 toneladas en vez de uno solo de 240 toneladas. 

Protuberancias en los bloques de Ollantaytambo



El cuarto indicio que los bloques fueron aglomerados y compactados en moldes, es que muchos de los enormes bloques presentan -siempre en la parte inferior- unos salientes que obligarían -en el caso que los bloques fueran cortados- a desbastar toda la roca. Una explicación traída de los cabellos, afirma que desbastaron cientos de enormes rocas en toda su superficie para crear protuberancias que les sirvieran como puntos de apoyo o asas para facilitar su transporte y manipulación en el proceso constructivo. Cual era su verdadero propósito?

Salidas para la mezcla y las burbujas, siempre en la parte inferior de los bloques. Estos de Diorita en Cusco.


Los incas le dejaron al molde unos salientes con orificios con tapones de quitar y poner por debajo,  para permitir que  al apisonarla saliera un poco de la mezcla y con ella las burbujas de aire que en caso de quedar atrapadas debilitarían el bloque de piedra. En la mayoría de los casos la formaleta era retirada cuando la piedra aun no había endurecido -o gelado- totalmente y en ese estado como de plastilina le quitaban esos salientes dejando la superficie lisa. Sin embargo había instancias en que la formaleta era retirada cuando la piedra ya había endurecido totalmente por lo que esos salientes -que a ellos no les causaban ninguna incomodidad estética- quedaban en la parte inferior del bloque, convirtiéndose en una prueba más de la técnica que utilizaron.


Abombamiento de los bloques y detalle del tapón para sacar burbujas de aire


Un quinto indicio de la técnica de aglomerado es que casi todos los bloques presentan un abombamiento en la superficie frontal, como si la formaleta, posiblemente laminas de cobre que se soplaban y cedían hacia afuera al apisonar la mezcla en el interior del molde. Darle esa forma redondeada en todas las juntas tallando la piedra habría requerido un gigantesco esfuerzo en tiempo, mano de obra y materiales abrasivos, para no obtener ninguna utilidad practica. 

Como vemos hay demasiados indicios -me atrevería a decir pruebas- que los incas tuvieron una formula química que les permitió aglomerar distintos tipos de roca pulverizada para generar enormes y pesados bloques que al endurecer parecen roca natural, más aún después de cientos de años. Sacsayhuaman, Machu Picchu y Tiawanakú en Bolivia aportan aún más indicios que refuerzan esta teoría. Una teoría que nos da respuestas constructivas lógicas a un misterio que hasta ahora se ha prestado para argumentar que los incas solo a poblaron ruinas de construcciones Pre-Incas, que no se sabe quien construyó ni tampoco como lo lograron hacer. Ese misterio también se ha prestado para crear otro tipo de teorías que le atribuyen a extraterrestres esas sencillas y maravillosas construcciones.

En una próxima entrega analizaremos esos nuevos indicios que nos servirán para concluir de una vez por todas que los incas desarrollaron un Ari-Kat suramericano que muy seguramente puede ser también el origen de los Moais de la Isla de Pascua, porque la formula alquímica de las colosales cabezas Olmecas en México, se sabe que provino directamente de Imhotep en Egipto.

A los que quieran leer un artículo que escribí en Febrero del 2010 sobre la Conexión Olmeca-Egipcia aqui les dejo el enlace:


domingo, 4 de junio de 2017

LAS PIEDRAS ARTIFICIALES INCAS-ARI-KAT EN PERU-1 Parte


A principios del año 2000 comencé mi investigación sobre la información de sabiduría que manejaron los antiguos sacerdotes Egipcios y las técnicas constructivas que utilizaron para construir las primeras 11 pirámides super colosales. Eso me llevó a realizar la serie de documentales para televisión sobre la antigua Escuela de Misterios de ¨El Ojo de Horus¨ y sobre¨ Imhotep, El Tres Veces Grande¨  el inventor de la formula química para hacer piedra artificial que parece piedra natural y la técnica constructiva que llamó ¨Ari-Kat¨ con la que el construyó, la primera pirámide de la historia, la pirámide escalonada de Saqqara. 

Desde ese momento no he parado de investigar esa temática y de encontrar pruebas de la utilización de técnicas similares para hacer piedra artificial en distintas partes del mundo, una de las cuales encontré en el mundo Inca en Perú. Allí, de manera similar que lo que se decía de las pirámides en Egipto, absurdas teorías atribuyen la construcción de los masivos muros de Sacsayhuaman, Ollantaytambo y Machu Picchu a extraterrestres o a civilizaciones pre-incas o antidiluvianas capaces de cortar, pulir, mover por kilómetros sin ruedas y levantar montaña arriba, bloques de piedra que pesan entre 2 y 140 toneladas. Y como si no fuera suficiente esa hazaña imposible, ensamblarlos entre si sin importar que tuvieran formas, tamaños y lados con ángulos distintos, formando una especie de rompecabezas orgánico en el que en las juntas -entre esos masivos bloques de formas fantásticas- no cabe ni una cuchilla de afeitar.

Templo Solar en Ollantaytambo
Se dice que los seis inmensos bloques de granito rosa, rhyolita o pórfido rojo -cada uno pesa aproximadamente 40 toneladas- que conforman el curioso muro del Templo Solar en Ollantaytambo, fueron cortados en la cantera de Kachiqhata "Ladera de Sal”, en lo alto de la montaña de enfrente. Desde allí se afirma que los descolgaron ladera abajo hasta el valle del río Urubamba, cruzaron con ellos el caudaloso río y luego los halaron 800 metros montaña arriba, en un difícil recorrido de unos 5 kms. Una vez arriba los levantaron para colocarlos sobre una base de piedra y los unieron verticalmente con otras piedras de menor tamaño. No es extraño entonces que le atribuyan esa hazaña a los extraterrestres, o como creyeron los misioneros españoles a demonios o espíritus malignos. Sin embargo el cuarto enorme bloque tiene en alto relieve la marca inca, el símbolo escalonado de sus tres mundos: el "Hanan Pacha” que representa al cielo o al cosmos, la dimensión de las divinidades de la mitología andina, el "Kay Pacha” la tierra habitada por los hombres y el "Ukhu Pacha”, el inframundo habitado por los muertos.

Sacsayhuaman
Igual se atribuye a culturas pre-diluvianas con técnicas aún desconocidas la construcción de los tres muros zigzagueantes de Sacsayhuaman, construidos en tres niveles diferentes con bloques descomunales de piedra calcárea, otra muestra de la arquitectura ciclópea o megalítica inca. 

Sacsayhuaman
Uno de esos bloques ciclópeos tiene 8,5 metros de alto y pesa 190 toneladas -pesa un poco más que el transbordador espacial Challenger- los cronistas españoles cuentan que sobre ellos había construcciones con muros de andesita que se usaron para la construcción de la catedral de Cusco.

Sacsayhuaman
Puede alguien en su sano juicio afirmar que estas masivas piedras fueron cortadas en lejanas canteras, haladas hasta aquí y luego ensambladas con los bloques adyacentes con la precisión que se observa en esta piedra central de 1,70 mts de alta? De tener la capacidad para tallar esos enormes bloques de manera que ensamblarán con ángulos fantásticos y formas orgánicas, no habría sido más sencillo regularizarlos?

KoriKancha
En Cuzco que significa "Ombligo del Mundo” están los restos del que fue el Templo del Sol -el Intikancha, Inti=sol, Kancha= palacio, llamado popularmente Korikancha que significaría "Palacio de Oro” porque sus muros y puertas estaban forrados con planchas de oro con incrustaciones de piedras preciosas. Fue el más rico, elaborado y deslumbrante templo inca, la leyenda dice que fue construido por Manko Kapaq con bloques de andesita basáltica de coloración grisácea, grandes y medianos. Los  españoles le construyeron encima la Iglesia de Santo Domingo. 

Los incas usaron bloques de piedra de mayor volumen en la parte inferior que disminuyen de tamaño progresivamente hacia arriba hasta conformar un muro  con una inclinación de 3 a 5 grados hacia el interior para formar una estructura resistente, sólida y antisísmica.

Se afirma que los bloques de andesita -las preferidas- y de basalto usados en los muros de los palacios y templos de Cusco, fueron cortados -en formas muy distintas- y trasladados -no se sabe bien como- de las canteras de Waqoto y Rumiqolqa que están a 35 Kms de la ciudad imperial. Ninguno de los bloques es igual al otro, todos tienen distintas formas poligonales con ángulos distintos en sus lados que sin embargo encajan entre si con tanta perfección que es imposible introducir en sus juntas una cuchilla de afeitar. No habría sido más fácil haberlos cortado todos iguales? Se habrían evitado las dificultades que implica ajustar entre si bloques tan distintos y tan pesados.


Otra inconsistencia en la teoría que los incas tallaron los bloques en lejanas canteras para luego jalarlas, arrastrarlas o empujárlas por kilómetros, es que ni un solo bloque tiene marcas de lo que debió ser una ordalía sin ruedas que facilitaran el trabajo. Sin embargo si se encuentran piedras con superficies hundidas y en alto relieve sin ningúna utilidad que requeriría desbastar toda la superficie del bloque para poder hacerlos, algo que nadie se pondría a tallar.  Su técnica constructiva protegía sus obras públicas de los terremotos y para que perduraran por milenios usaron las piedras de mayor dureza, de enorme peso y tamaño, sin que les importara si las canteras estaban a grandes distancias del lugar donde construían sus templos y palacios o como harían -siendo tan duras y con formas tan distintas- para ajustarlas entre sí de manera tan perfecta. 


Este es un indicio importante de la técnica que tuvieron que emplear para construir los muros de sus templos y palacios. Nunca pretendieron regularizar los bloques que usaron, obviamente porque tenían una tecnología que les permitía ajustar perfectamente entre si bloques irregulares de piedra caliza o piedras ígneas todas con distinta forma, tamaño y peso, con los que armaron muros orgánicos como las células del cuerpo. 

Solamente en unos pocos palacios usaron bloques de andesita de la misma altura pero de distinta longitud y con sus caras laterales inclinadas en distintos ángulos -podrían haberlos hecho perpendiculares si hubieran querido regularizarlos- que tendieron en hiladas horizontales, sin ningún tipo de mortero o pegamento entre ellos. 

Los muros de las casas de sus pueblos en cambio eran rústicos de ¨Pirka¨, muy fáciles
de hacer con piedras amorfas sin labrar que aglutinaban entresí con piedras pequeñas y mortero de barro que apisonaban con una técnica similar a la tapia pisada. 

Solo en las puertas trapezoidales de acceso a la vivienda utilizaron bloques de roca con un acabado pulido que incrustaban en sus muros de barro apisonado.


En sus obras públicas usaron rocas de origen volcánico como el Basalto y la durísima Diorita -la famosa piedra de doce ángulos del palacio de Inka Roqa en la calle Hatun Rumiyuq en Cusco es de Diorita. 

Bloque de los 12 ángulos en Diorita
También usaron Cuarcitas, rocas muy duras por su alto contenido de cuarzo; Granito que es una roca ígnea que tiene una textura de grano grande, uniforme y piedra Arenisca sedimentaria formada por consolidación de granos de arena.  Sin embargo en sus bloques más grandes y masivos usaron rocas calizas más suaves creadas por sedimentación en el fondo del mar que cataclismos y terremotos hicieron aflorar a la superficie. El mismo tipo de roca caliza que usaron los egipcios para construir sus pirámides colosales. Y que como mostré en los documentales de Ari-Kat eran bloques artificiales de piedra fundida en moldes con la formula química desarrollada en año 3.200 AC por el sumo sacerdote Imhotep, que al secar totalmente tienen toda la apariencia de piedra natural. 

Llegó la formula química de Imhotep a Perú? Despedazaron y pulverizaron los incas rocas de granito, basalto, andesita, diorita, caliza y calcita, para luego de llevarlas en canastas al hombro hasta los sitios donde construían sus templos y palacios, aglomerarlas con algún pegante geológico que al endurecer parece roca natural? Y como hicieron para quitarle tajadas de roca a la montaña para hacer nichos, escaleras y altares en sitios imposibles? Desarrollaron ellos una nueva formula que le daba temporalmente a la roca la consistencia de la plastilina, permitiendo darle la forma que deseaban antes que re-endureciera?  Eso lo veremos en la segunda parte de este artículo. Por ahora les dejo los enlaces de los dos documentales de Ari-Kat en los que demuestro como se hicieron verdaderamente las primeras 11 pirámides super colosales en Egipto: